Todas la fechas patrias Argentinas bien explicadas...

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Hola gente de T! hoy les traigo un post para los que quieran ampliar su conocimiento sobre TODAS las fechas patrias Argentinas.O los que tengan que hacer tarea o un trabajo práctico...


Comencemos con una acotacion del tema...

No las hemos de olvidar

"En la madrugada del 2 de abril de 1982, tropas argentinas que integraban el Operativo Rosario recuperaron por la fuerza sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias, Sandwich e Islas del Atlántico Sur al tomar el control de Puerto Argentino (Puerto Stanley), capital del archipiélago.
Así comenzó la llamada "Guerra de Malvinas" que finalizó 74 días después, el 14 de junio -a las 16 hs.- cuando las tropas argentinas finalmente se rindieron.
La Guerra de Malvinas es una historia plagada de desventuras personales, errores políticos, ignorancia diplomática e improvisación militar.
Sin embargo, la sumatoria de errores y horrores no logran empañar la entrega, abnegación y valor de quienes entregaron con sacrificio sus vidas defendiendo la soberanía territorial argentina. Un reconocimiento al honor, que perdura por sobre las circunstancias y la temporalidad del hecho histórico.
La derrota en la Guerra de Malvinas aceleró la caída del gobierno militar y la recuperación de las instituciones democráticas."


y a la introducción:

Hacia marzo de 1982, el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional había entrado en una etapa de franca decadencia. La primera sucesión presidencial, de Videla a Viola, terminó a fines de 1981 con un aparente episodio cardíaco que le imposibilitaba al Tte. Gral. Roberto Viola continuar al frente del Ejecutivo. Lo cierto es que el entonces Comandante en Jefe del Ejército, Tte. Gral. Leopoldo F. Galtieri, movido por apetencias personales y el guiño de los EE.UU., había presionado a Viola a renunciar a la Presidencia.

Si bien fue el mismo Galtieri el que pasó a la historia como el responsable y gestor de la decisión de recuperar las islas por la fuerza, hay quienes sostienen con sólidos argumentos que fue el Almirante Jorge Anaya, entonces Comandante en Jefe de la Armada, el mentor de la idea; y que tal propósito había actuado como condición para apoyar a Galtieri en la sucesión de Viola.







LOS INICIOS

A las 23.30 hs. del jueves 1° de abril de 1982, alrededor de 60 hombres de la agrupación Buzos Tácticos desembarcaron en Puerto Enriqueta, al sur de la Bahía de la Anunciación. El segundo gran desembarco se concretó a las 3.45 hs. del viernes 2 de abril cerca del faro San Felipe, donde se destruyó una alarma eléctrica conectada con el cuartel inglés.

Cuando las tropas argentinas llegaron al aeropuerto se encontraron con la pista cubierta de vehículos, maderas, hierros y grandes trozos de turba, lo cual fue un indicativo de que se aguardaba de alguna manera una ofensiva militar argentina. Allí, en el aeropuerto, tuvo lugar el primer enfrentamiento armado con un grupo de marines, quienes fueron rápidamente disuadidos. Paralelamente, otro grupo no encontró resistencia al entrar al cuartel de los marines, quedando como último objetivo la casa del gobernador Rex Hunt.

Para esa hora se difundía un mensaje en inglés, por la emisora de la isla, en donde se informaba sobre el desembarco argentino y se solicitaba a la población que permaneciera en sus casas.

Aproximadamente a las 8.45 hs. hubo un fuerte enfrentamiento en la casa del gobernador de las islas, en donde cayó muerto el capitán de corbeta argentino Edgardo Giachino y fueron heridos de gravedad el Tte. de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Segundo Ernesto Urbina. El gobernador Rex Hunt finalmente se rindió, y negoció su entrega entre las 9 y las 11.20 hs.
Una hora antes, la Radio Malvinas ya integraba por primera vez en su historia la cadena de LRA Radio Nacional.

La recuperación de las islas sin provocar bajas para los británicos había sido casi una condición que se habían autoimpuesto los militares argentinos. El no derramamiento de sangre inglesa podría facilitar las negociaciones posteriores.
Comenzaba uno de los más tristes capítulos de la historia argentina.



LOS ERRORES DE LA GUERRA

Políticos: Los militares argentinos no creyeron nunca en la posibilidad de reacción militar de Gran Bretaña. Menos aún que enviara su poderosa flota a las Islas. Para ellos, la presencia argentina en Malvinas serviría como presión para convencer definitivamente a Gran Bretaña de renunciar a sus reclamos por la soberanía de las Malvinas. La guerra como hipótesis no existía.
Por otra parte, no tuvieron en cuenta que la comunidad internacional no iba a permitir nunca que se rompiera o modificara el equilibrio mundial y que una nación subdesarrollada de latinoamérica tuviera la más mínima posibilidad de salir airosa en una provocación de fuerza frente a una nación desarrollada del continente europeo.

Diplomáticos: Los argentinos creían que el Consejo de Seguridad de la ONU, seguramente convocado de urgencia ante la gravedad de los hechos, iba a resolver favorablemente a la posición argentina. Sin embargo, el sábado 3 de abril el Consejo ordenó el inmediato retiro de las tropas argentinas de las islas.
Además, los argentinos imaginaban que los Estados Unidos se mantendrían neutrales, teniendo en cuenta la existencia del T.I.A.R. (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) que, entre otras cosas, obligaba a todos los países de América a asistirse ante la agresión militar de una nación extracontinental. Lo que la diplomacia argentina no tuvo en cuenta fue la existencia de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) del que EE.UU. y Gran Bretaña son parte, además de ser aliados y compartir raíces históricas y culturales.
La Argentina había sido aliada de los EE.UU. en la resistencia a los intentos de imponer en América Latina gobiernos de sesgo izquierdista o pseudo marxista exportadas por el eje soviético. Ese era otro motivo por el cual "los argentinos habían creído que tenían una importancia disparatadamente exagerada para los estados Unidos", según se extrae del libro de memorias de Margaret Tatcher, primera ministra británica durante el confllicto.

Militares: A partir de los errores políticos y diplomáticos que no imaginaron a la guerra como posibilidad, ni siquiera remota, es fácil entender la improvisación militar que sobrevino cuando los hechos se precipitaron de manera inesperada.
A la diferencia natural de equipamiento, número de efectivos y capacitación, se le sumó una falta de conocimiento de las características del terreno, una escasa logística para las distancias e inclemencias del tiempo, y por sobre todo la ausencia de una flota de mar en un teatro de operaciones insular, es decir la falta de un portaaviones que permitiera mayor autonomía a los aviones argentinos. Estos operaban desde el continente y el combustible sólo les permitía efectuar cortos vuelos sobre las islas.
Las islas, rodeadas por la flota inglesa, estaba a merced de los constantes bombardeos de sus aviones. La extensa costa facilitaba el desembarco de tropas y el posterior establecimiento de "cabeza de playa" para consolidarlo.
La mayoría de los efectivos argentinos eran soldados conscriptos, es decir jóvenes no profesionales bajo bandera, como consecuencia de la ley de servicio militar obligatorio impulsada a principios del siglo XX por el Tte. Gral. Pablo Ricchieri. Los conscriptos no eran soldados profesionales, y muchos de ellos eran oriundos de regiones cuyas condiciones climáticas distaban de las de Malvinas. La adaptación al clima fue para ellos una guerra aparte.Durante la guerra, Argentina descubrió la hermandad latinoamericana. Perú, Colombia, Venezuela y Ecuador, entre otras naciones, desde su pobreza, ofrecían su solidaridad, diplomática y real.

Los combates y bombardeos fueron desde el 1º de mayo hasta el 14 de junio de 1982, en que los ingleses entraron a Puerto Argentino, capital de las Islas Malvinas, logrando finalmente la rendición de las tropas argentinas.

La vuelta de las tropas argentinas al continente no tuvo nada que ver con la partida: a los jóvenes combatientes los esperaba en tierra firme el silencio, el olvido de las autoridades militares y las secuelas físicas y espirituales.


LA MARCHA DE LAS MALVINAS

¡Tras su manto de neblinas,
no las hemos de olvidar!
"¡Las Malvinas, argentinas!"
clama el viento y ruge el mar.

Ni de aquellos horizontes
nuestra enseña han de arrancar,
pues su blanco está en los montes
y en su azul se tiñe el mar.

Por ausente, por vencido
bajo extraño pabellón,
ningún suelo más querido
de la Patria en la extensión.

¿Quién nos habla aquí de olvido,
de renuncia, de perdón?
¡Ningún suelo más querido
de la Patria en la extensión!

¡Rompa el manto de neblinas,
como un sol, nuestro ideal;
"Las Malvinas, argentinas
en dominio ya inmortal"

!Y ante el sol de nuestro emblema.
Pura, nítida y triunfal,
brille, ¡oh Patria!, en tu diadema
la perdida perla austral.

(coro) ¡Para honor de nuestro emblema,
para orgullo nacional,
brille, ¡oh patria!, en tu diadema
la perdida perla austral!


Letra: Carlos Obligado
Música: José Tieri



REFLEXIÓN FINAL

Como todo acontecimiento importante de la historia reciente, es difícil abstraerse del hecho de haber sido testigo o partícipe. La Guerra de Malvinas, además de finalizar con una derrota (algo que tiende a potenciar los errores y minimizar los aciertos o virtudes) constituyó una decisión política improvisada cuyas consecuencias no se midieron, algo que siempre es grave en cuestiones de estado, más aun si el hecho es una guerra: Los errores en la guerra se pagan con muertes.

Los "militares argentinos" que decidieron y condujeron la guerra eran, antes que militares, "argentinos", y reflejaron a través de su irresponsabilidad muchos de los defectos de la cultura argentina en todos los ordenes. La soberbia, el triunfalismo, como el derrotismo y la improvisación son algunas de las características propias de la sociedad argentina de los últimos años.

Si Malvinas fue una aventura descabellada, ¿cómo es posible que desde el primer momento el pueblo argentino mostrara un apoyo incondicional a la causa? Si las tropas argentinas no podrían haber vencido nunca a las fuerzas británicas ¿cómo es posible que durante 73 de los 74 días que duró el conflicto el pueblo argentino creyó que triunfaba?

La guerra de Malvinas fue un llamado de atención para un país al que le cuesta ser humilde y aprender de sus errores.

este es el link de la pag. principal de donde saque la informacion para ustedes:
http://www.educared.org.ar/cal_edu/04/04_02.asp



Y un poquito mas...

1982 - GUERRA DE MALVINAS EN EL ATLANTICO SUR
La reconquista argentina de las islas lleva a una inesperada guerra con Gran Bretaña
El dia 2 de abril de 1982 una importante número de efectivos militares argentinos movilizados a traves de un sigiloso operativo con una fuerza naval integrada por el buque de desembarco Cabo San Antonio, el portaviones 25 de Mayo, los destructores Hercules y Santísima Trinidad, las corbetas Drumond y Granville, el rompehielos Irízar y el submarino Santa Fe, desembarca sorpresivamente en las Islas Malvinas (Falkland Islands)
situadas a 700 kilómetros del continente, logrando en forma deliberadamente incruenta para los habitantes de las islas, la rendición de las autoridades británicas que encabeza su gobernador REX HUNT luego de una fugaz resistencia por parte de marines britanicos que ocasiona una de las primeras bajas, la del capitán de la armada argentina PEDRO GIACHINO durante la toma de la gobernación.

Antecedentes del conflicto insular
La Operación Rosario, secretamente planificada meses antes por el gobierno militar que lidera el Gral. LEOPOLDO FORTUNATO GALTIERI lejos de poner fin al centenario litigio (*) de soberanía que ambos países mantienen sobre el archipiélago y las islas GEORGIAS y SANDWICH del SUR, lleva finalmente a una guerra con graves pérdidas en vidas y material para ambos bandos.
(*) En 1833 las islas Malvinas, en al atlantico sur, son ocupadas por el comandante John James Onslow al mando de la corbeta Clio en nombre de Inglaterra desalojando en forma incruenta, pero bajo la amenaza del uso de la fuerza, al capitan argentino Jose M. Pinedo, a cargo de la gobernacion, y a sus hombres . Desde entonces las gestiones diplomaticas en diferentes ambitos han resultado infructuosas para lograr la restitucion de las mismas.

Incidente previo en las Islas Georgias
El 18 de marzo con motivo del desembarco de un grupo de operarios a cargo del empresario argentino Davinoff contratados para el desguace de instalaciones en deshuso en Puerto Leight se enarbola una bandera argentina. Este gesto reivindicatorio de soberanía provoca un incidente con el personal británico, una posterior protesta formal de Gran Bretaña que en definitiva impone un plazo perentorio para su evacuación bajo amenaza de ser expulsados.
La situación lleva una semana mas tarde el desembarco en Leight de una dotación militar proveniente del ARA Bahía Paraiso, inicialmente surto en las islas Orcadas. El día 3 de abril, ya consumada la ocupación militar de las islas Malvinas, se ocupa Grytviken con refuerzos transportados por la corbeta Guerrico produciendose una breve pero cruento combate con una dotación de 22 Royal Marines desembarcados del buque Endurance. Las bajas argentinas ascienden finalmente a tres muertos y cuatro heridos lograndose finalmente la rendición del grupo británico el que sufre un solo herido.

Fracaso de una salida negociada
En lo que se considerará como un grave error de apreciación del gobierno argentino sobre los alcances de la reacción británica, la determinación del gobierno conservador de MARGARET THATCHER de no consentir el acto de fuerza, hace naufragar los esfuerzos diplomáticos desplegados por los EE.UU. en carácter de incómodo mediador, del Perú encabezando a los demás países de la región y de la propia Argentina a través de las Naciones Unidas y de la OEA para forzar una salida negociada ante la inminencia de un enfrentamiento con una poderosa fuerza de tareas de la flota británica que navega desde Porthsmouth hacia el archipiélago compuesta por mas de 110 buques de los cuales 42 son de guerra incluyendo portaviones y submarinos y transportando cerca de 28.000 efectivos.



Acciones aeronavales y empleo de misiles Exocets
Iniciados los combates que se prolongan durante 45 días, se produce el hundimiento del crucero ARA Gral. BELGRANO al sur de Malvinas, por parte del submarino nuclear britanico Conqueror al comienzo de las hostilidades engrosa en 323 las bajas que al finalizar la guerra representarán en conjunto para ambos bandos la pérdida de cerca de 900 hombres.


Dias mas tarde la flota británica sufre la pérdida del destructor HMS SHEFFIELD, tres fragatas y dos buques de transporte, a manos de la aviación naval argentina y de la fuerza aérea, la cual al finalizar el conflicto habrá perdido 55 hombres y 47 aeronaves. ampliar



Combates de comandos del Ejercito Argentino
El 27 de abril, mas de veinte días despues de haberse iniciado la ocupación de las islas arriba la primera compañia de comandos, es la 601 estructurada en tres secciones y compuesta
por cerca de 60 efectivos. El 30 de abril sus secciones son aerotransportadas hacia sus primeras misiones de exploración y control en la península de Frecynet a fin de desactivar un faro, al asentamiento de Fitz Roy para un control poblacional y hacia la Puerto Howard isla Gran Malvina en búsqueda de una posible emisora clandestina. Pocas horas mas tarde se produce el primer ataque aéreo británico. ampliar Desembarco británico en San Carlos
Durante las primeras horas del 21 de mayo los comandos del SBS (Special Boat Service ) y los paracaidistas británicos del Para 2 son desembarcados encabezando la invasión a las islas, la concentración naval detectada en el estrecho provoca el audaz ataque de la aviacián de la Fuerza Aérea Argentina desde el continente la que durante el día hunde la fragata Ardent, averia la fragata Argonaut y abate tres Harriers al precio de seis bajas propias. En tierra firme los británicos diezman las posiciones de avanzada en Fanning Head del regimiento 25 provocando el repliegue escalonado desde Puerto San Carlos logrando ocupar poco mas tarde Goose Green y Darwin desde donde avanzan hacia Puerto Argentino.




Inexorable rumbo de las acciones
El 10 de junio, queda abortada la última posibilidad del Comando Militar en Malvinas de ejecutar un contraataque de envergadura por la retaguardia enemiga en San Carlos. Planificado con efectivos propios disponibles en la isla y el refuerzo de una brigada aerotransportada desde Comodoro Rivadavia el plan es finalmente deshechado ante la falta de seguridades de contar con una adecuada cobertura aérea. La suerte esta echada. Las graves pérdidas ocasionadas por la Fuerza Aérea, horas antes, a las fuerzas de desembarco enemigas en Bahía Agradable, donde son alcanzadas la fragata Plymouth y los transportes de tropas Sir Galahad y Sir Tristán, no detiene el impetu de los británicos que poco mas tarde comienzan a realizar ataques furtivos desde helicópteros disparando misiles sobre el perímetro urbano de Puerto Argentino mientras en Monte Longdon en la línea de contacto de la mermada infantería argentina combate cuerpo a cuerpo con la británica.

Caída de Puerto Argentino
El día 12 el gobernador militar Mario Benjamin Menéndez impone de la crítica situación al comando en Comodoro Rivadavia para ser retransmitido a la Junta Militar. El 14 de junio quebradas las últimas líneas defensivas de la infantería que debe replegarse en medio de un desorden generalizado se produce la rendición de las fuerzas argentinas en Malvinas la que es formalizada por Gral. Menéndez ante el Gral. británico Jeremy Moore. lo cual pone fin al conflicto armado pero no al litigio de soberanía que perdurará todavía a comienzos del siglo XXI.

Desenlace y repercusiones políticas
Como resultado de la guerra, en el frente diplomático las relaciones de la Argentina con los EE.UU. sufrirán inicialmente un importante deterioro como consecuencia del decisivo apoyo logístico brindado a Gran Bretaña. En lo interno la derrota provoca la caída del gobierno del Gral.Galtieri y marca el inicio del fin de los regímenes militares que gobiernan Argentina desde 1976.


y aqui denuevo la HTML:
http://www.paralibros.com/passim/p20-suc/pg2082gm.htm


y seguimos con mas:

Una guerra sin sentido, o mejor dicho con un sentido totalmente opuesto al de defender nuestra soberanía, centenares de chicos murieron con la idea de “Defender la Patria” inculcada por el Gobierno de Facto que dominaba en esa epóca, ya que veia su ocaso de poder en el país mando a la masacre a jóvenes que no sabían en su mayoría disparar las “ballonetas” que tenían. 12.000 hombres (la mayoría conscriptos) fueron a enfrentarse con 28.000 soldados entrenados sumando además todo su poderío armamentista (110 navíos, de los cuales 33 eran de combate. También llevó 38 aviones de combate, así como un centenar de aviones y helicópteros de apoyo). Francia, principal productor de los misiles exocet, proveían de estos a la Argentina, pero Inglaterra obtuvo de Francia los códigos de desviamientos de estos misiles, y via radar utilizaron los misiles en contra de Argentina. Ningún misil comprado por Argentina pudo dar en blanco enemigo.

Sin olvidarnos que los ingleses recibieron apoyo estratégico y militar de Chile, Uruguay y Brasil, de los Miembros de la Otan, de Francia, Alemania y como si fuera poco de los EEUU, brindándole las imágenes satelitales de las tropas Argentinas.


INTRODUCCIÓN

Hace ya 21 años, el 2 de Abril de 1982, Argentina echaba a los ingleses de las Islas Malvinas.
Pocas semanas después, Londres envió una flota a recuperar el honor y las tierras, y lo logró tras una guerra breve y vertiginosa que terminó el 14 de Junio.
Las estadísticas dicen que en el conflicto combatieron más de 12000 argentinos que lo dieron todo y 700 no volvieron a casa.
Me parece importante resaltar que la Guerra de Malvinas fue la única guerra que libró la Argentina en el siglo XX.

HIPÓTESIS

• "¿Estábamos preparados para enfrentar una guerra?"….
• A pesar de la negatividad de la contienda, me atrevería a decir que…
"La Guerra de Malvinas fue en algún punto, positiva."

DESARROLLO

BREVE CRONOLOGÍA DE LAS ISLAS MALVINAS.

Las islas figuran en los mapas cartográficos desde los años 1515-1520, antes del viaje de Magallanes.
Hacia 1527 las islas Malvinas fueron bautizadas como islas San Antón por el rey español Carlos I. por el Tratado de Tordesillas de 1494 las islas estaban dentro del ámbito geográfico español.
El inglés John Strong surcó en 1690, el estrecho de San Carlos. En 1701, los balleneros de Saint Maló difundieron la existencia de las islas, originando el nombre de Malouines (del que deriva Malvinas) con el que se las conoció en el siglo XVII, y actualmente.
Las islas permanecieron deshabitadas hasta 1764. En esa época Louis Antoine de Bougainville fundó Fort Royal o foro Saint Louis, en la bahía de la Anunciación.
En 1765, los ingleses establecieron una colonia, Puerto Egmont, en la isla Trinidad. España, que se consideraba soberana de la región, protestó ante Francia por la colonización logrando la restitución de Port Saint Louis que pasó a llamarse Puerto de Nuestra Señora de la Soledad. También se logró erradicar a los británicos quienes partieron definitivamente en 1774.
La creación del Virreinato del Río de la Plata (1776), mantuvo a las Malvinas bajo la jurisdicción de Buenos Aires.
A fines de 1820, el gobierno argentino tomó posesión efectiva de las Islas Malvinas que nos pertenecían por ser herencia española. El pabellón nacional argentino fue izado por primera vez el 6 de noviembre de 1820.
Argentina otorgó tierras a los ciudadanos Jorge Pacheco y Luis Vernet con el fin de que establecieran una colonia. Además, creó la Comandancia Política y Militar con asiento en Puerto Soledad y designó a su cargo a Luis Vernet.
En esa época, la fauna costera era objeto de una depredación irracional. El comandante Vernet dispuso medidas para frenar esa situación, ordenando la detención de tres barcos pesqueros estadounidenses. La reacción inusitada de Estados Unidos (saqueo de las poblaciones y captura de los habitantes), provocó un largo pleito.
Inglaterra aprovechó la situación conflictiva y envió sus fuerzas militares en la corbeta Clío, bajo el mando de Jhon Onslow.
El 2 de enero de 1833, en Puerto Soledad, se enarboló la bandera inglesa iniciándose así el largo periodo que Argentina considera una usurpación, razón por la cual, a lo largo de los años, no ha cesado de reclamar su soberanía.
Numerosas negociaciones se han llevado ha cabo desde entonces. La Argentina ha presentado ante Gran Bretaña, la ONU, OEA y varios organismos internacionales, continuos reclamos que exigen la inmediata devolución de las islas. Los argumentos presentados son de carácter histórico, geográfico y político: sin embargo Gran Bretaña se ha negado a admitir alguno de ellos.
En 1982 las tensiones desembocaron en un conflicto bélico que produjo profundos cambios en la región. El triste episodio culminó con el triunfo de Inglaterra que contó en todo momento con el apoyo de Estados Unidos y los países integrantes de la Comunidad Europea. La Republica Argentina se encontró aislada internacionalmente.
Después de casi una década de interrupción, se restablecieron las relaciones bilaterales entre los dos países, inaugurándose una nueva etapa en la disputa de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur.


y finalizamos con... :

La historia tiende a señalar al desembarco del 2 de abril de tropas argentinas en las Islas Malvinas, como el principio del fin de la última dictadura militar. Pero la caída del régimen se había preanunciado dos días antes, con la multitudinaria manifestación convocada por la CGT y reprimida violentamente por la Policía Federal en el centro de la Ciudad de Buenos Aires.

Las crónicas de la época dan cuenta de al menos un muerto y dos mil detenidos, pero el saldo de aquella jornada de lucha en demanda del levantamiento del estado de sitio, fue la sensación de que el movimiento obrero estaba vivo y luchaba por el fin de la dictadura.

Aquel histórico día demostró también el apoyo popular de la población en general a los manifestantes, con episodios tales como que algunas señoras arrojaron macetas desde los balcones a las fuerzas de la represión. El miedo había sido vencido y se iniciaba una contraofensiva popular, fundada en el repudio a la represión y en el estruendoso fracaso de una política que había sextuplicado la deuda externa, desindustrializado el país, reducido el salario real, aumentado la desocupación y extranjerizado la economía.

Cuando se conoció la noticia del desembarco en Malvinas, una multitud llenó la Plaza de Mayo en la que Leopoldo Fortunato Galtieri se dio el lujo de hablar desde el histórico balcón.

Pero muchos otros argentinos sospecharon que esos militares que habían beneficiado a los capitales extranjeros en desmedro de la burguesía nacional y que habían deprimido la producción nacional con importaciones provenientes de países centrales, difícilmente hubieran actuado con un sentimiento anticolonial al desembarcar en Puerto Argentino.

Al observar el decidido apoyo de los Estados Unidos a su histórica aliada, Gran Bretaña, Galtieri -que se consideraba "un niño mimado" de los norteamericanos- se manifestó sorprendido. Los militares argentinos creyeron que el gigante del norte apoyaría la recuperación de las islas en retribución a los servicios prestados en todo el subcontinente en la represión de la guerrilla. El canciller de la dictadura, Nicanor Costa Méndez, lo expresó claramente: "Estados Unidos nos traicionó", dijo.

En realidad, los norteamericanos no hicieron más que apoyar a su histórico aliado. No puede ser traidor aquel que nunca fue realmente un amigo. Sólo habían usado a los militares argentinos como gurkas en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional, que sostenía algo así como que en América latina se libraba la tercera guerra mundial, esta vez en contra del marxismo. Pero cuando la dictadura enfrentó intereses de otro país central, los norteamericanos eligieron a sus viejos aliados que vinieron a recuperar el pedazo de tierra que ocupan ilegítimamente.

Es obvio que la cúpula militar no decidió el desembarco en los dos días que van del 30 de marzo al 2 de abril, de 1982. La manifestación de la central obrera tampoco fue decidida en pocos días, sino que fue el producto de una reorganización del movimiento popular y de la consolidación de un extendido consenso de hartazgo hacia la dictadura. Pero el elevado rechazo expresado el 30 de marzo, fue percibido antes por los dictadores que decidieron desembarcar en Puerto Argentino, montados en un legítimo sentimiento que los argentinos cultivan desde la escuela primaria.

El objetivo era obtener legitimidad y sustento frente al descontento, pero para ello embarcaron al país en una guerra absurda y demostraron que sólo habían sido valientes frente a jóvenes apasionados pero inexpertos, embarazadas y familias enteras desarmadas. Algunos célebres represores se rindieron sin disparar un tiro.

Mal entrenadas, mal armadas, mal vestidas y mal conducidas, las tropas argentinas tuvieron 649 bajas, el triple que los británicos. Margaret Thatcher fue reelecta en 1983 y los militares argentinos volvieron a sus cuarteles el mismo año. Al conocerse la rendición, la dictadura volvió a reprimir a su pueblo en Plaza de Mayo y alrededores, donde anida realmente el sentimiento aniimperialista. El intento de utilizar el orgullo nacional como lo habían hecho en 1978 con el campeonato mundial de fútbol, se convirtió en la tumba de la dictadura. Pero la condena popular se había consolidado mucho antes.



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Ahora sobre la revolucion del 25 de MAYO
Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. Como consecuencia de la revolución fue depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y reemplazado por la Primera Junta de Gobierno.
Estos eventos de la Revolución de Mayo se sucedieron en una semana conocida como la Semana de Mayo, que transcurrió entre el 18 de mayo, cuando se confirmó de manera oficial la caída de la Junta de Sevilla, hasta el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta.
La Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte. Aun así, los historiadores consideran a dicha manifestación de lealtad (conocida como la máscara de Fernando VII) una maniobra política que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios. La declaración de independencia de la Argentina tuvo lugar posteriormente durante el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816.

La declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776 de su metrópoli inglesa sirvió como un ejemplo para los criollos de que una revolución e independencia eran posibles. La Constitución estadounidense proclamaba que todos los hombres eran iguales ante la ley (aunque, por entonces, dicha proclamación no alcanzaba a los esclavos), defendía los derechos de propiedad y libertad y establecía un sistema de gobierno republicano.
A su vez, se comenzaron a difundir los ideales de la Revolución francesa de 1789, en la cual una asamblea popular finalizó con siglos de monarquía con la destitución y ejecuciones del rey Luis XVI y su esposa María Antonieta y la supresión de los privilegios de los nobles. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, cuyos principios eran "Liberté, égalité, fraternité" (en español: "libertad, igualdad, fraternidad" tuvo una gran repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla. La Revolución francesa motivó también la expansión en Europa de las ideas liberales, que impulsaban las libertades políticas y económicas. Algunos liberales políticos influyentes de dicha época, opuestos a las monarquías y los poderes absolutos, eran Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Montesquieu, Denis Diderot y Jean Le Rond d'Alembert, mientras que el principal liberal económico era Adam Smith, autor del libro La riqueza de las naciones que proponía el libre comercio.
La coronación en España de José Bonaparte sembró dudas sobre la legitimidad de la autoridad virreinal.
Aunque la difusión de dichas ideas estaba muy restringida en los territorios españoles, pues no se permitía el ingreso de tales libros a través de las aduanas o la posesión no autorizada, igualmente se difundían en forma clandestina. Durante el proceso instruido a raíz de las revoluciones en Chuquisaca y La Paz se menciona a Rousseau y su libro El contrato social como cuerpos del delito. Las ideas liberales alcanzaron incluso al ámbito eclesiástico, Francisco Suárez sostenía que el poder político no pasa de Dios al gobernante en forma directa sino por intermedio del pueblo. Éste sería entonces, de acuerdo con Suárez, el que posee el poder y lo delega en hombres que manejan al Estado y si dichos gobernantes no ejercieran apropiadamente su función de gerentes del bien común se transformarían en tiranos y el pueblo tendría el derecho de derrocarlos o enfrentarlos, y establecer nuevos gobernantes.
En Gran Bretaña, mientras tanto, se inicia la revolución industrial, y para satisfacer ampliamente las necesidades de su propia población necesitaba nuevos mercados a los cuales vender su creciente producción de carbón, acero, telas y ropa. Gran Bretaña ambicionaba que el comercio de las colonias españolas en América dejara de estar monopolizado por su metrópoli. Para lograr este fin se procuraba conquistar a las colonias (lo cual se intentó, en forma fallida, mediante las Invasiones Inglesas) o bien promover su emancipación.
En Europa se desarrollaban las Guerras Napoleónicas, entre cuyos principales contendientes se encontraban el Imperio Napoleónico contra el Reino Unido y el Reino de España. Las fuerzas francesas tuvieron una gran ventaja inicial, y mediante las abdicaciones de Bayona se forzó la renuncia de Carlos IV y su hijo Fernando VII, los cuales fueron reemplazados por José Bonaparte, hermano de Napoleón. La monarquía española intentó resistir formando la Junta de Sevilla y, tras la derrota de ésta, el Consejo de Regencia de España e Indias.


Causas internas:

Durante la época del virreinato el comercio exterior estaba monopolizado por España, y legalmente no se permitía el comercio con otras potencias. Esta situación era altamente desventajosa para Buenos Aires, ya que España minimizaba el envío de barcos rumbo a dicha ciudad. Esta decisión de la metrópoli se debía a que la piratería obligaba a enviar a los barcos de comercio con una fuerte escolta militar, y ya que Buenos Aires no contaba con recursos de oro ni de plata ni disponía de poblaciones indígenas establecidas de las cuales obtener recursos o someter al sistema de encomienda, enviar los convoyes de barcos a la ciudad era mucho menos rentable que si eran enviados a México o Lima. Dado que los productos que llegaban de la metrópoli eran escasos y caros, e insuficientes para mantener a la población, tuvo lugar un gran desarrollo del contrabando, que por dicha situación solía ser respetado por la mayoría de los gobernantes locales. El comercio ilícito alcanzaba montos similares al del comercio autorizado con España.2 En este contexto se formaron dos grupos de poder diferenciados en la oligarquía porteña: los ganaderos, que reclamaban el libre comercio para exportar su producción en mejores condiciones (principalmente el cuero, la carne no era aún un producto exportable internacionalmente ya que aún no existían técnicas de congelación que pudieran conservarla por períodos extensos), y los comerciantes contrabandistas, que rechazaban el libre comercio ya que si los productos entraban legalmente disminuirían sus ganancias.
En la organización política, especialmente desde la fundación del Virreinato del Río de la Plata, el ejercicio de las instituciones residentes recaía en funcionarios designados por la corona, casi exclusivamente españoles provenientes de Europa, sin vinculación con los problemas e intereses americanos. Legalmente no había diferenciación en clases sociales entre españoles peninsulares y del virreinato, pero en la práctica los cargos más importantes recaían en los primeros. La burguesía criolla, fortalecida por la revitalización del comercio e influida por las nuevas ideas, esperaba la oportunidad para acceder a la conducción política.
La rivalidad entre los habitantes nacidos en la colonia y los de la España europea dio lugar a una pugna entre los partidarios de la autonomía y quienes deseaban conservar la situación establecida. Aquellos a favor de la autonomía se llamaban a sí mismos patriotas, americanos, sudamericanos o criollos, mientras que los partidarios de la realeza española se llamaban a sí mismos realistas. Los patriotas eran señalados despectivamente por los realistas como insurgentes, facciosos, rebeldes, sediciosos, revolucionarios, descreídos, herejes o libertinos; mientras que los realistas eran a su vez tratados en forma despectiva como sarracenos, godos, gallegos, chapetones, matuchos o maturrangos por los patriotas.

La coronación de Carlota Joaquina de Borbón fue una alternativa a la revolución que fue brevemente considerada.
Buenos Aires logró un gran reconocimiento ante las demás ciudades del Virreinato luego de expulsar a las tropas inglesas en dos oportunidades durante las Invasiones Inglesas. Este prestigio fue utilizado como argumento por Juan José Paso para justificar en el cabildo abierto que Buenos Aires tomara la iniciativa de reemplazar al virrey sin consultar previamente a las otras ciudades. La victoria contra las tropas inglesas alentó los ánimos independentistas ya que el virreinato había logrado defenderse solo de un ataque externo, sin ayuda de España. Durante dicho conflicto se constituyeron milicias criollas que luego tendrían un importante peso político, la principal de ellas era el Regimiento de Patricios liderado por Cornelio Saavedra.
Una alternativa considerada antes de la revolución fue apoyar la intención de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII, para que se pusiera al frente de todas las colonias españolas como regente. Estaba capacitada para hacerlo por la derogación de la Ley Sálica en 1789, y su intención sería prevenir un posible avance francés sobre las mismas. El intento no fue apoyado por los españoles peninsulares, pero sí por algunos núcleos revolucionarios que veían en ello la posibilidad de independizarse en los hechos de España. Entre ellos se encontraban Castelli, Beruti, Vieytes y Belgrano; otros revolucionarios como Mariano Moreno o Juan José Paso estaban en desacuerdo. Sin embargo, la propia infanta renegó de tales apoyos, y denunció al virrey las motivaciones revolucionarias contenidas en las cartas de apoyo que le enviaron. Sin ningún otro respaldo importante, las pretensiones de Carlota fueron olvidadas. Incluso después de la revolución algunos mantuvieron la idea de su coronación como estrategia dilatoria, pero la infanta estaba completamente en contra de los sucesos ocurridos. En una carta enviada a Juan Manuel Goyeneche dijo:
En estas circunstancias creo de mi deber rogarte y encargarte que emplees todos tus esfuerzos en llegar cuanto antes a Buenos Aires; y acabes de una vez con aquellos pérfidos revolucionarios, con las mismas ejecuciones que practicaste en la ciudad de La Paz.3


Antecedentes a la revolución
En 1810 confluyeron varios sectores con diferentes opiniones sobre cuál debía ser el camino a seguir en el virreinato. Una situación análoga a la que se estaba viviendo había sucedido un siglo antes, durante la guerra de sucesión entre los Austrias y los borbónicos, en la que durante quince años las colonias no sabían a quién reconocer como el rey legítimo. En aquella oportunidad una vez que se instaló Felipe V en el trono español los funcionarios de las colonias lo reconocieron y todo volvió a su curso. Probablemente en 1810, muchos, especialmente españoles, creían que bastaba con formar una junta y esperar a que en España retornara la normalidad.4


Gestión de Liniers (1807–1809)


Retrato de Santiago de Liniers.
Tras la victoria obtenida durante las invasiones inglesas, la población de Buenos Aires no aceptó que el virrey Rafael de Sobremonte retomara el cargo, ya que durante el ataque había huido de la ciudad rumbo a Córdoba con el erario público. Si bien Sobremonte lo hizo obedeciendo una ley que databa de la época de Pedro de Cevallos, que indicaba que en caso de ataque exterior se debían poner a resguardo los fondos reales, dicha acción lo hizo aparecer como un cobarde a los ojos de la población.4 En su lugar, el nuevo virrey fue Santiago de Liniers, héroe de la reconquista, elegido por aclamación popular.
Sin embargo, la gestión de Liniers comenzó a recibir cuestionamientos. El principal adversario político de Liniers, el gobernador de Montevideo Francisco Javier de Elío las canalizó en una denuncia sobre el origen francés de Liniers: argumentaba que era inaceptable que un compatriota de Napoleón Bonaparte, en guerra con España en ese entonces, ocupara el cargo. Sin embargo, a pesar de los reclamos de Liniers, no pudo brindar pruebas concretas de que el virrey complotara con los franceses. De Elío se negó a reconocer la autoridad de Liniers y formó una junta de gobierno en Montevideo independiente de la de Buenos Aires.

Asonada de Álzaga
Artículo principal: Asonada de Álzaga
El alcalde y comerciante español afincado en Buenos Aires Martín de Álzaga y sus seguidores, hicieron estallar una asonada con el objetivo de destituir a Liniers. El 1 de enero de 1809, un cabildo abierto exigió la renuncia del virrey Liniers y designó una Junta a nombre de Fernando VII, presidida por Álzaga; las milicias españolas y un grupo de personas convocados por la campana del cabildo apoyaron la rebelión.
Las milicias criollas encabezadas por Cornelio Saavedra rodearon la plaza, provocando la dispersión de los sublevados. Los cabecillas fueron desterrados y los cuerpos militares sublevados fueron disueltos. Como consecuencia, el poder militar quedó en manos de los criollos que habían sostenido a Liniers y la rivalidad entre criollos y españoles peninsulares se acentuó. Los responsables del complot, desterrados a Carmen de Patagones, fueron rescatados por Elío y llevados a Montevideo.




Nombramiento de Cisneros

Baltasar Hidalgo de Cisneros, el último virrey en Buenos Aires.
En España la Junta Central de Sevilla decidió terminar con los enfrentamientos en el Río de la Plata disponiendo el reemplazo de Liniers por don Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien arribó a Montevideo en junio de 1809. El traspaso del mando se hizo en Colonia, Javier de Elío aceptó la autoridad del nuevo virrey y disolvió la Junta de Montevideo, volviendo a ser gobernador de la ciudad. Cisneros rearmó las milicias españolas disueltas tras la asonada contra Liniers, e indultó a los responsables de las mismas.
En el plano económico, ante las dificultades y costos del comercio con España, Cisneros aceptó la propuesta de Mariano Moreno e instauró el 6 de noviembre de 1809 el libre comercio con las demás potencias. Los principales beneficiados eran Gran Bretaña y los sectores ganaderos que exportaban cueros. Sin embargo, los comerciantes que se beneficiaban del contrabando reclamaron a Cisneros que anule el libre comercio, a lo cual accedió para no perder su apoyo. Esto provocó a su vez que los ingleses, con Mac Kinnon y el capitán Doyle como representantes, reclamaran una revisión de la medida, haciendo valer el carácter de aliados contra Napoleón de España y Gran Bretaña. Mariano Moreno también criticó la anulación, formulando la Representación de los Hacendados, la cual es considerada como el informe económico más completo de la época del virreinato. Cisneros resolvió finalmente otorgar una prórroga al libre comercio, la cual finalizaría el 19 de mayo de 1810.
El 25 de noviembre de 1809 Cisneros creó el Juzgado de Vigilancia Política, con el objetivo de perseguir a los afrancesados y a aquellos que alentaran la creación de regímenes políticos que se opusieran a la dependencia de América de España. Esta medida y un bando emitido por el virrey previniendo al vecindario de díscolos que extendiendo noticias falsas y seductivas, pretenden mantener la discordia les hace pensar a los porteños que bastaba sólo un pretexto formal para que estallase la revolución. Por eso, en abril de 1810, Cornelio Saavedra les expresa a sus allegados:
Aún no es tiempo; dejen ustedes que las brevas maduren y entonces las comeremos.5


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Y SEGUIMOS CON EL 20 DE JUNIO dia de la bandera:

La actual bandera de la Argentina está basada en la bandera creada por Manuel Belgrano, quien la diseñó con los colores de la escarapela nacional, celeste y blanca, y que enarboló por primera vez en la ciudad de Rosario el 27 de febrero de 1812 para utilizarla en el ejército de su mando (lo cual fue desautorizado por el gobierno).
Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, mandela hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la Escarapela Nacional. Espero que sea de la aprobación de V.E.

Historia


Bandera argentina flameando.
Escarapelas
: Historia de la escarapela de la Argentina
La tradición considera que la escarapela argentina surgió, por lo menos, entre los días 22 y 25 de mayo de 1810. En esas fechas de la Revolución de Mayo, los patriotas llamados "chisperos" (apodo despectivo puesto por los realistas que querían seguir subordinados a España), cuyos jefes más notorios eran Domingo French y Antonio Luis Beruti, repartían cintas entre los adherentes a la liberación. Hay quienes suponen que eran rojas, blancas con la figura del rey depuesto, y celestes y blancas como los colores que identifican aún hoy a la dinastía de los Borbones, reconocidos entre los partidarios de una monarquía limitada por una carta constitucional y un parlamento (monarquía ilustrada).
En 1812, las tropas a las órdenes de Manuel Belgrano comenzaron a utilizar una escarapela bicolor azul-celeste y blanco. El mismo Belgrano expresó en un informe oficial que no usaba el rojo "para evitar confusiones", ya que los ejércitos "realistas" (es decir, los españoles y sus adictos) usaban ese color. El 13 de febrero de 1812 Belgrano propuso al gobierno la adopción de una escarapela nacional para los soldados y 10 días después la adoptó luego de que el 18 de febrero de 1812 la Junta declarara abolida la escarapela roja y reconoció la blanca y celeste.
Este será el color de la nueva divisa con que marcharán al combate los defensores de la Patria
Manuel Belgrano, 13 de febrero de 1812
Sólo cinco años más tarde, el 20 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán consagró definitivamente el pabellón celeste y blanco.
La bandera
: Historia de la bandera de la Argentina
El 27 de febrero de 1812, Belgrano estableció dos baterías de artillería en ambas orillas del río Paraná, próximas a la entonces pequeña población conocida como Villa del Rosario (la actual ciudad de Rosario). En esa misma fecha, hacia las 18:30 hs, y en solemne ceremonia, Belgrano dispuso que fuera por primera vez enarbolada una bandera de su creación (se presume que de dos franjas horizontales, blanca la superior y celeste la inferior). La tradición señala que esa primera bandera izada por Belgrano fue confeccionada por una vecina de Rosario de nombre María Catalina Echevarría de Vidal2 y quien tuvo el honor de izar la enseña fue un civil, Cosme Maciel, también vecino de Rosario. En esta ciudad se encuentra el Monumento Histórico Nacional a la Bandera asentado en el Parque Nacional a la Bandera.
¡Soldados de la Patria! En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Excmo. Gobierno: en aquel, la batería de la "Independencia", nuestras armas aumentaran las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo "¡Viva la Patria!"
El Gobierno Nacional el 3 de marzo de 1812 prohibió al general Belgrano utilizarla, por razones de política internacional, ordenándole que la ocultara disimuladamente y que la reemplazase por la usada en la Fortaleza de Buenos Aires (la rojigualda). Como Belgrano partió hacia el norte para hacerse cargo del Ejército del Norte, no tomó conocimiento de la orden de desechar la bandera. Luego de avanzar a San Salvador de Jujuy, el 25 de mayo de 1812 celebró el segundo aniversario de la Revolución de Mayo con un Te Deum en la iglesia matriz, durante el cual el canónigo Juan Ignacio Gorriti la bendijo. El 29 de mayo Belgrano informó al gobierno:
(...) el pueblo se complacía de la señal que ya nos distingue de las demás naciones (...)
El Triunvirato amonestó por ello a Belgrano el 27 de junio, quien contestó el 18 de julio diciendo:
La guardaré silenciosamente para enarbolarla cuando se produzca un gran triunfo de nuestras armas.
El 24 de julio la entregó al Cabildo de Jujuy. El triunfo lo obtuvo él mismo el 24 de septiembre de 1812 en la Batalla de Tucumán.
En enero de 1813 Belgrano volvió a confeccionar otra bandera, lo cual fue aceptado por la Asamblea del Año XIII al iniciar sus deliberaciones el 31 de enero de 1813, siempre y cuando fuera sólo usada como bandera del Ejército del Norte, y no del estado.
El 13 de febrero de 1813 después de cruzar el río Pasaje (desde entonces llamado también Juramento), el Ejército del Norte juró obediencia a la Asamblea del Año XIII mientras el Barón de Holmberg sostenía una bandera celeste y blanca.
El 20 de febrero de 1813 se libró la Batalla de Salta, en la cual Belgrano logró un triunfo completo. Esta es la primera batalla que fue presidida por la bandera celeste y blanca, como bandera del Ejército del Norte. Fue usada durante la Segunda expedición auxiliadora al Alto Perú hasta la Batalla de Ayohuma el 13 de noviembre de 1813.
Archivo:Belgrano y la Bandera.JPG
Manuel Belgrano enarbolando la Bandera.
La bandera fue adoptada oficialmente como símbolo de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 20 de julio o 25 de julio de 1816 por el Congreso General Constituyente de San Miguel de Tucumán. Es el mismo Congreso que había proclamado el 9 de julio de 1816 la Independencia argentina. En dicho Congreso participaron diputados que representaron a Tarija y otras zonas al norte de Argentina, actual Bolivia. En esa sesión se confirmó el uso de la bandera creada por Manuel Belgrano como la única bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Esta bandera es la que la República Argentina recibió en herencia.
La primera bandera argentina constaba de un cuadro celeste cosido a un cuadro blanco de igual tamaño (las medidas son imprecisas, pues estas banderas eran elaboradas por militares en servicio en circunstancias a veces adversas que no permitían tomar tanto tiempo en la elaboración de un distintivo). Se cambió paulatinamente al diseño de fajas horizontales debido a que en ocasiones las banderas eran de tamaños desproporcionados y debían izarse de formas distintas. La bandera menor citada está dividida en tres franjas horizontales de igual tamaño, de color celeste la superior e inferior, color blanco la central y un sol en la mitad de la franja blanca.
Sol Incaico

Bandera argentina.
Posteriormente, en 1818 se define a la bandera mayor durante el gobierno de Juan Martín de Pueyrredón, incluyéndole el sol incaico. Este sol aparece en el centro de la bandera. Es un sol figurado con rostro humano, de color oro amarillo con treinta y dos rayos: 16 flamígeros apuntando o "girando" en sentido horario, y 16 rectos colocados alternativamente, según diseño de la primera moneda argentina. Este diseño del sol se debe al orfebre peruano Juan de Dios Rivera (apodado "El Inca", ya que era descendiente de una ñusta), quien adoptó el símbolo del Inti o Sol inca como emblemático de la nación argentina. Manuel Belgrano aceptó este añadido, llamado también Sol de Mayo, ya que en la nubosa y lluviosa jornada (en la ciudad de Buenos Aires) del 25 de mayo de 1810, asomó el sol en el cenit. Esta bandera tenía el color basado en un azul más oscuro.
Primer diseño
Un ejemplo del diseño original —aunque sin el Sol— de la bandera argentina son las dos encontradas en la iglesia parroquial de la localidad actualmente boliviana de Macha. Tales banderas datan de fines del año 1812 y eran las usadas por las tropas patriotas directamente comandadas por Belgrano. Una de ellas (que ha quedado en Bolivia) tiene la franja central de color azul-celeste y las otras dos blancas, la otra es ya prácticamente el mismo diseño que el adoptado por Artigas (aunque sin el festón punzó), es decir, el que, ya con el Sol, se estableció en 1818. Los colores de las banderas de Macha son en efecto blanco y azul-celeste, aunque desteñidos por la acción del tiempo y el clima.
Gallardete
Bandera del Ejército de Los Andes (réplica, original: 1817)
En esas fechas Manuel Belgrano donó al pueblo de Jujuy un gallardete con el escudo argentino. Esto ha provocado un equívoco, ya que se supuso que se trataba tal gallardete de la primera bandera nacional argentina. En la actualidad, el diseño de tal gallardete es el de la bandera provincial de Jujuy.
Por su parte en 1817 José de San Martín, inspirado por Belgrano, hizo confeccionar para el ejército de su campaña emancipadora la llamada Bandera de Los Andes, cuyo diseño es el que adoptó la provincia de Mendoza para su bandera.
Simbolismo de los colores en la bandera
En cuanto a las dos franjas celestes, cabe aclarar que Manuel Belgrano las propuso, al igual que para la escarapela argentina (azul celeste), de un color azul próximo al turquesa. Pero como en la Argentina de entonces —o Provincias Unidas de Sud América, o Provincias Unidas del Río de la Plata— era bastante difícil encontrar paños de color azul celeste o turquesa, se optó por utilizar provisionalmente el color azul o el color celeste. Una teoría sostiene que Belgrano se inclinó por dichos tonos porque eran los colores de la Orden de Carlos III de la Casa de Borbón , la cual gobernaba España. En las escuelas argentinas ha sido común el explicar que Belgrano se inspiró en los colores del cielo para los colores de la Bandera Argentina, sin embargo los colores coinciden con varias populares advocaciones de La Virgen cuyas vestes tradicionalmente son o han sido albicelestes; en rigor ninguna de las teorías se contradice ya que los colores del cielo representan al manto de la Inmaculada Concepción de La Virgen cuyos colores fueron elegidos por la dinastía borbónica para su presea más importante entonces otorgada: la citada Orden de Carlos III, de esta presea o condecoración surgió luego durante las Invasiones Inglesas la escarapela y penacho del Regimiento de Patricios.


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Bueno taringueros, eso fue todo asi que ya saben: comenten y dejen puntos

cualqier otra fecha que ustedes quieran y/o nececiten ya saben a quien pedir...


HASTA LA PROXIMA AMIGOS DE T!...

4 comentarios - Todas la fechas patrias Argentinas bien explicadas...

@analiasbt
deberías poner la fuente. saludos
@agustinvillalva +1
muy buena la "COPIAPEGA" de wikipedia no cuesta nada oner la fuente
@Wild-Child
buen post, una cosa, podrias cambiar el color del texto en celeste por favor? con el fondo blanco cuesta leerlo, fuera de eso, muy buen post