LA FORMA DE PRESENTAR LA EXPOSICIÓN:



El cómo se va a transmitir el mensaje es muy importante y hay que reparar el lenguaje no verbal que acompañará al lenguaje oral. Una vez terminado el discurso hay que revisarlo para asegurarse de que efectivamente conduce al objetivo deseado. Después hay que buscar las técnicas que se van a utilizar para reforzar visualmente lo que se dice de forma verbal. Esto es, el lenguaje no verbal externo e interno: ayudas visuales y lenguaje corporal. Se mencionan a continuación las Habilidades personales y las Habilidades
Técnicas del comunicador eficaz, las cuales fueron extraídas del libro Comunicación oral para el liderazgo del mundo moderno, de Eileen McEntee (1999, bibliografía No. 4). Se recomienda al alumno consultar esta obra para profundizar en el significado de las mismas.
Habilidades personales del comunicador eficaz:
1. Canalizar el nerviosismo
2. Relajarse
3. Compromiso con las ideas
4. La actitud receptiva
Habilidades técnicas del comunicador eficaz:
1. Maneja la comunicación no verbal
2. Analiza al público
3. Selecciona el tema
4. Prepara el mensaje
5. Busca información
6. Practicar la habilidad
7. Responde a las preguntas

Es recomendable tomar conciencia y cuidar las principales características de la voz, las cuales se mencionan a continuación:
1. Volumen: El volumen de la voz debe variar para añadir énfasis o un impacto fuerte a sus conferencias o a diálogos. Algunas personas hablan muy fuerte y otras casi no se percibe lo que quieren decir.

2. Velocidad: La mejor velocidad para hablar debe estar en un rango entre 125 y 160 palabras por minuto. Este rango se puede tener al hablar lo suficientemente lento como para que se le entienda claramente. Para reflejar cambios de estados de ánimo y para enfatizar ciertos puntos del discurso hay que variar la celeridad y vivacidad al hablar.

3. Tono: Al variar el tono de la voz se puede transmitir emoción y convicción. Un tono muy alto (agudo / delgado) debe evitarse porque sugiere falta de madurez o que se es una persona que se altera fácilmente. El mejor método es hacer un esfuerzo consciente para modular la voz, grave, que resulta más cómodo para las audiencias.

4. Dicción: Es muy importante que se hable de forma completa, que no se hable de forma cortada, con palabras sin terminar. Es necesario pronunciar correctamente y no pensar que los demás ya entienden la idea o las palabras. Hay personas que hablan “entre dientes”, que casi no abren la boca para pronunciar ni gesticulan lo suficiente para que el sonido salga claro. Repetir algunos trabalenguas para obtener buena dicción.

5. Ritmo: Cadencia, el acento de la pronunciación de las palabras (norteño, chilango, español, etc.). La armonía con la que se habla; la musicalidad de la voz, dándole un compás, un equilibrio a las palabras. El movimiento de la voz.

6. Emotividad: Transmitir los sentimientos a través de la palabra, imprimiéndole sensibilidad, energía, ternura, vigor, delicadeza, fortaleza, vitalidad, etc., de acuerdo a lo que se quiera comunicar. Hay que hablar con el corazón, con sinceridad, conociendo de lo que se está hablando y entusiasmándose con la oportunidad de informar a la audiencia sobre su forma personal de pensar y de sentir.

7. Calidad: Es la forma en que se dicen las palabras, como sale la voz. Si se está nervioso, la voz sale quebrada o con carraspera. Hay que relajar la garganta mientras que se habla, controlar el nerviosismo y pensar en términos amistosos, de confianza y con un deseo de notificar el mensaje que se va a emitir.