La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar, considerando su distancia al Sol, y el quinto de ellos según su tamaño. Es el único planeta que se conoce en el que exista y se origine la vida. La Tierra se formó al mismo tiempo que el Sol y el resto del Sistema Solar, hace 4.570 millones de años.

El 71% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua. Es el único planeta del sistema solar donde el agua puede existir permanentemente en estado líquido en la superficie. El agua ha sido esencial para la vida y ha formado un sistema de circulación y erosión único en el Sistema Solar.

La Tierra es el único de los cuerpos del Sistema Solar que presenta una tectónica de placas activa: Marte y Venus quizás tuvieron una tectónica de placas en otros tiempos pero, en todo caso, se ha detenido. Esto, unido a la erosión y la actividad biológica, ha hecho que la superficie de la Tierra sea muy joven eliminando, por ejemplo, casi todos los restos de cráteres, que marcan muchas de las superficies del Sistema Solar.

La Tierra posee un único satélite natural, la Luna. El sistema Tierra-Luna es bastante singular debido al gran tamaño relativo del satélite.



Composicion de la Tierra

La Tierra tiene una estructura diferenciada en diferentes capas. Estas capas poseen diferentes composiciones químicas y comportamiento geológico. Su naturaleza puede estudiarse a partir de la propagación de ondas sísmicas en el interior terrestre y a través de las medidas de los diferentes momentos gravitacionales de las diferentes capas obtenidas por diferentes satélites orbitales.

Los geólogos han diseñado dos modelos geológicos que establecen una división de la estructura terrestre:

El primero es el modelo geostático:


- Corteza. Es la capa más superficial y tiene un espesor que varía entre los 12 km, en los océanos, hasta los 80 km en cratones (porciones más antiguas de los núcleos continentales). La corteza está compuesta por basalto en las cuencas oceánicas y por granito en los continentes.
- Manto. Es una capa intermedia entre la corteza y el núcleo que llega hasta una profundidad de 2900 km. El manto está compuesto por peridotita. El cambio de la corteza al manto está determinado por la discontinuidad de Mohorovicic. El manto se divide a su vez en manto superior y manto inferior. Entre ellos existe una separación determinada por las ondas sísmicas llamada discontinuidad de Repetti (700 km).
- Núcleo: es la capa más profunda del planeta y tiene un espesor de 3.475 km. El cambio del manto al núcleo está determinado por la discontinuidad de Gutenberg (2.900 km).
El núcleo está compuesto de una aleación de hierro y níquel y es en esta parte donde se genera el campo magnético terrestre. Éste se subdivide a su vez en el núcleo interno, el cual es sólido, y el núcleo externo, que es líquido. El núcleo interno está a su vez dividido en dos, externo (líquido) e interno (sólido, debido a las condiciones de presión). Esta división se produce en la discontinuidad de Lehman (5.150 km).





El segundo modelo de división de la estructura terrestre es el modelo geodinámico:


- Litosfera. Es la parte más superficial que se comporta de manera elástica. Tiene un espesor de 250 km y abarca la corteza y la porción superior del manto.
- Astenosfera. Es la porción del manto que se comporta de manera fluida. En esta capa las ondas sísmicas disminuyen su velocidad. - Mesosfera. También llamada manto inferior. Comienza a los 700 km de profundidad, donde los minerales se vuelven más densos sin cambiar su composición química. Está formada por rocas calientes y sólidas, pero con cierta plasticidad.
- Capa D. Se trata de una zona de transición entre la mesosfera y la endosfera. Aquí las rocas pueden calentarse mucho y subir a la litosfera, pudiendo desembocar en un volcán.
- Endosfera. Corresponde al núcleo del modelo geoestático. Formada por una capa externa muy fundida donde se producen corrientes o flujos y otra interna, sólida y muy densa.





La Hidrosfera

La Tierra es el único planeta en nuestro sistema solar que tiene una superficie líquida. El agua cubre un 71% de la superficie de la Tierra (97% de ella es agua de mar y 3% agua dulce), formando cinco océanos y siete continentes.

La Tierra está realmente a la distancia del Sol adecuada para tener agua líquida en su superficie. No obstante sin el efecto invernadero, el agua en la Tierra se congelaría. Al principio el Sol emitía menos radiación que ahora, pero los océanos no se congelaron porque la atmósfera de primera generación de la Tierra poseía mucho más CO2 y por tanto más efecto invernadero.

En otros planetas, como Venus, el agua desapareció porque la radiación solar ultravioleta rompe la molécula y elionhidrógeno, que es ligero, escapa de la atmósfera. Este efecto es lento, pero inexorable. Ésta es una hipótesis que explica por qué Venus no tiene agua. En la atmósfera de la Tierra, una tenue capa de ozono en la estratosfera absorbe la mayoría de esta radiación ultravioleta, reduciendo el efecto. El ozono protege a la biosfera del pernicioso efecto de la radiación ultravioleta. La magnetosfera también es un escudo que nos protege del viento solar.

La masa total de la hidrosfera es aproximadamente 1,4×1021 kg.



Atmósfera terrestre

La Tierra tiene una espesa atmósfera compuesta en un 78% de nitrógeno , 21% de oxígeno molecular y 1% de argón , más trazas de otros gases como anhídrido carbónico y vapor de agua . La atmósfera actúa como una manta que deja entrar la radiación solar pero atrapa parte de la radiación terrestre (efecto invernadero ). Gracias a ella la temperatura media de La Tierra es de unos 17 °C . La composición atmosférica de la Tierra es inestable y se mantiene por la biosfera. Así, la gran cantidad de oxígeno libre se obtiene por la fotosíntesis de las plantas , que por la acción de la energía solar transforma CO2 en O2. El oxígeno libre en la atmósfera es una consecuencia de la presencia de vida (de la vegetación) y no al revés.

Las capas de la atmósfera son: la troposfera , la estratosfera , la mesosfera , la termosfera , y la exosfera . Sus alturas varían con los cambios estacionales.

La masa total de la atmósfera es aproximadamente 5,1×1018 kg



La biodiversidad

La diversidad biológica, también conocida como biodiversidad, es la mayor riqueza del planeta. Hace miles de millones de años comenzó un proceso evolutivo generador de la variedad de la vida en la Tierra, cuya conservación constituye uno de los mayores desafíos de la humanidad.

Para la diversidad biológica todo empezó a cambiar radicalmente hace 10.000 años, con el comienzo de la agricultura humana. Y se aceleró desde hace tres siglos, con los procesos industriales. La extinción de especies, un proceso natural, se aceleró entre 1.000 y 10.000 veces
Pero el camino por recorrer en la conservación de la biodiversidad aún es largo. Hay que considerar que la variedad de la vida, tal como lo dice la Comisión mexicana sobre biodiversidad, abarca toda la escala de organización de los seres, incluidos los humanos: genes, especies y ecosistemas.



Formación de la Tierra

La Tierra se formó hace unos 4.650 millones de años, junto con todo el Sistema Solar. Aunque las piedras más antiguas de la Tierra no tienen más de 4.000 millones de años, los meteoritos, que se corresponden geológicamente con el núcleo de la Tierra, dan fechas de unos 4.500 millones de años, y la cristalización del núcleo y de los cuerpos precursores de los meteoritos, se cree que ocurrió al mismo tiempo, unos 150 millones de años después de formarse la Tierra y el Sistema Solar.

Después de condensarse a partir del polvo cósmico y del gas mediante la atracción gravitacional, la Tierra era casi homogénea y bastante fría. Pero la continuada contracción de materiales y la radiactividad de algunos de los elementos más pesados hizo que se calentara.

Después, comenzó a fundirse bajo la influencia de la gravedad, produciendo la diferenciación entre la corteza, el manto y el núcleo, con los silicatos más ligeros moviéndose hacia arriba para formar la corteza y el manto y los elementos más pesados, sobre todo el hierro y el níquel, cayendo hacia el centro de la Tierra para formar el núcleo.

Al mismo tiempo, la erupción de los numerosos volcanes, provocó la salida de vapores y gases volátiles y ligeros. Algunos eran atrapados por la gravedad de la Tierra y formaron la atmósfera primitiva, mientras que el vapor de agua condensado formó los primeros océanos.



La atmósfera de la Tierra provino del espacio exterior

Los gases que constituyen la atmósfera de la Tierra, y probablemente los oceános, no provinieron del interior del planeta, si no del espacio exterior, según dice un estudio de la Universidad de Manchester y la Universidad de Houston.



La teoría anterior indicaba que la atmósfera había sido creada a partir de los gases expulsados por volcanes gigantes en los primeros años de la Tierra. Los científicos encontraron una clara evidencia de restos de meteoritos en los gases volcánicos, por eso afirman que los estos gases no podrían haber contribuido de manera significativa en la formación de la atmósfera de la Tierra. Probablemente, el origen de la capa que nos protege y de los oceános provenga de un bombardeo tardío de material rico en gas y agua, como los cometas.

Esto tiraría por tierra, lógicamente, la idea de una Tierra inicial con volcanes expulsando gases, tan habitual en los libros de texto. Según la Teoría del Bombardeo Pesado Tardío, el Sistema Solar interior (desde el Sol hasta Marte) fue bombardeado por una lluvia repentina de desechos 700 millones de años después de su formación. La mayor prueba de esto son las pruebas obtenidas de la Luna. Ahora, el descubrimiento de que la atmósfera terrestre no se creó como se había pensado permite afianzar esta teoría, que se formuló durante las misiones Apolo a la Luna.



La atmósfera

La atmósfera es la capa de gases y partículas en suspensión que se halla unida a la Tierra por la fuerza de la gravedad. La atmósfera se divide en diferentes niveles principales que se diferencian entre sí por las variaciones de temperatura.



La troposfera es la capa inferior de la atmósfera, y está en contacto con la superficie terrestre. Su espesor varía, desde los 6-7 km en los polos hasta los 17-18 km sobre el ecuador. Contiene la mayor parte de la masa de la atmósfera y prácticamente la totalidad del vapor de agua. En ella la temperatura desciende a medida que aumenta la altitud: unos 6,4 °C por cada kilómetro que se asciende. También tienen lugar la mayoría de los fenómenos meteorológicos.
La estratosfera llega hasta unos 50 km de altitud. En ella la temperatura experimenta un notable aumento. El ozono que abunda en esta capa impide que gran parte de las radiaciones solares ultravioletas lleguen a la superficie terrestre.
La mesosfera se extiende hasta los 80 km de altitud y en ella se produce un nuevo descenso de la temperatura.



A partir de aquí se encuentra la ionosfera, una capa con unas temperaturas muy altas.



La hidrosfera

La hidrosfera es el conjunto de las aguas que existen en nuestro planeta: océanos y mares, ríos y lagos, aguas subterráneas, hielos y vapor de agua de la atmósfera.



La litosfera

La litosfera es la parte sólida externa de la Tierra. Se encuentra fragmentada en trozos relativamente grandes, denominados placas tectónicas, que están en constante movimiento, como consecuencia de las fuerzas internas de la Tierra. Estas placas pueden ser continentales, cuando sobre ellas se encuentran tierras emergidas o continentes, y oceánicas, cuando constituyen el fondo de los océanos.



Los continentes son grandes extensiones de tierras emergidas. Son seis: Asia, África, Europa, América, Oceanía y la Antártida, y se extienden sobre todo por el hemisferio norte; cubriendo el 29 % de la superficie de la Tierra.



Los océanos son cinco: Pacífico, Atlántico, Índico, Glacial Ártico y Glacial Antártico, y cubren el 71 % de la superficie de la Tierra. Los dos primeros son los más grandes y se extienden por ambos hemisferios, uniendo el océano Glacial Ártico y el océano Glacial Antártico. La zona donde se ponen en contacto las tierras continentales y las aguas oceánicas se denomina costa.



La altitud media de los continentes alcanza casi 1 km. La profundidad media de los océanos es de casi 4 km.



El asteroide que rozó la Tierra


Pasó a sólo 72.000 km de la superficie. Fue detectado apenas 2 días antes, y pudo arrasar una ciudad. De aquí a agosto se esperan 60 más.



Se cree que hace 65 millones de años uno de ellos se estrelló en lo que hoy es la península de Yucatán, en México. Y que a partir de ese momento ya nada fue lo mismo en la Tierra: una extinción masiva comenzó con su choque y se extendió durante décadas, poniendo punto final a cerca del 50% de los géneros biológicos que por entonces habitaban el planeta. Los más conocidos, los dinosaurios. Los más beneficiados, los mamíferos de tamaño pequeño, que no hacía mucho venían desarrollándose.

A fines de febrero, el asteroide 2009 DD45 pasó cerca de la Tierra. Muy cerca. Casi raspándola, teniendo en cuenta las dimensiones de las distancias espaciales: a apenas 72.000 kilómetros de la superficie terrestre, el doble de la distancia de los satélites de televisión que orbitan el planeta.

Con un diámetro aproximado de entre 21 y 47 metros, el asteroide podría haber causado un verdadero estrago, y lo peor es que su cercanía fue detectada apenas dos días antes de que se nos acercara tanto.

Acercándose a razón de 8,82 kilómetros por segundo, el golpe del asteroide contra la Tierra hubiera producido una explosión similar a la ocasionada por mil bombas nucleares como la que los Estados Unidos arrojaron sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, en agosto de 1945. Al menos toda una ciudad como San Pablo, en Brasil, de 1.522 kilómetros cuadrados, hubiera sido borrada del mapa.

En realidad, estos cuerpos provenientes del espacio son los que se denominan técnicamente como “potencialmente peligrosos” o PHA (por sus siglas en inglés, Potencially Hazardous Asteroid) y también incluyen a los cometas.

Se estima que existen al menos mil asteroides con un diámetro superior a 1 kilómetro que orbitan dentro de un área de 7,5 millones de kilómetros en torno de la Tierra. Y que un promedio de 20 que miden como mínimo 10 metros de diámetro entran en la atmósfera del planeta. La mayoría se desintegra y no llega a causar daños en la superficie del planeta. Aunque en el pasado algunos fueron catastróficos. Uno que se recuerda siempre es el de la extinción masiva, en el período Cretácico-Terciario. Otro menos dramático pero altamente dañino fue el que cayó en Tunguska, Siberia, el 30 de junio de 1908, con una potencia explosiva estimada de 10 megatones (como 1.000 bombas atómicas como la arrojada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, en agosto de 1945): no dejó bosque en pie en 2.000 kilómetros cuadrados a la redonda. Otro que ya es parte de la historia más reciente es el que impactó sobre el Mediterráneo Oriental el 6 de junio del 2002, con una potencia exclusiva de unos 26 kilotones. Solamente entre el 27 de marzo y el 17 de agosto de este año, la Nasa calcula que hay peligro de que den contra la Tierra nada menos que 62 objetos celestes. Y no es chiste: el 2009 DD45 era de un tamaño similar al que cayó en Tunguska.



Album de la Tierra desde el Espacio Exterior


1. La canica azul (distancia: 45.000 kilómetros)



El 7 de diciembre de 1972, la tripulación de la nave espacial Apollo 17 tomó una de las imágenes más espectaculares y conocidas de la Tierra cuando se encontraba a una distancia de unos 45.000 kilómetros. Los astronautas la bautizaron como la "canica azul".



2. Amanecer de la Tierra (distancia: 380.000 kilómetros)



El 24 de diciembre de 1968 el astronauta William Anders, a bordo de la nave Apolo 8, inmortalizó el más extraño de los amaneceres: la Tierra emergiendo sobre el horizonte lunar.



3. La Tierra camino de Júpiter (distancia: 6,2 millones de kilómetros)



El 16 de diciembre de 1992, en su camino hacia Júpiter, la sonda Galileo echó la vista atrás y tomó esta fotografía de la luna orbitando la Tierra. Se encontraba a una distancia de 6'2 millones de kilometros.



4. La Tierra desde Marte (distancia: 139 millones de kilómetros)



La primera imagen de la Tierra desde otro planeta fue tomada el 8 de mayo de 2003 por la Mars Global Surveyor mientras orbitaba el planeta Marte. Un año después, el 3 de agosto de 2004, el robot de exploración Spirit tomaba la primera imagen de la Tierra desde la superficie marciana: un punto casi indistinguible en el horizonte:





5. La Tierra desde Saturno (distancia: 1.500 millones de kilómetros)



El 15 de septiembre de 2006, la sonda Cassini fotografió una mota de polvo entre los anillos de Saturno. La Tierra vista a más de 1.500 millones de kilómetros.



6. Un punto azul pálido (distancia: 6.000 millones de kilómetros)



El 14 de febrero de 1990, la nave espacial Voyager 2 realizó la fotografía más distante de nuestro planeta hasta el momento: una imagen tomada a 6.000 millones de kilómetros y que Carl Sagan bautizó como "un punto azul pálido" en mitad de la nada. Aquella imagen tomada en el espacio profundo inspiró un libro de Sagan y uno de los momentos más bellos de la historia de la televisión. Os dejo con sus palabras:




Si el video no se ve, Hace Click Aca!



Fuente.
Fuente.
Fuente.
Fuente.
Fuente.
Fuente.