En un partido por demás vibrante y con varios momentos de emotividad, Peñarol derrotó a Universidad Católica por 2 a 0.

Un marco excepcional, un estadio Centenario colmado de hinchas aurinegros, viviendo una gran fiesta y apoyando, como a lo largo de todo el camino recorrido hasta aquí a su equipo.

Fue un cotejo cargado de imprecisiones, con pocos momentos de fútbol fluido, pero en el que ambos equipos salieron a intentar demostrar porque habían llegado hasta esta instancia.
El conjunto chileno valiéndose de su velocidad y buen trato de balón, buscando constantemente a su luchador delantero argentino Lucas Pratto, que por momentos complico a la defensa local.
El equipo mirasol, por su parte, decidió plantarse firme en defensa, cederle campo y posesión de pelota al rival y recurrir al contragolpe como principal argumento ofensivo.



En su mayor parte el partido estuvo plagado de imprecisiones y falta de claridad, las jugadas eran toscas y los pases prácticamente no llegaban a destino, en gran medida, por el tipo de juego que planteo Peñarol, pretendiendo cortar todos los circuitos futbolísticos ideados por el visitante, tarea en la que se destaco claramente Andrés Freitas.

Si bien el equipo trasandino generó algunas situaciones claras sobre el arco defendido por Sebastián Sosa, la suerte estuvo de lado del manya, que además de salvarse en varias ocasiones, pudo capitalizar, afortunadamente para sus intereses, dos garrafales errores del portero chileno, que se convirtieron en las dos anotaciones que le dieron la victoria finalmente.

El primero tras una maniobra individual de Urretaviscaya, que no logró hacerse el espacio para resolver el mismo la jugada, pero que pudo colgar un centro sobre el punto penal, que parecía iba a ser controlado fácilmente por el portero chileno Paulo Garcés; sin embargo no pudo retener el balón y apareció el instinto goleador de Juan Manuel Olivera, para apenas tocar la pelota y sutilmente enviarla al fondo de la red.

Luego del gol Universidad Católica intentó reaccionar y llegó con peligro al área mirasol, pero no pudo inquietar a una firme defensa aurinegra, que fue creciendo en autoridad durante el transcurso de los minutos.

Las irregularidades en el juego expuesto por ambas escuadras, permitieron el desarrollo de un cotejo sumamente vibrante y con la posibilidad cierta de que el visitante pudiera lograr el empate, sobre todo luego de asediar la portería aurinegra, durante los minutos finales.

Luego de cumplido el tiempo reglamentario, otra pelota que parecía iba a ser fácil para el arquero visitante, no pudo ser controlada por el mismo y rebotó en Alejandro Martinuccio, con tal fortuna que ingresó en la red y el conjunto carbonero pudo festejar con una mayor tranquilidad su victoria, que le deja un paso adelante en su intento por acceder a las semifinales del torneo continental.

FUENTE: www.fanaticos.com.uy