El lobo marsupial o tilacino (nombre científico Thylacinus cynocephalus), también conocido como lobo de Tasmania, tigre de Tasmania y tilacín, fue un marsupial carnívoro del Holoceno. Era nativo de Australia y Nueva Guinea y se cree que se extinguió en el siglo XX. Se trataba del último miembro viviente de su género (Thylacinus), viviendo los otros miembros en tiempos prehistóricos a partir de principios del Mioceno.
El lobo marsupial se extinguió en el continente australiano miles de años antes de la llegada de los colonos europeos, pero sobrevivió en Tasmania junto con otras especies endémicas, incluyendo el diablo de Tasmania. Generalmente suele culparse de su extinción a la caza intensiva, incentivada por recompensas, pero podrían haber contribuido otros factores, como por ejemplo las enfermedades, la introducción de los perros, o la ocupación de su hábitat por los humanos.1 Aun cuando se lo considera oficialmente extinto, todavía hay quienes dicen haberlo visto.
Como los tigres y lobos del Hemisferio Norte, de los cuales heredó dos de sus nombres comunes, el lobo marsupial era un depredador alfa. Siendo un marsupial, no tenía relación con estos mamíferos placentarios, pero debido a la evolución convergente, presentaba la misma forma general y las mismas adaptaciones. Su pariente vivo más próximo es el diablo de Tasmania.

Tigre de Tasmania (Historia)

Descubrimiento y taxonomía

Los aborígenes australianos fueron los primeros en entrar en contacto con los lobos marsupiales. Se han encontrado numerosos ejemplos de grabados y arte aborigen que datan al menos del 1000 a. C.9 Pueden verse petroglifos del lobo marsupial en la zona de arte rupestre de Dampier Rock de la península de Burrup en Australia Occidental. Cuando llegaron los primeros exploradores a finales del siglo XVIII el animal ya era raro en Tasmania. En 1642 cuando Abel Tasman llegó por primera vez al territorio los europeos podrían haber tenido contacto con él. La expedición de Tasman informó de las huellas de "bestias salvajes con zarpas como las de un tigre."11 Marc-Joseph Marion du Fresne, que desembarcó en 1772, informó de la existencia de un "gato tigre". No puede afirmarse a ciencia cierta que el animal observado fuera un lobo marsupial, pues el gato marsupial de cola manchada (Dasyurus maculatus) tiene una apariencia similar. La primera observación indiscutible fue de exploradores franceses el día 13 de mayo del 1792, como lo explica el naturalista francés Jacques Labillardière en su diario de la expedición encabezada por Antoine Bruny de Entrecasteaux. Aun así, no fue hasta 1805 cuando William Paterson, teniente gobernador de Tasmania, envió una descripción detallada, publicada en la Sydney Gazette y en el New South Wales Advertiser.


Dibujo del siglo XIX de un lobo marsupial. Esta representación no es anatómicamente fidedigna.
La primera descripción científica detallada fue realizada por el supervisor general suplente de Tasmania, George Harris, en 1808, cinco años después de la primera colonización de la isla. Harris clasificó originalmente al lobo marsupial dentro el género Didelphis, que Linneo había creado por los representantes del orden Didelphimorphia de marsupiales americanos, describiéndolo como Didelphis cynocephala. El descubrimiento de que los marsupiales australianos eran fundamentalmente diferentes de los géneros de mamíferos conocidos condujo a la implementación del método de clasificación actual, y el 1796 Geoffroy Saint-Hilaire creó el género Dasyurus, donde situó al lobo marsupial en 1810. Por concordancia entre la mezcla de nomenclaturas griega y latina, el nombre de la especie fue cambiado a D. cynocephalus. En 1824 Temminck estableció un nuevo género para albergarlo, Thylacinus. Su nombre común proviene directamente del nombre del género, originalmente del griego θύλακος (thylakos, "bolsillo".
Existen datos científicos que indican que el tilacino pertenece a un grupo basal en el árbol filogenético de Dasyuromorphia y que el diablo de Tasmania sería la especie viva más cercana. No obstante, un artículo publicado en enero de 2009 en la revista científica Genome Research basado en el genoma mitocondrial del tilacino sugiere que Myrmecobius fasciatus (el numbat) es su pariente más próximo.

Dieta


El análisis del esqueleto sugiere que, cuando cazaba, el lobo marsupial contaba más con la resistencia que con la velocidad para perseguir a sus presas.
El lobo marsupial era exclusivamente carnívoro. Su estómago poseía una gruesa capa muscular y podría distenderse para permitir la ingesta de grandes cantidades de comida. Probablemente era una adaptación por compensar los largos periodos de caza infructuosa en los que el alimento era escaso. El análisis de la estructura del esqueleto y las observaciones del animal en cautiverio sugieren que seleccionaba una presa y después la perseguía hasta que estaba exhausta. Algunos estudios concluyen que el animal podría haber cazado en pequeños grupos familiares; el grupo principal hacía huir las presas en la dirección de un tilacín preparado por emboscarlas. De hecho, los cazadores confirmaron que cazaba mediante la técnica de la emboscada.
Sus presas incluían canguros, ualabíes, wombats, pájaros y pequeños animales como canguros rata y didelfimorfos. Su presa preferida podría haber sido el emú de Tasmania, antaño abundante. Esta especie de emú era una gran ave no voladora que compartía el hábitat del lobo marsupial y que acabó extinguiéndose a causa del exceso de caza en torno al año 1850, posiblemente coincidiendo con el descenso del número de lobos marsupiales. Tanto los dingos como los zorros también tenían al emú como presa. Durante el siglo XX, a menudo se caracterizó al lobo marsupial como un animal que se alimentaba principalmente de sangre, pero actualmente se hacen pocas referencias a esta concepción; parece que la popularidad de esta descripción se originó a partir de un único informe indirecto. Los colonos europeos creían que el lobo marsupial mataba las ovejas y otro ganado de menor tamaño de los granjeros. En cautiverio, los lobos marsupiales eran alimentados con una gran variedad de alimentos, incluyendo conejos y ualabíes muertos así como con carne de buey, de cordero y de caballo.

Extinción en Australia continental


Esta foto de un lobo marsupial con una gallina, tomada el 1921 por Henry Burrell., fue ampliamente distribuida y podría haber contribuido a crear una reputación del lobo marsupial como ladrón de aves de corral. De hecho, la imagen está recortada para ocultar la jaula en que se encontraba, y un investigador concluyó que este lobo marsupial estaba domesticado y entrenado para posar como en la fotografía.
Es probable que el lobo marsupial se extinguiera del continente australiano hace aproximadamente dos mil años (quizá en Nueva Guinea). Se culpa de la extinción a la competencia con los humanos y dingos. Aun así, hay dudas sobre el impacto de los dingos, pues las dos especies podrían no haber competido directamente dado que el dingo es principalmente un predador diurno, mientras que se cree que el lobo marsupial cazaba mayoritariamente por la noche, aunque, dado que compartían presas, sí que pudieron competir por el alimento. Ante una hipotética confrontación directa cabe destacar que el lobo marsupial era más robusto, cosa que le habría dado una ventaja en combates entre ejemplares de ambas especies.
Las pinturas rupestres del Parque Nacional Kakadu muestran claramente que los lobos marsupiales eran cazados por los humanos primitivos, y se cree que los dingos y lobos marsupiales podrían haber competido por las mismas presas, pese al distinto carácter cronobiológico de actividad de ambos. Sus hábitats se solapaban claramente: se han encontrado restos subfósiles de lobos marsupiales en proximidad a restos de dingos. La adopción del dingo como compañero de cacería por los aborígenes habría incrementado la presión sobre el lobo marsupial.





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