Les pondre muchas cosas del sistema digestivo para que sepan mas o tambien les sera util para el colegio

aqui un video del aparato digestivo





link: http://www.youtube.com/watch?v=m6DjFwVJdvw

aqui les dire como funciona el aparato digestivo:
El aparato digestivo y su funcionamiento:


¿Por qué es importante la digestión?
¿Cómo se digieren los alimentos?
¿Cómo se controla el proceso digestivo?
Para obtener más información

El aparato digestivo está formado por el tracto digestivo, una serie de órganos huecos que forman un largo y tortuoso tubo que va de la boca al ano, y otros órganos que ayudan al cuerpo a transformar y absorber los alimentos (ver la figura).

Los órganos que forman el tracto digestivo son la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso (también llamado colon), el recto y el ano. El interior de estos órganos huecos está revestido por una membrana llamada mucosa. La mucosa de la boca, el estómago y el intestino delgado contiene glándulas diminutas que producen jugos que contribuyen a la digestión de los alimentos. El tracto digestivo también contiene una capa muscular suave que ayuda a transformar los alimentos y transportarlos a lo largo del tubo.


El sistema y el aparato digestivo

El aparato digestivo.


Otros dos órganos digestivos “macizos”, el hígado y el páncreas, producen jugos que llegan al intestino a través de pequeños tubos llamados conductos. La vesícula biliar almacena los jugos digestivos del hígado hasta que son necesarios en el intestino. Algunos componentes de los sistemas nervioso y circulatorio también juegan un papel importante en el aparato digestivo.


¿Por qué es importante la digestión?


Cuando comemos alimentos como pan, carne y vegetales, éstos no están en una forma que el cuerpo pueda utilizar para nutrirse. Los alimentos y bebidas que consumimos deben transformarse en moléculas más pequeñas de nutrientes antes de ser absorbidos hacia la sangre y transportados a las células de todo el cuerpo. La digestión es el proceso mediante el cual los alimentos y las bebidas se descomponen en sus partes más pequeñas para que el cuerpo pueda usarlos como fuente de energía, y para formar y alimentar las células.


¿Cómo se digieren los alimentos?


La digestión comprende la mezcla de los alimentos, su paso a través del tracto digestivo y la descomposición química de las moléculas grandes en moléculas más pequeñas. Comienza en la boca, cuando masticamos y comemos, y termina en el intestino delgado.
Paso de los alimentos a través del aparato digestivo


Los órganos grandes y huecos del tracto digestivo poseen una capa muscular que permite que sus paredes se muevan. El movimiento de estas paredes puede impulsar los alimentos y los líquidos, y mezclar el contenido dentro de cada órgano. Los alimentos pasan de un órgano a otro mediante un movimiento muscular que se llama peristaltismo. La acción del peristaltismo se parece a la de una ola del mar moviéndose por el músculo. El músculo del órgano se contrae estrechándose y después mueve lentamente la porción contraída hacia la parte inferior del órgano. Estas ondas alternadas de contracciones y relajaciones empujan los alimentos y los líquidos a través de cada órgano.

El primer movimiento muscular importante ocurre cuando ingerimos alimentos o líquidos. Aunque el ingerir es parte de un proceso voluntario, en cuanto empieza se vuelve involuntaria y pasa a estar bajo el control de los nervios.

Los alimentos que acabamos de ingerir pasan al siguiente órgano que es el esófago, que conecta la garganta con el estómago. En la unión del esófago y el estómago hay una válvula en forma de anillo llamada válvula pilórica que cierra el paso entre los dos órganos. Sin embargo, a medida que los alimentos se acercan al anillo cerrado, los músculos que lo rodean se relajan y permiten el paso al estómago.

El estómago debe realizar tres tareas mecánicas. Primero, debe almacenar los alimentos y los líquidos ingeridos. Para ello, el músculo de la parte superior del estómago debe relajarse y aceptar volúmenes grandes de material ingerido. La segunda tarea es mezclar los alimentos, los líquidos y el jugo digestivo producido por el estómago. La acción muscular de la parte inferior del estómago se encarga de esto. La tercera tarea del estómago es vaciar su contenido lentamente en el intestino delgado.

Varios factores afectan el proceso de vaciar el estómago, como el tipo de los alimentos y el grado de actividad muscular del estómago y del intestino delgado. Los carbohidratos, por ejemplo, son los que pasan la menor cantidad de tiempo en el estómago, mientras que las proteínas permanecen más tiempo, y las grasas son las que pasan la mayor cantidad de tiempo. A medida que los alimentos se digieren en el intestino delgado y se disuelven en los jugos del páncreas, el hígado y el intestino, el contenido intestinal se va mezclando y avanzando para facilitar la digestión posterior.

Finalmente, todos los nutrientes digeridos se absorben a través de las paredes intestinales y se transportan a todo el cuerpo. Los productos de desecho de este proceso comprenden partes no digeridas de los alimentos, conocidas como fibra, y células viejas que se han desprendido de la mucosa. Estos materiales son impulsados hacia el colon, donde permanecen hasta que se expulsa la materia fecal durante la deposición.
La producción de los jugos digestivos

Las glándulas digestivas que actúan primero son las glándulas salivares de la boca. La saliva que producen las glándulas contiene una enzima que comienza a digerir el almidón de los alimentos y lo transforma en moléculas más pequeñas. Una enzima es una sustancia que acelera las reacciones químicas en el cuerpo.

El siguiente grupo de glándulas digestivas está en la membrana que tapiza el estómago. Éstas producen ácido y una enzima que digiere las proteínas. Una gruesa capa de moco tapiza la mucosa y evita que la acción acídica del jugo digestivo disuelva el tejido del estómago. En la mayoría de las personas, la mucosa estomacal puede resistir el jugo, a diferencia de los alimentos y de otros tejidos del cuerpo.

Después de que el estómago vierte los alimentos y su jugo en el intestino delgado, los jugos de otros dos órganos se mezclan con los alimentos para continuar el proceso. Uno de esos órganos es el páncreas, cuyo jugo contiene un gran número de enzimas que descomponen los carbohidratos, las grasas y las proteínas de los alimentos. Otras enzimas que participan activamente en el proceso provienen de glándulas en la pared intestinal.

El segundo órgano, el hígado, produce la bilis, otro jugo digestivo. La bilis se almacena en la vesícula biliar entre las comidas. Cuando comemos, la bilis sale de la vesícula por las vías biliares al intestino y se mezcla con las grasas de los alimentos. Los ácidos biliares disuelven las grasas en el contenido acuoso del intestino, casi del mismo modo que los detergentes disuelven la grasa de una sartén. Después de que las grasas se disuelven, las enzimas del páncreas y de la mucosa intestinal las digieren.
Absorción y transporte de los nutrientes

La mayoría de las moléculas digeridas de los alimentos, y el agua y los minerales provenientes de la dieta se absorben a través del intestino delgado. La mucosa del intestino delgado contiene muchos pliegues cubiertos de proyecciones diminutas llamadas vellosidades. Éstas sucesivamente están cubiertas de proyecciones microscópicas llamadas microvellosidades. Estas estructuras crean una superficie amplia a través de la cual se pueden absorber los nutrientes. Hay células especializadas que permiten que los materiales absorbidos atraviesen la mucosa y pasen a la sangre, que los distribuye a otras partes del cuerpo para almacenarlos o para que pasen por otras modificaciones químicas. Esta parte del proceso varía según los diferentes tipos de nutrientes.

Carbohidratos. La Dietary Guidelines for Americans 2005 (que en español significa pautas dietarias de 2005 para los estadounidenses) recomienda que entre el 45 y 65 por ciento de las calorías diarias provengan de carbohidratos. Algunos de los alimentos ricos en carbohidratos son el pan, las papas, los frijoles o guisantes secos, el arroz, la pasta, las frutas y los vegetales. Muchos de estos alimentos contienen al mismo tiempo fécula y fibra.

Los carbohidratos digeribles (fécula y azúcar) se descomponen en moléculas más sencillas por la acción de las enzimas de la saliva, del jugo pancreático y de la mucosa intestinal. La fécula se digiere en dos etapas: primero, una enzima de la saliva y del jugo pancreático lo descompone en moléculas de maltosa; luego una enzima de la mucosa del intestino delgado divide la maltosa en moléculas de glucosa que pueden absorberse en la sangre. La glucosa va por el torrente sanguíneo al hígado, en donde se almacena o se utiliza como fuente de energía para las funciones del cuerpo.

Los azúcares se digieren en un solo paso. Una enzima de la mucosa del intestino delgado digiere la sacarosa, también llamada azúcar común, y la convierte en glucosa y fructosa, cada una de las cuales puede absorberse en el intestino y pasar a la sangre. La leche contiene lactosa, otro tipo de azúcar que se transforma en moléculas fáciles de absorber mediante la acción de otra enzima que se encuentra en la mucosa intestinal.

La fibra no se puede digerir y pasa por el tracto digestivo sin ser transformada por las enzimas. Muchos alimentos contienen fibra soluble e insoluble. La fibra soluble se disuelve fácilmente en agua y adquiere una textura blanda, como un gel, en el intestino. La fibra insoluble, por el contrario, pasa por el intestino casi sin modificación.

Proteína. Los alimentos como carne, huevos y frijoles están formados por moléculas enormes de proteínas que deben ser digeridas por enzimas antes de que se puedan utilizar para producir y reparar los tejidos del cuerpo. Una enzima del jugo gástrico comienza la digestión de las proteínas que comemos. El proceso termina en el intestino delgado. Allí, varias enzimas del jugo pancreático y de la mucosa intestinal descomponen las enormes moléculas en unas mucho más pequeñas, llamadas aminoácidos. Éstos pueden absorberse en el intestino delgado y pasar a la sangre, que los lleva a todas partes del cuerpo para producir las paredes celulares y otros componentes de las células.

Grasa. Las moléculas de grasa son una importante fuente de energía para el cuerpo. El primer paso en la digestión de una grasa como la mantequilla es disolverla en el contenido acuoso del intestino. Los ácidos biliares producidos por el hígado disuelven la grasa en gotitas muy pequeñas y permiten que las enzimas pancreáticas e intestinales descompongan sus grandes moléculas en moléculas más pequeñas. Algunas de éstas son los ácidos grasos y el colesterol. Los ácidos biliares se unen a los ácidos grasos y al colesterol y los ayudan a pasar al interior de las células de la mucosa. En estas células, las moléculas pequeñas vuelven a formar moléculas grandes, la mayoría de las cuales pasan a los vasos linfáticos cercanos al intestino. Estos vasos llevan las grasas modificadas a las venas del tórax y la sangre las transporta hacia los lugares de depósito en distintas partes del cuerpo.

Vitaminas. Otra parte fundamental de los alimentos son las vitaminas, que se absorben en el intestino delgado. Estas sustancias químicas se agrupan en dos clases, según el líquido en el que se disuelven: vitaminas hidrosolubles (todas las vitaminas de complejo B y la vitamina C) y vitaminas liposolubles (las vitaminas A, D E y K). Las vitaminas liposolubles se almacenan en el hígado y en el tejido adiposo del cuerpo, mientras que las vitaminas hidrosolubles no se almacenan fácilmente y su exceso se elimina en la orina.

Agua y sal. La mayoría del material que se absorbe a través del intestino delgado es agua, en la que hay sal disuelta. El agua y la sal vienen de los alimentos y líquidos que consumimos y de los jugos secretados por las glándulas digestivas.



¿Cómo se controla el proceso digestivo?

Reguladores hormonales

Las principales hormonas que controlan las funciones del aparato digestivo se producen y se liberan a través de las células de la mucosa del estómago y del intestino delgado. Estas hormonas se liberan en la sangre del tracto digestivo, regresan al corazón y por las arterias, y de nuevo hacia el aparato digestivo, en donde estimulan la producción de los jugos digestivos y provocan el movimiento de los órganos.

Las principales hormonas que controlan la digestión son la gastrina, la secretina y la colecistocinina.

La gastrina hace que el estómago produzca un ácido que disuelve y digiere algunos alimentos. Es necesaria también para el crecimiento celular normal de la mucosa del estómago, el intestino delgado y el colon.

La secretina hace que el páncreas secrete un jugo digestivo rico en bicarbonato. El bicarbonato ayuda a neutralizar el contenido ácido del estómago cuando entran en el intestino delgado. Además estimula al estómago para que produzca pepsina, una enzima que digiere las proteínas, y al hígado para que produzca bilis.

La colecistocinina (“CCK” en inglés) hace que el páncreas produzca las enzimas del jugo pancreático, y hace que la vesícula biliar se vacíe. También fomenta el crecimiento celular normal del páncreas.

Otras hormonas del aparato digestivo regulan el apetito:

La grelina se produce en el estómago y el intestino delgado y estimula el apetito cuando no hay alimentos en el aparato digestivo.

El péptido YY se produce en el tracto digestivo en respuesta al alimento e inhibe el apetito.

Ambas hormonas actúan sobre el cerebro para regular el consumo de alimentos para obtener energía. Los investigadores están estudiando otras hormonas que pueden participar en la inhibición del apetito, incluidos el péptido 1 similar al glucagón (“GPL-1” en inglés), la oxintomodulina (“OXM” en inglés) y el polipéptido pancreático (“PPY” en inglés).
Reguladores nerviosos

Dos clases de nervios controlan la acción del aparato digestivo.

Los nervios extrínsecos (de afuera) llegan a los órganos digestivos desde el cerebro o desde la médula espinal y provocan la liberación de dos sustancias químicas: la acetilcolina y la adrenalina. La acetilcolina hace que los músculos de los órganos digestivos se contraigan con más fuerza y empujen mejor los alimentos y líquidos a través del tracto digestivo. También hace que el estómago y el páncreas produzcan más jugo digestivo. La adrenalina tiene el efecto opuesto, relajando el músculo del estómago y de los intestinos y disminuyendo el flujo de sangre a estos órganos, retardando o deteniendo la digestión.

Los nervios intrínsecos (de adentro) forman una red muy densa incrustada en las paredes del esófago, el estómago, el intestino delgado y el colon. La acción de estos nervios se desencadena cuando las paredes de los órganos huecos se estiran con la presencia de los alimentos. Liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan el movimiento de los alimentos y la producción de jugos en los órganos digestivos.

Juntos, los nervios, las hormonas, la sangre y los órganos del aparato digestivo llevan a cabo las tareas complejas de digerir y absorber nutrientes de los alimentos y los líquidos que se consumen todos los días.


sistema

naturales

http://www.supersaber.com/digestivo.htm

alli en el link de arriba les puse una explicacion en dibujos y tipo animacion.

Tu aparato digestivo empezó a trabajar incluso antes de que hincaras el diente a la pizza. Y seguirá ocupado digiriendo tu comida recién masticada durante las próximas horas - o a veces días, en función de lo que hayas comido. Este proceso, denominado digestión, permite que tu cuerpo obtenga los nutrientes y la energía que necesita a partir de lo que comes. Ahora vamos a averiguar qué está ocurriendo con tu pizza, tu pollo, tu naranja y tu leche.
La movida empieza en la boca

Antes de que des el primer bocado a un alimento sabroso, cuando lo hueles, lo ves o piensas en él, empieza la digestión. Se te empieza a formar saliva en la boca. Cuando comes, la saliva inicia el proceso de descomposición de las sustancias químicas que contienen los alimentos y ayuda a ablandarlos para que resulte más fácil tragarlos. La lengua te ayuda empujando los alimentos por la boca mientras tú masticas con los dientas. Cuando estás preparado para tragar, la lengua empuja un trocito de comida triturada y ablandada, llamada bolo alimenticio, hacia la parte posterior de la garganta, para que entre por la abertura del esófago, la segunda parte del tubo digestivo.


Ciencias

El esófago es un tubo elástico que mide unos 25 centímetros de largo. Conduce la comida desde la parte posterior de la garganta hasta el estómago. Pero en la parte posterior de la garganta también se encuentra la tráquea, que permite que el aire entre y salga de tu cuerpo. Cuando tragas una bolita de comida triturada y ablandada o a algún líquido, una lengüeta de un tejido especial llamada epiglotis cierra la abertura de la tráquea para garantizar que la comida entre en el esófago, en vez de en la tráquea.

Si alguna vez has bebido algo demasiado deprisa, has empezado a toser y alguien te ha dicho que la bebida "se te ha ido por el otro lado", lo que quería decir esa persona es que el líquido te había entrado en la tráquea por error. Esto sucede cuando a la epiglotis no le da tiempo a cerrarse, y te pones a toser involuntariamente (sin pensar en ello) para despejar la tráquea.

Una vez la comida entra en el esófago, no va directamente al estómago. En lugar de ello, los músculos de las paredes del esófago se mueven describiendo un movimiento ondulatorio para ir aplastando el alimento al tiempo que lo hacen descender esófago abajo. Esto dura aproximadamente 2 ó 3 segundos.
Nos vemos en el estómago

El estómago está unido al extremo inferior del esófago. Se trata de un "saco" elástico que tiene la forma de la letra "j". Desempeña tres funciones importantes:

Almacenar la comida que ingieres
Descomponer los alimentos en una mezcla líquida
Vaciar lentamente ese líquido al intestino delgado

El estómago actúa como una batidora, mezclando y triturando todas las bolitas de alimento procedentes del esófago en fragmentos cada vez más pequeños. Esto lo hace con la ayuda de los fuertes músculos que tiene en sus paredes y los jugos gástricos que éstas segregan. Aparte de fragmentar y descomponer la comida, los jugos gástricos también ayudan a destruir los gérmenes y bacterias que pueden contener los alimentos que ingieres.


¡Adelante! ¡Hacia el intestino delgado!

Más de 6 metros de intestino

El intestino delgado es un tubo largo, con un diámetro o contorno entre 3,5 y 5 centímetros, que está replegado sobre sí mismo en tu interior, debajo del estómago. Si extendieras completamente tu intestino delgado, mediría aproximadamente 6,7 metros de largo - ¡como 22 cuadernos alineados uno detrás de otro!

El intestino delgado desempeña la importante función de descomponer la mezcla de alimentos procedente del estómago todavía más, para que tu cuerpo pueda absorber todos los nutrientes que contiene: vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono, y grasas. El pollo asado contiene muchas proteínas - y un poco de grasa - y el intestino delgado te ayudará a absorberlas, siempre y cuando sus amigos - el páncreas, el hígado y la vesícula biliar - le echen una mano.

Los órganos que acabamos de mencionar envían distintos jugos a la primera porción del intestino delgado. Estos jugos ayudan a digerir los alimentos y permiten que el cuerpo absorba los nutrientes que contienen. El páncreas fabrica unos jugos que ayudan al organismo a digerir las grasas y las proteínas. Un jugo que segrega el hígado llamado bilis ayuda a que se absorban las grasas en el torrente sanguíneo. Y la vesícula biliar es como un almacén de bilis, donde se almacena este jugo para cuando el cuerpo lo necesite.

Los alimentos que ingieres pueden permanecer hasta 4 horas en tu intestino delgado, hasta que se convierten en una mezcla líquida y acuosa. Es un tiempo bien empleado, porque, al final del viaje, los nutrientes procedentes de la pizza, el pollo, la naranja y la leche podrán pasar del intestino a la sangre. Una vez en la sangre, tu cuerpo estará mucho más cerca de aprovechar los hidratos de carbono complejos contenidos en la masa de la pizza, la vitamina C de la naranja, las proteínas del pollo y el calcio de la leche.

La próxima parada para los nutrientes es ¡el hígado! Y los productos de desecho - las sobras de los alimentos que tu cuerpo no puede utilizar - seguirán avanzando hacia el intestino grueso.
Ama tu hígado

La sangre rica en nutrientes va directamente al hígado, donde es procesada. El hígado se encarga de filtrar las sustancias nocivas o productos de desecho, transformando algunos de estos desechos en más bilis. El hígado hasta ayuda a determinar qué cantidad de nutrientes se distribuirá al resto del cuerpo, y qué cantidad se quedará almacenada a modo de reserva. Por ejemplo, el hígado almacena ciertas vitaminas y un tipo de azúcar que el cuerpo utiliza para obtener energía.
Esto sí que es un intestino grueso

Con un diámetro o contorno de entre 7 y 10 centímetros, el intestino grueso es, efectivamente, más grueso que el delgado, y es casi la última parada que hacen los alimentos en el tubo digestivo. Al igual que el intestino delgado, está replegado sobre sí mismo en el interior de tu cuerpo, y, si lo extendiéramos completamente, mediría aproximadamente 1,5 metros de largo. El intestino grueso tiene un tubito con un extremo cerrado que sobresale y que recibe el nombre de apéndice. Aunque el apéndice forma parte del tubo digestivo, no parece desempeñar ninguna función, pero puede dar problemas porque a veces se infecta y se tiene que extirpar (es decir, extraer mediante una operación).

Como ya hemos comentado, una vez se ha extraído la mayor parte de los nutrientes de la mezcla líquida de alimentos, queda lo que se conoce como productos de desecho -el material que tu cuerpo no pude utilizar y que tiene que ser expulsado al exterior. ¿Adivinas donde acaba? Bueno, aquí tienes una pista: para perderlo de vista, tienes que tirar de la cadena.

Antes de ser expulsados, los productos de desecho pasan por la porción del intestino grueso llamada colon, que es donde el cuerpo tiene la última oportunidad de absorber el agua y algunos minerales, vertiéndolos al torrente sanguíneo. A medida que los productos de desecho van perdiendo agua, se van endureciendo mientras avanzan por el intestino grueso hasta convertirse en un sólido. Sí, son las cacas (más finamente denominadas heces, deposiciones o movimientos intestinales).

El intestino grueso va empujando las heces hasta que llegan al recto, la última porción del tubo digestivo. Los productos de deshecho en estado sólido permanecen aquí hasta que tú tienes ganas de ir al baño. Cuando vas al baño, te desprendes de esos productos de desecho expulsándolos a través del ano. ¡Y es ahora cuando la cadena entra en acción!
Échale una mano a tu sistema digestivo

Puedes ayudar a tu sistema digestivo bebiendo agua y llevando una dieta saludable que contenga alimentos ricos en fibra. Los alimentos ricos en fibra, como la fruta, la verdura y los cereales integrales, ayudan a las heces a avanzar a lo largo del tubo digestivo. El sistema digestivo es una parte muy importante de tu cuerpo. Sin él, no podrías obtener los nutrientes que necesitas para crecer y mantenerte sano. La próxima vez que te sientes a comer, sabrás adónde va todo lo que comes - ¡de principio a fin!

¿Como funciona nuestro aparato digestivo?


Aparato

Estás sentado en el almuerzo, engullendo tu pizza con albóndigas de carne e intentas, sin éxito, intercambiar tu naranja por la manzana de tu amigo. Cuando has terminado de comer, tomas un último trago de leche, te limpias la boca y te diriges a tu siguiente clase. En unos cuantos minutos estarás pensado en la competencia de tenis, tu trabajo de ciencias sobre o la historia de Chile -¡pensarás en todo menos en qué les está sucediendo a esa pizza y a la naranja!



Pero mientras piensas en otras cosas, tu aparato digestivo está muy ocupado funcionando -¡y estará trabajando en ese almuerzo durante varias horas y hasta varios días después (dependiendo de los tipos de alimentos que has comido)!
El aparato digestivo está formado por el tracto digestivo y otros órganos importantes. El tracto digestivo es como un túnel largo con muchas secciones y áreas distintas (piensa en un tobogán de agua). Todas las partes del tracto digestivo y estos órganos trabajan juntos para permitirte digerir, que significa obtener lo que tu organismo necesita (nutrientes y energía) de los alimentos y luego deshacerse de los desechos que quedan. Así pues, hagamos un recorrido para ver todas sus partes -¡y para averiguar que les sucede a esa pizza y a esa naranja!


Todo empieza en la boca
La digestión comienza aún antes de que comas, cuando hueles comida sabrosa, la ves o piensas en ella. La saliva empieza a formarse en la boca. Cuando comes, la saliva descompone un poco las sustancias químicas de la comida y ayuda a ablandar los alimentos para que sea fácil tragarlos. Tu lengua ayuda empujando los alimentos mientras masticas con las muelas. Cuando estás listo para tragar, la lengua empuja una parte de estos alimentos triturados, llamada bolo, hacia la parte posterior de la garganta, en dirección a la abertura del esófago, la segunda parte del tracto digestivo.


Camino hacia el estomago

El esófago es como un conducto elástico que mide unos 25 centímetros de largo. Mueve la comida desde la parte posterior de la garganta hasta el estómago. Pero también en la parte posterior de la garganta se encuentra la tráquea, que permite que el aire entre y salga de tu cuerpo. Cuando tragas una pequeña bola de comida triturada (o líquidos), una aleta especial llamada epiglotis cierra la abertura de la tráquea para asegurarse de que la comida entre en el esófago y no en la tráquea. Si alguna vez has bebido algo muy deprisa, has empezado a toser y has oído a alguien decir que el zumo "se te ha ido por el otro lado", la persona quiso decir que por error el líquido había entrado a la tráquea. Esto sucede cuando la epiglotis no tienen suficiente tiempo para cerrarse y toses involuntariamente (sin pensar en ello) para despejar la tráquea.

digestivo




Una vez que la comida ha entrado en el esófago, no va directamente al estómago. En cambio, los músculos de las paredes del esófago se mueven haciendo ondas para hacer bajar lentamente el alimento por el esófago. Esto dura 2 ó 3 segundos. Así pues, ahora que la pizza y la naranja han sido trituradas en pequeñas bolitas, te las has tragado y han bajado por el esófago, ¡es hora de que vean un poco más de acción -en el estómago!





Nos vemos en el estómago


El sistema y el aparato digestivo

Unido al extremo del esófago está el estómago, un "saco" elástico con la forma de la letra "j". El estómago es como una batidora, que mezcla y tritura las pequeñas bolitas de alimento que llegan del esófago en trozos cada vez más pequeños. Esto lo hace con la ayuda de los fuertes músculos de las paredes del estómago y los jugos gástricos que también provienen de las paredes del estómago. Estos jugos gástricos ayudan a fragmentar los alimentos y a hacer una especie de mezcla líquida en el estómago. También ayudan a destruir las bacterias que podría llevar la comida. El estómago tarda unas 4 horas en hacer esta tarea completamente y tener la mezcla lista para la siguiente parte del tracto digestivo.

sistema

Bueno ahora la pizza y la naranja son una mezcla líquida -¡que en nada se parece a cuando estaban en la bandeja de la cafetería! Si eres como muchos niños, seguramente has tenido la mala suerte de ver qué aspecto tiene esa mezcla líquida: es de lo que está hecho el vómito. Si una persona ingiere alimentos con muchas bacterias o si el estómago se irrita con un virus u otro germen, el estómago dice: "Eh, ¡está comida no pasa de aquí!" Entonces los músculos del estómago se contraen para empujar la comida en la dirección de la que vino -a través del esófago y la boca.
Por suerte, sin embargo, la mezcla líquida casi siempre va por buen camino. Cuando ha terminado el trabajo del estómago, los músculos trabajan juntos para empujar la mezcla poco a poco hacia otra parte del tracto digestivo llamado intestino delgado.



Recorrido por 6 metros, no son poca cosa

El intestino delgado es un tubo largo de 4 a 5 centímetros de ancho, encajado debajo del estómago. Si estiraras tu intestino delgado, mediría unos 6 metros de largo -esto es como 22 cuadernos alineados uno al lado de otro. El intestino delgado tiene la importante tarea de descomponer la mezcla de alimentos para que tu cuerpo pueda absorber todos los nutrientes que necesita de la comida -vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas. La albóndiga de carne que lleva tu pizza está llena de proteínas, pero sólo el intestino delgado puede obtenerlas para ti -esa carne no va directamente a los tejidos del cuerpo para darte energía.

naturales

Pero el intestino delgado no puede descomponer los nutrientes por sí solo -recibe ayuda de las otras tres partes del aparato digestivo. Estas partes son el páncreas, el hígado y la vesícula biliar. Éstas no forman parte del tracto digestivo sino que ayudan a completar el aparato digestivo. ¿Cómo? Pues enviando distintos jugos a la primera parte del intestino delgado. Estos jugos ayudan a digerir los alimentos y permiten que el cuerpo absorba sus nutrientes. El páncreas fabrica los jugos que ayudan al organismo a digerir las grasas y las proteínas. Un jugo del hígado llamado bilis ayuda a que el torrente se absorban las grasas hacia el torrente sanguíneo. Y la vesícula biliar es como un almacén de bilis, guardando a cantidades adicionales para cuando el cuerpo las necesita.
En la parte superior del intestino delgado, la mezcla líquida de alimentos se combina con los jugos del páncreas y el hígado. Después de toda esta mezcla de jugos, la mezcla es ahora muy fina y líquida. Se mueve hacia la parte inferior del intestino delgado, donde se descompone aún más. Cuando está casi al final del recorrido por el intestino delgado (¡un viaje que puede durar 4 horas de principio a fin!), los nutrientes de la comida pueden pasar finalmente a través de la pared del intestino delgado y llegar a la sangre. Así que ahora esa pizza y la naranja pueden ser utilizadas por el cuerpo: los carbohidratos complejos de la corteza de la pizza, la vitamina C de la naranja, la proteína de la carne y muchos otros nutrientes que te mantendrán sano. Una vez que los nutrientes han entrado en tu sangre, ésta los lleva al siguiente punto de control: el hígado.


Quiere a tu hígado
El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, situado en la parte derecha de tu cuerpo cerca del tracto digestivo. Además de fabricar bilis, que ayuda a la digestión, el hígado es el primer lugar al que se dirigen los nutrientes de los alimentos. La sangre los lleva directamente allí antes de ir a cualquier otro sitio y es por una buena razón: el hígado procesa los nutrientes filtrando cualquier sustancia nociva o desecho. Además, se encarga de convertir parte de estos desechos en más bilis, que va al intestino delgado para ayudar con la digestión o a la vesícula biliar para ser almacenada.


Ciencias

¡El hígado incluso sabe cuántos nutrientes irán al resto del cuerpo y cuántos se quedarán atrás como reserva! (Por ejemplo, el hígado almacena ciertas vitaminas y un tipo de azúcar que el cuerpo emplea para obtener energía.)
Una vez que todo ha sido inspeccionado por el hígado, éste da el visto bueno y los nutrientes pueden ser transportados por la sangre al resto del cuerpo.


Ese sí que es un intestino grueso
El intestino grueso es más grueso que el intestino delgado, mide de 7,6 a 10 centímetros de ancho y es casi la última parada en el tracto digestivo. Igual que el intestino pequeño, está plegado en el cuerpo, y si lo estiráramos mediría aproximadamente 1,5 metros de largo. El intestino grueso tiene un pequeño conducto con un extremo cerrado que sobresale y que recibe el nombre de apéndice. Aunque el apéndice forma parte del tracto digestivo, no hace absolutamente nada. Los científicos creen que el apéndice podría haber sido una parte útil en el tracto digestivo hace millones de años.
Después de que casi todos los nutrientes de la mezcla líquida de alimentos hayan sido absorbidos en el intestino delgado, aún habrá ciertas partes de la pizza y la naranja que tu cuerpo no podrá utilizar. Los desechos restantes pasan al intestino grueso para empezar un largo recorrido que finalizará con su expulsión del cuerpo. De camino, pasará por el colon, la parte del intestino grueso donde la mayoría del agua (y algunos minerales) que quedan en la mezcla líquida son absorbidos por la sangre. Cuando el agua deja la mezcla, los desechos que quedan se endurecen cada vez más mientras se mueven hasta acabar por hacerse sólidos.
Cuando esta masa sólida llega al final del intestino, podría llevar varios días en tu cuerpo. La cantidad de tiempo que pasan estos desechos en este intestino grueso depende del tipo de alimento ingerido y de cómo trabaja el cuerpo de la persona. El intestino grueso empuja los desechos hasta el recto, la última parada del tracto digestivo. Los desechos sólidos permanecen aquí hasta que estás listo para ir al baño. Cuando vas al baño, estás eliminando los desechos por el ano. Todo lo que tu cuerpo necesita de la pizza y la naranja ya ha sido extraído por las distintas partes de tu aparato digestivo y lo que queda es lo que tu cuerpo expulsa.


Comprende a ese aparato digestivo
El aparato digestivo es una gran parte de tu cuerpo: tritura y mezcla los alimentos, fabrica sustancias químicas para descomponerlos para que tu organismo pueda utilizar los nutrientes, filtra las sustancias peligrosas, e incluso deja que el cuerpo elimine los desechos. Debes mantener tu aparato digestivo en buena forma ingiriendo muchos alimentos sanos y bebiendo agua. Los alimentos grasos o grasosos tipo la mayoría de los snacks pueden ser difíciles de digerir, así que intenta ingerirlos con moderación (esto significa que debes comerlos sólo muy de vez en cuando y no comer mucho de una sola vez).
Intenta también facilitar las deposiciones comiendo frutas, verduras y pan y cereales con fibra -éstos ayudan a que los sólidos se acumulen en el intestino grueso y puedan ser expulsados. Cuida de tu aparato digestivo ¡y te sentirás bien!

las 5 enfermedades más comunes que atacan al sistema digestivo.

Diarrea

¿Qué es la diarrea?

Se conoce como diarrea cuando las defecaciones se producen en forma menos solida y frecuentemente. Se considera diarrea cuando la materia fecal presenta más del 85% de agua, siendo entre el 60 y el 85 % el porcentaje de una materia fecal normal. Si una persona contiene ésta enfermedad el número de deposiciones de una persona puede variar y llegar a ser más de 20 veces diaria.

Aparato


Tipos de diarrea

La diarrea se puede presentar en 2 diferentes formas:
- Diarrea aguda: es aquella que se produce por una causa puntual. Dura entre 15 y 20 días o menos. En la mayoría de los casos se produce a raíz de un virus o bacteria y en los países bajos es responsable de la muerte de muchas personas, en especial en niños y niñas.
- Diarrea crónica: en este tipo de diarrea el individuo presenta diarrea constante. Responde a algún tipo de enfermedad corporal. Según los médicos dura más de 8 meses. Este tipo de diarrea trae muchos problemas a la persona en torno a su mundo laboral o la relación con otros individuos.
Síntomas:
Dolor de cabeza, debilidad, dolor de estomago, necesidad de evacuación intestinal inmediata, etc.




Causas:

- Intoxicación alimentaria
- Comer productos venenosos o tóxicos
- Beber agua contaminada.
- Personas que no estén acostumbradas consuman demasiada fruta o verdura
- Ingestión de alimentos con demasiados productos artificiales, como por ejemplo edulcorante.

Esta enfermedad también puede ser síntoma de una enfermedad aun de mayor magnitud, como por ejemplo:

- Enfermedad de Crohn: que es aquella que es una inflamación intestinal crónica que suele tener como síntoma dolor intestinal, aparición de sangre en las heces, fiebre, entre otras.
- Sida
- Cáncer o tumores
- Colitis ulcerativa: es aquella en la cual se observa sangre en las heces
- Diabetes

Tratamiento:

En la mayoría de los casos ésta enfermedad se soluciona con una dieta adecuada durante unos días. Para evitar la deshidratación se deben beber abundantes líquidos especialmente en los bebes o los niños pequeños.
Las diarreas crónicas requieren de un tratamiento médico, quien se debe encargar diagnosticar el motivo de la misma y aplicar el tratamiento adecuado.
Prevención:
Para no sufrir ésta enfermedad se deberían de seguir estos consejos o medios preventivos:
- Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de cada comida
- Lavarse bien las manos luego de tocar alimentos crudos, especialmente la carne.
- Descongelar la comida en el microondas
- En los viajes al extranjero o en lugares de poca confianza beber solamente agua embotellada y utilizar la misma para usos higiénicos como lavarse los dientes.


Ulceras:

Las ulceras son lesiones de las mucosas que recubren el aparato digestivo son llamadas úlceras pépticas o úlceras digestivas estas pueden gástricas, duodenales, esofágicas.

Ulceras gástricas:

Son lesiones de las mucosas que recubren el estómago. Esta enfermedad generalmente ataca a personas mayores de 50 años, y con mayor proporción en hombres que en mujeres. Es una enfermedad de carácter crónico que aparece y desaparece durante diferentes periodos.

Síntomas:

En algunos casos no padece de síntomas. Uno de sus principales síntomas es cuando el hombre tiene hambre siente un dolor que se convierte en rasgo. Luego de comer o de ingerir antiácidos. Otros síntomas son digestiones pesadas, acidez, vómitos con sangre. Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer durante ciertos periodos y se suelen agravar en el otoño y la primavera.

digestivo

Causas:

- Infección por bacterias: en la mayoría de los casos las úlceras se presentan a raíz de una bacteria que produce infecciones en el aparato digestivo.
- Alimentación inadecuada
- Consumo habitual de tabaco o alcohol
- Cuando se consumen ciertos fármacos, especialmente los antiinflamatorios que se utilizan como analgésicos para combatir el dolor, entre ellos los más conocidos y los mayores responsables son aspirina e ibuprofeno.
- Estrés
- Herencia: las que tienen mayor proporción a tener una ulcera estomacal son los que pertenecen al grupo sanguíneo tipo “A”.Y aquellas personas con antecedentes enfermos de ulceras tienen más probabilidad de sufrir esta enfermedad.


Úlceras duodenales:

Son lesiones de las mucosas que recubren el duodeno, que se encuentra en la primera parte del intestino delgado. Es el tipo de úlcera más frecuente y afecta fundamentalmente a personas entre los 20 y los 40 años. Los hombres tienen más posibilidades de padecer esta infección en comparación de las mujeres, incluso con una proporción mayor que en la úlcera de estómago. Al igual que esta, es una enfermedad de carácter crónico que aparece y desaparece en diferentes periodos.

Síntomas:

A veces sin ningún tipo de síntomas. En otros casos con:
- Acidez
- Malas digestiones
- Pérdida de peso
- Dolor desde un par de horas después de comer que suele prolongarse hasta las cuatro horas.
- Dolor nocturno que lleva a las personas a despertarse entre la medianoche y la madrugada
- Vómitos
- En algunos casos hemorragias digestivas.
Causas:
- Infección por bacterias: producen infecciones en el sistema digestivo. Este tipo de infección es más frecuente en esta úlcera que en la gástrica (95% a 70%, respectivamente)
- Alimentación inadecuada: comidas demasiado pesadas con mucha salsa o grasa.
- Hiperacidez gástrica: El exceso de acidez es causante de algunas de estas úlceras.
- Consumo de alcohol o tabaco habitualmente.
- Consumo de fármacos como Ibuprofeno o Aspirina.
- Estrés
- Como las duodenales, pueden ser por herencia.

El sistema y el aparato digestivo

Ulceras de la boca:

Son lesiones de las mucosas de la boca en forma de pequeños cráteres de color blanco o amarillo rodeadas de un círculo rojizo. Son dolorosas y de carácter no infeccioso. Aparecen en el interior de la boca en las mucosas blandas de una manera individualizada o varias a la vez. Pueden presentarse en cualquier edad y son más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Su frecuencia de duración suele ser entre los 7 y 20 días, aunque suelen reaparecer con el tiempo.



Síntomas:

- Dolor
- Picor
- Llagas en forma de cráter

Causas:

- A veces sin causa aparente.
- Deficiencias inmunitarias parecen ser la razón principal de estas lesiones. De esta manera este tipo de afecciones son muy comunes en menores con deficiencia alimentaria o en personas mayores enfermas.
- Lesiones bucales: muchas aftas se desarrollan a partir de una lesión bucal. Entre estas podríamos mencionar las heridas, los mordiscos, el roce con dientes muy agresivos, dentaduras postizas inadecuadas, lavados de dientes muy intensos, etc.
- Cambios hormonales: es bastante habitual, por ejemplo, que estas llagas aparezcan en las mujeres durante la menstruación.
- Reacciones alérgicas a ciertos alimentos: El consumo de ciertos alimentos de carácter ácido, como cítrico, las cerezas, tomate, vinagre, etc.
- Intolerancia al gluten
- Estrés

sistema


Tratamiento:

Las aftas son llagas que normalmente mejoran espontáneamente. De no aparecer esta mejor en dos o tres semanas se requiere la visita de un médico para que realice el diagnóstico y el tratamiento más adecuado.
Consejo para evitar las llagas:
Las siguientes recomendaciones serían útiles para evitar la aparición de las úlceras de la boca o impedir que empeoren:
- Cuidar la alimentación y evitar los alimentos que pueden desencadenársela
- Evitar las lesiones en la boca: La tendencia a presionar ciertas partes de la boca con pequeñas ulceraciones puede empeorar las llagas. No debemos morder las partes las partes blandas de la boca. En caso que notemos roces de los dientes, deberíamos visitar al dentista. Igualmente deberíamos hacerlo si pensamos que la dentadura postiza está mal ajustada.
- Realizar una correcta limpieza bucal: Lavarse los dientes adecuadamente es una manera de evitar infecciones posteriores a la aparición de una úlcera. El uso de un dentífrico adecuado se hace necesario.
- Evitar el stress.

Gingivitis:

¿Qué es la gingivitis?
La gingivitis es una inflamación de las encías. Es la etapa inicial de la enfermedad de las encías y la más fácil de tratar. La causa directa de la gingivitis es la placa: una película suave, pegajosa y sin color formada por bacterias que se deposita constantemente sobre los dientes y encías.

Esta enfermedad puede ser síntoma de otra enfermedad:
Si el cepillado y el uso diario del hilo dental no eliminan la placa, la misma produce toxinas (venenos) que irritan el tejido gingival, causando gingivitis. En esta primera etapa de la enfermedad, el daño puede revertirse, ya que el hueso y el tejido conectivo que sostienen los dientes en su lugar todavía no han sido afectados. Sin embargo, si se deja sin tratamiento, la gingivitis puede transformarse en periodontitis y provocar daños permanentes a sus dientes y mandíbula.

Síntomas:

Los signos y síntomas clásicos de la gingivitis son las encías rojas, hinchadas y sensibles que pueden sangrar cuando se cepillan. Otro signo de enfermedad en las encías es que las mismas han retrocedido o retirado de los dientes, confiriéndole a sus dientes una apariencia alargada. La enfermedad de las encías puede provocar la formación de bolsas entre dientes y encías donde se junta placa bacteriana y restos de comidas. Algunas personas pueden experimentar mal aliento o mal gusto recurrentes aún cuando la enfermedad no esté avanzada.



naturales


Prevención:

La correcta higiene bucal es fundamental. Las limpiezas profesionales también son extremadamente importantes pues una vez que la placa se endurece y acumula, o se transforma en sarro, sólo un odontólogo o higienista podrá eliminarla.
Usted puede ayudar a detener la gingivitis antes de que se desarrolle de la siguiente manera:
- Cepillado correcto y uso apropiado del hilo dental para eliminar la placa, los restos de alimentos y controlar la acumulación de sarro
- Alimentación correcta para asegurar la adecuada nutrición de su mandíbula y dientes
- Evitar cigarrillos y otras formas de tabaco
- Programar controles regulares con su odontólogo

Tratamiento:

El objetivo es reducir la inflamación. El odontólogo o el higienista oral hacen una limpieza completa, lo cual puede incluir el uso de diversos dispositivos e instrumentos para aflojar y remover los depósitos de placa de los dientes.
Es necesaria una higiene oral cuidadosa después de una limpieza dental profesional. El odontólogo o el higienista oral le mostrarán a la persona la forma correcta de cepillarse y usar la seda dental. La limpieza dental profesional, además del cepillado y uso de la seda dental, se puede recomendar dos veces al año o con más frecuencia para casos graves. Igualmente, se puede recomendar el uso de enjuagues bucales antibacterianos u otro tipo de ayudas además del uso frecuente y cuidadoso del cepillo y la seda dental.
Asimismo, se puede recomendar la reparación de los dientes desalineados o el reemplazo de los aparatos dentales y ortodóncicos. Igualmente, se debe hacer el tratamiento de cualquier otra enfermedad o afección conexa.

Cirrosis:

¿Qué es la cirrosis?

La cirrosis es una enfermedad crónica, progresiva e irreversible que afecta al hígado y que consiste en la muerte progresiva del tejido hepático normal, que es sustituido por un tejido fibroso o cicatricial incapaz de ejercer las funciones del hígado. Por lo tanto, los individuos con cirrosis este órgano no puede cumplir sus roles habituales.

Causas

Alcoholismo, algunos fármacos, infecciones, trastornos cardíacos, diabetes, desnutrición, exceso de absorción de hierro o de cobre, fibrosis quística, etc. Las causas que más frecuentemente producen cirrosis son el abuso de alcohol y la hepatitis crónica.

Síntomas

Debilidad, inapetencia, adelgazamiento, ictericia (coloración amarilla de la piel y la membrana esclerótica del ojo debida a la alta concentración de bilirrubina en la sangre), desnutrición, picazón en la piel. Puede haber vómitos con sangre debido a hemorragias de las venas esofágicas. Otro síntoma que se presenta en la cirrosis, como consecuencia de la hipertensión portal y de la baja concentración de proteínas en la sangre, es la ascitis: la acumulación de líquido en la cavidad abdominal. Otros síntomas pueden ser: impotencia, trastornos en el período menstrual, insuficiencia renal, sensación de indigestión, constipación, alteración cerebral, debilidad muscular, función anormal de los nervios periféricos, arañas vasculares en la piel, enrojecimiento de las palmas de las manos, flexión de los dedos de la mano, pérdida de cabello y atrofia testicular.



Ciencias



Tratamiento y Diagnostico

Mediante revisión médica y ecografías (evidencian el aumento de tamaño del hígado), centello grama hepático y biopsias del tejido El análisis de sangre revela anemia, alteraciones en la coagulación, aumento de las enzimas hepáticas, alta concentración de bilirrubina y baja concentración de albúmina.
Se recomienda un trasplante de hígado en los siguientes casos:
- Daño hepático por alcoholismo (cirrosis alcohólica)
- Cirrosis biliar primaria
- Infección activa (hepatitis) de larga duración (crónica)
- Coágulo en la vena del hígado (hepática)
- Defectos congénitos del hígado o de los conductos biliares (atresia biliar)
- Trastornos metabólicos asociados a la insuficiencia hepática (por ejemplo, la enfermedad de Wilson)

¿Cómo evitar la cirrosis?

Algunas de las formas de evitar la cirrosis es cumpliendo lo siguiente:

- No beba en exceso
- Evite el uso de bebidas alcohólicas. El alcohol destruye las células del hígado. El grado de regeneración de las células del hígado varia de persona a persona. Un daño previo al hígado por virus desconocidos o sustancias químicas pueden afectar el proceso de regeneración.
- Tome precauciones al usar productos químicos.
- Realice actividad física



Cáncer de Hígado

¿Qué es el cáncer de hígado?

El cáncer es una enfermedad hepática que se caracteriza por un crecimiento anormal de las células del hígado que producen un tumor canceroso.

Tipos de cáncer de hígado:

Existen diferentes tipos de cáncer de hígado:
- Carcinoma hepatocelular (hepatoma maligno) es un tipo de cáncer que se desarrolla en el propio hígado. Es la más frecuente de cáncer de hígado ya que constituye un 80% o 90% de todos los casos de cáncer hepático.
- Cáncer metastásico: es el cáncer que se origina en otra parte del cuerpo y pasa a este órgano.
- Hepatoblastoma: es un tipo de cáncer infantil.




Aparato




Síntomas:

El cáncer primario de hígado es difícil de detectar en una etapa temprana porque sus primeros síntomas son generalmente vagos. Como con otros tipos de cáncer, esta enfermedad puede causar una sensación general de poca salud. El cáncer de hígado puede llevar a una pérdida del apetito, pérdida de peso, fiebre, fatiga y debilidad. Conforme crece el cáncer, se puede presentar dolor en la parte superior del abdomen en el lado derecho y se puede extender a la espalda y al hombro. Algunas personas pueden sentir una masa en la parte superior del abdomen. El cáncer de hígado puede también llevar a una inflamación del abdomen y a una sensación de llenura o abotagamiento. Algunas personas tienen episodios de fiebre y náuseas o desarrollan ictericia, una condición en la que la piel y lo blanco de los ojos se ponen amarillos y la orina se hace oscura. Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden ser causados por cáncer primario o metastásico en el hígado, por un tumor benigno (no canceroso) en el hígado o por otras condiciones menos serias. Sólo un médico puede decir con seguridad.
Tratamiento:
El cáncer de hígado es difícil de controlar a menos que el cáncer se encuentre cuando es muy pequeño. Sin embargo, el tratamiento puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. El tratamiento depende del estadio (etapa o extensión) de la enfermedad, de la condición del hígado y de la edad y salud en general del paciente. El médico puede recomendar la cirugía, la quimioterapia (tratamiento con fármacos anticancerosos), la radioterapia (tratamiento con rayos de alta energía), la terapia biológica (tratamiento que usa substancias que ayudan al cuerpo a combatir el cáncer) o una combinación de estos métodos de tratamiento.



Causas:

- Hepatitis: Es el factor que produce más canceres de hígado. Por ejemplo, un 10% a un 20% de enfermos con hepatitis B desarrollan cáncer de hígado.
- Cirrosis: Es el segundo factor desencadenante. De un 5 a un 10% de enfermos con cirrosis evolucionan hacia el cáncer de hígado.
- Hemocrotomosis: Es otra de las enfermedades del hígado que puede derivar en cáncer.
- Productos tóxicos para el hígado: Ciertos productos tóxicos para el hígado poseen propiedades carcinógenas, es decir pueden provocar el desarrollo de un cáncer en el hígado. Entre los tóxicos más conocidos tenemos elementos químicos como el arsénico, el mercurio, el plomo, el cobre, el fósforo, el selenio, pesticidas e insecticidas y ciertos vegetales)
- Aflatoxinas: Son toxinas carcinógenas que se desarrollan sobre cierto tipo de alimentos especialmente sobre los frutos secos y los frutos deshidratados.

Cavidad Bucal o Boca:

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FaringeEl sistema y el aparato digestivo






La faringe es una cavidad músculo-membranosa situada en el fondo de la boca y con la cual comunica. La faringe comunica a su vez con las fosas nasales mediante dos orificios, llamados coanas, y con el oído medio mediante las trompas de Eustaquio.


Esofago:

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El esófago es un conducto o músculo membranoso que se extiende desde la faringe hasta el estómago. De los incisivos al cardias (porción donde el esófago se continua con el estómago) hay unos 40 cm. El esófago empieza en el cuello, atraviesa todo el tórax y pasa al abdomen a través del orificio esofágico del diafragma. Habitualmente es una cavidad virtual. (es decir que sus paredes se encuentran unidas y solo se abren cuando pasa el bolo alimenticio). El esófago alcanza a medir 25 cm y tiene una estructura formada por dos capas de músculos, que permiten la contracción y relajación en sentido descendente del esófago. Estas ondas reciben el nombre de movimientos peristálticos y son las que provocan el avance del alimento hacia el estómago.
El esofago esta formado por:

Mucosa: Formada por varias capas de células, que recubre al esófago en su parte interna. Esta mucosa se renueva continuamente por la formación de nuevas células.

Capa muscular: Está formado a su vez por una capa interna de células musculares lisas concéntricas y otra capa externa de células musculares longitudinales, que cuando se contraen forman ondas peristálticas que conducen el globo alimenticio al estómago.
Esfínter esofágico superior: separa la faringe del esófago. Está formado por un músculo estriado, es decir, voluntario, que inicia la deglución.

Esfínter esofágico inferior: que separa el esófago del estómago. Realmente no es un esfínter anatómico, sino fisiológico, al no existir ninguna estructura de esfínter pero sí poseer una presión elevada cuando se mide en reposo. Este esfínter, disminuye su tono normalmente elevado, en respuesta a varios estímulos como a) la llegada de la onda peristáltica primaria, b) la distensión del esófago cuando pasa el bolo alimenticio (peristalsis secundaria) y c) la distensión gástrica.

La presión elevada en reposo se mantiene tanto por contribuciones de nervios como de músculos, mientras que su relajación ocurre en respuesta a factores neurogénicos.

Su función es exclusivamente motora propulsa el alimento a través del tórax en su transito desde la boca al estómago (no realiza funciones de absorción ni digestión).


Alteraciones de los órganos anejos:

Trastornos hepáticos:
Respecto al hígado, la enfermedad más corriente es su inflamación o hepatitis, generalmente causada por virus. Las hepatitis víricas incluyen varios tipos como la hepatitis A, propagada a través de alimentos contaminados y relativamente poco importante, y la hepatitis B, propagadas por contacto con sangre o suero infectados o por contacto sexual que es potencialmente mortal. También existe la hepatitis D, producida por el agente Delta que coinfecta con el virus de la hepatitis B (H.B.V.), la duración de esta infección depende de la duración de la infección por H.B.V. y no puede sobrepasarla.


Trastornos Del Páncreas:
El páncreas también se inflama, aunque las posibles causas no estén suficientemente claras. Los efectos, sin embargo, pueden ser catastróficos, debido a posible suelta de secreción externa de las proteasas pancreáticas por la inflamación, con lo que se inicia su autodigestión.














hasta aca llegue amigos chau den puntos.