¿Qué armas se usaron en la Revolución Mexicana?

Armas mas utilizadas en la Revolución Mexicana
¿Qué armas se usaron en la Revolución Mexicana?


Básicamente el armamento empleado en la Revolución Mexicana era Francés, Inglés y Estadounidense los más usados, en la década de 1870 se adquirieron para el Ejército gran número de revólveres Smith & Wesson. También se adquirieron en cierto número de revólveres belgas Pieper M1893 de 8mm, Colt M1878 y Remington 1875. A principios de 1914 llegaron algunas pistolas semiautomáticas Colt 1902.

Ametralladoras
El arma más mortífera de la Infantería.
Bate zonas, y por la altura de sus trayectorias, el tiro puede ejecutarse por encima de las tropas amigas. Su empleo táctico está indicado para tiros de hostigamiento, de interdicción, barreras de protección, y es muy eficaz para concentraciones de fuegos cruzados. En la Revolución, desafortunadamente, muchos la empleaban a la defensiva, colocándola en campanarios, bóvedas de templos o techos de edificios altos, haciendo perder al arma sus características principales: arma ofensiva de tiro rasante.

En México se emplearon: La Madsen de Dinamarca, la Lewis y la Colt de EE. UU., la Vickers de Ingleterra y la Hotchkiss de Francia. Por sus características balísticas, por las físico-mecánicas y por el número existente, se dio preferencia a la francesa. Un defecto general de las cuatro estribaba en la posición de la rodillera, es decir, la altura a que estaba ubicado el tripié, que propiciaba que los sirvientes quedaran al descubierto; en muchos combates morían sobre el arma el tirador y sus ayudantes; el valor suicida hacía además, que algún jinete tratara de lazar o lazara, una ametralladora. Heroísmos estériles, pero ciertos. Los infantes, bajo el fuego de una "cocona", más bien querían que se los tragara la tierra, pues el "traqueteo" y la tierra levantándose al frente o alrededor, producían un efecto moral más fuerte que el que llegara a imponer un tiro de artillería bien dirigido. Las ametralladoras se transportaban a brazo, o bien a lomo de acémilas, cuando se disponía del "baste" correspondiente.

Ametralladora Madsen
Calibre: 7 x 57 Mauser.
Longitud total del arma: 113 cm.
Peso (sin trípode): 10.6 kg.
Peso (con trípode): 24.6 kg.
Cadencia de tiro: 450 disparos por minuto.

revolucion

Ametralladora Lewis
Calibre: 7.62 mm.
Longitud total del arma: 128 cm.
Peso total: 12.7 kg.
Cadencia de tiro: 400 a 500 disparos por minuto.

mexicana


Ametralladora Vickers Maxim MK1
Calibre: 7.62 mm.
Longitud total del arma: 112 cm.
Peso total: 15 kg.
Cadencia de tiro: 500 disparos por minuto.

armas

Ametralladora Colt
Calibre: 7.62 mm.
Longitud total del arma: 104 cm.
Peso total: 25 kg. (Aprox.)
Cadencia de tiro: 400 a 500 disparos por minuto.

pieza

Ametralladora Hotchkiss
Calibre: 7 x 57 Mauser.
Longitud: 127 cm.
Peso (sin trípode): 23.58 kg.
Peso (con trípode): 52.5 kg.
Cadencia de fuego: 600 disparos minuto.

granadas

Artillería
Al iniciarse la Revolución en 1910, la artillería reglamentaria del Ejército Federal consistía en unidades de campaña Schneider-Canet y Saint-Chamond Mondragón (estas últimas, traídas para dar realce a las fiestas del Centenario de la Independencia), ambas de calibre 75 mm.; en los almacenes, fuera de servicio, existían piezas del antiguo Bange, también de 75 mm., y otras de 80 mm., tipo poderoso. En calidad de muestras, proporcionadas por compañías interesadas en vender material de guerra, había también unas cuantas piezas Skoda de 75 mm., Vickers de 70 mm., los dos de montaña, y Krupp, de campaña; en total, unos 60 cañones. Todos entraron en servicio al estallar la insurrección.

Schneider-Canet
Cañón tan bueno, balística y mecánicamente como el anterior, aunque fuera bastante más popular el St. Chamond.
Ambos, sin embargo, "cumplieron" bien en la Revolución.

México, no obstante la exigüidad de sus fuerzas armadas, ha proporcionado al arsenal armamentista mundial: el primer fusil automático a base de toma de gases, el bloque de cierre a campos lisos y campos fileteados, en vez de la obturación (de los cañones) por "cuña", y el empleo táctico del avión como arma de combate.

ametralladora

St. Chamond-Mondragón.
Este cañón permanece casi inmóvil durante el tiro, enterrando la azada posterior del mástil en el primero o segundo disparo, contribuyendo a su estabilidad el hecho de no existir choques ni rozamientos durante el retro ceso y vuelta en batería, debido a que el freno es hidráulico y el recuperador de resortes.

En el tubo-cañón se distinguen la caña volar y el refuerzo, formados por 7 zunchos de acero especial, embutidos en caliente, por lo que el apriete viene a constituir una sola pieza; el primer tubo presenta dos rayas de paso progresivo.

Presión máxima: 2,300 kg./cm.2, producto de la combustión de 600 g. de pólvora, contenida en un proyectil de 6.5 kg. de peso.

La parte posterior del tubo se obtura por el cierre, o sea una masa cilíndrica con 3 sectores lisos y 3 fileteados, que corresponden a campos iguales en la culata; el cierre da paso central al percutor. Para asegurar el tornillo de culata durante el fuego, o en las marchas, va provisto de llave, postigo y palanca de maniobras.

La cureña la forman el trineo, la cuna y el cuerpo de cureña, que soporta los mecanismos de puntería, freno de ruedas, coraza, eje de ruedas y mástil.

Los mecanismos de puntería son dos: el de altura tiene una amplitud de 5° abajo del horizonte y 17° 30' hacia el cénit. El mecanismo en dirección se efectúa por deslizamiento de la cureña sobre el eje de ruedas, en 3° a la derecha y 3° a la izquierda del eje del cañón: además, posee una línea de mira de 800 mm de longitud, colocada a la izquierda del tubo y que sirve para un apuntado previo, o para los momentos de apuro, a reserva de corregir la puntería en dirección y por horquilla en alcance.

El equipo de una pieza lo forman:
La pieza con sus aparatos de puntería; el mástil posee argollón de contera para engancharlo al avantrén. El avantrén de la pieza contiene 36 granadas y sirve de asiento a los tres sirvientes de ésta; por la parte delantera se encuentra la lanza y dos balancines unidos al avantrén por medio de resortes para aliviar a la pareja de acémilas en los altos o frenadas; por la parte posterior lleva el perno pinzote para enganchar la pieza.

El carro de municiones contiene 64 granadas colocadas verticalmente, con la espoleta hacia abajo; lleva también el aparato arreglador de espoletas y el eje con argollón para su unión al avantrén.

Este último es idéntico al de la pieza y también da asiento a los tres sirvientes del carro de municiones.

Forman parte de este equipo: una caja de herramientas y repuestos, pico y dos palas.

Los dos conjuntos, pieza y carro, están tirados cada uno por tres parejas de caballos o de muías: la de tronco, la de punta de lanza y la de guías, pro vistas del atalaje que las guarniciona.

Las granadas están organizadas en un todo, formado por:
La espoleta, el cuerpo del proyectil, el estuche, la carga y el estopín.
Había granadas de dos clases: la percútante, que estallaba al choque contra el terreno o cuerpos duros, con efectos de demolición, y la de balas o Schrapnel, a la que se daba la altura de explosión e iba dirigida contra el personal.

Peso total de la pieza en batería: 1,024 kg.
Peso del tubo-cañón: 337 kg. Peso del proyectil: 6.5 kg. Número de balas de plomo endurecido: 278.
Carga de proyección: 80 gramos de pólvora "B".
Altura del cañón sobre el piso: 1.05 m.
Diámetro de las ruedas: 1.32 m. Anchura de la vía: 1.52 m. Peso del avantrén cargado: 746 kg. Peso del carro de municiones, cargado: 1.000 kg.
Velocidad inicial: 500 m/s. Tabla de tiro en alcance de 100 a 4,000 m.

infanteria


Carabinas y Fusiles

Carabina Mauser

calibre

Fusil Mauser

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Carabina Winchester 30-30

revolucion

Fusil ametrallador
El arma del pelotón
No siendo orgánico de ninguna unidad en aquella época, se le encuentra empleado como ametralladora, pero en cantidad inapreciable. Existieron el Rexer y el Hotchkiss.

Fusil Rexer

mexicana
Fusil Hotchkiss M-1909 Benet Mercie

armas

Subametralladora
De empleo esporádico y reducido
En las postrimerías de nuestro movimiento armado, llegó al país la sub. ametralladora Thompson, calibre 0.45" y modelo 1911. Aunque esta arma emplea cartuchos del calibre indicado, con balas de 230 granos y 200 granos, aquí se empleó la última, que es el cartucho corriente para la pistola del mismo calibre. Sus principales características eran:

Velocidad en la boca: 308 m/s.
Alcance absoluto: 502 m.
Alcance efectivo: 65 m.
Emplea cargadores rectangulares de 20
Cartuchos y cargadores circulares (tambores) para 50 y 100 cartuchos.

No tiene empleo táctico en el combate, si no es usada por tiradores especializados en la fase final del asalto; es un arma apropiada para policías militares. Puede usarse con su culata, desmontable, apoyándola sobre el pecho, o mejor, descansando en la cadera, lo que permite afianzar el tiro, pues tiene la tendencia a levantar la boca en el tiro automático.

Armas diversas. Se incluyen aquí procedimientos de lucha que figuraron ostensiblemente en las operaciones, con objeto de reducir la moral del enemigo y restarle combatientes. La dinamita jugó un papel singular y sangriento en acciones que no llega ron a tener el alcance de un combate formal: la voladura de trenes, actos contra las obras de arte de los ferrocarriles y contra reductos semifortificados.

Muy socorrido fue el empleo de las "máquinas locas", dirigidas contra los convoyes militares o contra los de pasajeros que llevaban escolta.

También se emplearon algunos ingenios, como las trampas para bobos, los lanzacohetes "Marileñarena" y los morteros "Higareda-Reed", estos dos últimos adelantados para su época y que fracasaron por la imposibilidad de construir granadas.


Tiempos aquellos en que faltaba escuela, pero sobraba valor
Los Reglamentos de Infantería preconizaban todavía el "Cuadro contra la Caballería", al estilo napoleónico, y muchas fueron las "cargas" que marcaron la audacia y el poco deseo de vivir; para el combate frontal indicaban el avance por saltos, de secciones o compañías, constituyendo la línea de fuego, la primera; el apoyo, la segunda y la reserva, la tercera. La separación entre tirador y tirador debía ser de 75 cm. ¡Rigurosos!

La intuición táctica de los revolucionarios y su escasez de municiones los obligaba, por el contrario, al aprovechamiento del terreno, aunque quedaran de 3 a 5 metros entre los tiradores de una cadena. La organización del terreno figura ya, sin embargo, en Torreón, Zacatecas y El Ébano; las llamadas "loberas", en Celaya.

Datos tomados de la monografía (inédita) Armas Empleadas en la Revolución, por el general Juan Zorrilla F. (1967).


Fuente: www.mexicoarmado.com


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3 comentarios - ¿Qué armas se usaron en la Revolución Mexicana?

@davidlococral
mañana te doy tus puntos cabron buen post
@Meloyo
Muy buena info!!!!!!!