El particular sabor de este nutritivo alimento hace que sea apreciado por unos y detestado por otros. Pero cuando aparece bajo la forma de quesos, mantequilla, helados, batidos... y postres, la leche no tiene rival a la hora de hacernos la boca agua.

La leche es un líquido blanco y opaco segregado por las hembras de los mamíferos para nutrir a sus hijos recién nacidos y es el único alimento que consumimos durante la primera etapa de nuestras vidas. La leche que goza de mayor producción y distribución para el consumo humano es la que se obtiene de la vaca.


¿Cuánto sabe Ud. sobre la leche?

La leche tiene una substancia que impide la formación de microbios dañinos. A esta substancia se le llama factor bífido.

En Roma se empleó la leche de yegua como medicina.

Cada galón de leche contiene millones de bacterias.

Hace unos 11,000 años empezamos a beber leche de cabra y de oveja.

La leche humana ayuda a combatir la polio y la salmonella.

La leche humana es más digerible que la leche de vaca.

Los leones marinos y las focas beben leche rica en lactosa y baja en grasa.

La leche de vaca tiene más proteínas que la leche humana.

Todas las leches tienen más o menos las mismas substancias.

Los griegos y romanos creían que beber leche era una costumbre bárbara.

Popea, la esposa de Nerón, se bañaba con leche de cabra.

El ordeño electrónico apareció por 1830 y las fábricas de queso hacia 1850.

La leche pasteurizada se somete a altas temperaturas.

La leche de vaca tiene un 20% de grasa.



La leche es la base de numerosos productos lácteos, como la mantequilla, el queso, el yogur, entre otros. Es muy frecuente el empleo de los derivados de la leche en las industrias agroalimentarias, químicas y farmacéuticas en productos como la leche condensada, leche en polvo, caseína o lactosa. La leche de vaca se utiliza también en la alimentación animal. Está compuesta principalmente por agua, iones (sal, minerales y calcio), hidratos de carbono (lactosa), materia grasa y proteínas.


Casi todas las leches tienen las mismas substancias: agua, proteína, grasa, lactosa, vitaminas y minerales, pero la proporción varía entre las distintas especies.

Por ejemplo, los animales que crecen rápidamente se alimentan con lecha rica en proteínas y minerales. Los que necesitan mucha grasa en su cuerpo (como las focas y los leones marinos), con leches ricas en grasa y bajas en lactosa.

Todo sobre la leche


La leche de los mamíferos marinos, como por ejemplo las ballenas, es mucho más rica en grasas y nutrientes que la de los mamíferos terrestres.

De aquí que un ternero duplique su peso a los 50 días de nacido, mientras que un niño tarda 100 días... Y es que la leche de vaca tiene 3 veces más proteína y minerales que la leche humana.

Leche humana vs. leche de vaca
La leche humana es más digerible que la de vaca, que para ser aceptada por el cuerpo humano necesita ser cocinada, homogeneizada y pasteurizada.

Además, la leche humana contiene el factor bífido, una substancia no identificada que produce el crecimiento de una bacteria inofensiva que llena el tracto digestivo del infante, excretando el ácido láctico, que impide el desarrollo de otros microbios dañinos.

Este factor, junto con anticuerpos producidos por la madre, ayuda a combatir elementos patógenos como el de la polio y la salmonella, ayudando al bebé a hacer la transición del vientre materno a un ambiente lleno de gérmenes.

Las primeras leches
Aparte de la leche materna, que el hombre ha consumido desde hace millones de años, parece que empezamos a beber leche de oveja y de cabra hace unos 11,000 años, y de vaca, unos 8,500.

El hallazgo de pinturas rupestres en el desierto del Sahara indica que el ordeño existía hace unos 4,000 años a. de C.

En el Viejo Testamento se habla de la leche, describiéndose a la Tierra Prometida como tierra que mana leche y miel.

La leche en Europa
La leche y sus derivados eran conocidos en toda Europa, pero su consumo variaba de región en región.

En Roma y en Grecia la leche de vaca y la mantequilla no eran muy populares, pero la de cabra se empleaba en la cocina y para hacer quesos. La de asno y la de yegua más bien como medicina.

Esto se debió a que la leche y la mantequilla no eran alimentos fáciles de conservar en el cálido clima mediterráneo, donde se usaba como grasa el aceite de oliva.

Es más, los griegos y los romanos pensaban que beber leche era una costumbre bárbara.

Según el escritor romano, Plinio, la leche se usaba para blanquear la piel de las mujeres. Y además de Cleopatra, Popea, la esposa de Nerón, viajaba con cientos de cabras para bañarse en su leche.

Por su parte, Marco Polo, quien viajó a China a finales del siglo XIII, descubrió que los tártaros, que tomaban leche de yegua, la secaban al sol después de separar la mantequilla y más tarde la bebían ligada con agua.


La persona que descubrió de donde sale la leche, ¿que estaba haciendo con la vaca?

oveja

Esta pregunta para algunos puede sonar graciosa. Pero es obvio que estaba analizando los conductos galactóforos de la Vaca para saber exactamente como es el proceso de salida de la leche, y es ahí donde descubre que en el interior de los pezones existen un gran número de orificios internos que forman un conducto o canal y los llamó galactóforos.