River, en el podio de los que mas suman

De tanto cosechar para el promedio, hoy lidera el Clausura y está tercero en la temporada

Aquel atardecer de noviembre, cuando Daniel Passarella le pidió a Angel Cappa que se mudara con su tiki tiki a otro lado tras la derrota ante All Boys en Floresta, River no sólo quedó huérfano de técnico. Acostumbrado a sentirse millonario, tuvo que empezar a mendigar puntos. Entonces, esas monedas a las que hace un tiempo no le hubiera prestado atención comenzaron a ser tan importantes como el más generoso de los billetes. Bajo el lema “todo suma”, invirtió en el promedio, ese que 24 horas después del despido del entrenador de los bigotes amplios y las convicciones profundas lo encontraba en la zona roja. Y, casi sin proponérselo, cinco meses más tarde no sólo recuperó el crédito; ahora, hasta puede darse el lujo de pensar en cambiar de foco. En vez de martillarse la cabeza por la tabla paralela, puede ratonearse con el título y la clasificación a las Copas.

Sí, de tanto cosechar puntos para escaparse de esa crisis que le garabateaba una “B” impropia de su historia, dibujo una enorme “V” de victoria que lo puso en el tercer lugar del podio en la actual temporada. Detrás de Estudiantes y Vélez, los mejores equipos de los últimos campeonatos, nada menos. Increíble, pero real. Y los números no mienten. Cuando Juan José López reemplazó a Cappa, en la 13ª fecha del torneo Apertura, River no sólo se hundía en la Promoción junto a Gimnasia, al que le llevaba un punto y casualmente es el equipo que ahora conduce su ex entrenador. Además, estaba 6 puntos debajo de Huracán y tenía 7 menos que Tigre. Mucho más lejos le quedaban Independiente, a 16 unidades de distancia, y Arsenal, a 14. Cuando arrancó la temporada estaba mucho peor, claro. Pero ya le descontó 23 puntos al club de La Plata, 22 al de Avellaneda, 20 al de Parque de los Patricios, 10 al de Victoria y 5 al de Sarandí. También dejó atrás a los recién ascendidos . La taba y la tabla, valga este juego de palabras, se le dieron vuelta. Completamente.

Passarella no pudo sostener a Cappa, quien de todos modos no había hecho una campaña despreciable, y apostó a un ex compañero del River de las décadas del 70 y 80. Y Jota Jota está superando el objetivo para el que lo contrataron. Con creces. Desde el 14 de noviembre, día en el que asumió y ganó el Superclásico, hasta el 2 de este mes, domingo en el que venció a Quilmes y se corporizó en puntero junto a Estudiantes, River sacó 66,67 por ciento de los puntos disputados: 28 sobre 42. Apenas dos menos que Estudiantes y Vélez, campeón y subcampeón del Apertura, en ese idéntico lapso.

El análisis que surge de esta matemática no merece discusión. Redondos por donde se los mire, los números resultan inapelables. ¿Cuál es la fórmula del éxito? Fundamentalmente, River tomó conciencia de su realidad. López modificó el discurso de Cappa. Ya no es una cobardía indigna atacar con un solo delantero o esperar el error del rival. Y llenó los labios de sus jugadores con frases que no se escuchaban en el ciclo anterior. “No nos podemos cansar de hablar del promedio”; “hoy hay que ganar, no importa cómo”.

Lejos del histórico estilo River (el de los 25 toques que terminaron en el gol de Ferrari ante Quilmes) y cerca del que mostró en la mayor parte de los partidos de este campeonato, pelea en todos los frentes. Con un refuerzo de segunda línea (Bordagaray). Con un arquero que achica el arco y una defensa granítica que sólo recibió 4 goles en 8 fechas, 2 más que Argentinos, el menos goleado. Y en 5 de esos partidos no recibió goles. Con el talento de Lamela. Con un rendimiento que no convence del todo a sus hinchas. En ese sentido, vale la encuesta de Clarín.com. De más de 2.500 consultados, la mayoría dijo que el nivel del equipo es regular. De hecho, su poder ofensivo colecciona dudas: sólo metió 8 goles. Así es este River. Tómelo o déjelo.


fuente:
http://www.clarin.com/deportes/futbol/stylecolorBF1424RiveribrEn-podio-suman_0_458354330.html

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