historia del real madrid 2

EL VIEJO CHAMARTÍN, EL PRÓLOGO DEL BERNABÉU
En los años veinte, tras pasar una fugaz aventura en el Velódromo de la Ciudad Lineal, el Real Madrid iba a construir un campo que causó sensación dentro y fuera de la capital de España. En 1924, el Club construyó el Viejo Chamartín, histórico recinto deportivo con una capacidad para 15.000 espectadores, donde estaría 23 años.


Al finalizar la temporada 1922-23, tras proclamarse el Real Madrid campeón de la Región Centro, el gran acontecimiento de aquella campaña fue el abandono forzado del viejo campo de O´Donnell. El propietario del terreno, Laureano García Camisón, solicitó al Madrid que lo dejase libre para construir viviendas. Los dirigentes del Club, entablaron negociaciones con Arturo Soria, creador de velódromo que existía en la Ciudad Lineal. No hubo problemas con la familia Soria y en un mes, siguiendo las indicaciones del arquitecto José María Castell, jugador del Madrid durante seis temporadas (1913-1919), el velódromo se adaptó para la práctica del fútbol.

UNA FECHA MEMORABLE
La apertura del estadio, uno de los primeros campos de hierba de la capital y con una capacidad teórica de 8.000 espectadores, en realidad para cerca de 4.000, tuvo una gran resonancia. Para celebrar la inauguración, la Junta Directiva del Real Madrid organizó un banquete en el soberbio restaurante de la Ciudad Lineal, sentando a la mesa a los notables jugadores que luego inauguraron el campo y a la representación de la Prensa y de la Federación.

LAS TAQUILLAS SE RESINTIERON
El amplio campo y la comodidad que encontraban en las gradas los espectadores no llegaron a ser suficientes argumentos para el éxodo de un buen número de madridistas. Desplazarse al velódromo era toda una aventura. Había que coger el tranvía hasta Ventas y allí enlazar con uno amarillo, lentísimo, que llegaba a la Ciudad Lineal. Las taquillas se resintieron y el Club, tras no llegar a un acuerdo en las negociaciones con los propietarios del recién inaugurado Stadium Metropolitano, decidió afrontar la gran aventura de construir un nuevo campo.

UN CRÉDITO DE 500.000 PESETAS
El campo de Chamartín fue una visión de Carlos López-Quesada. Ex jugador del Madrid y directivo en varias ocasiones, propuso la idea y la forma de llevarla a efecto. A finales del año 1923, el Real Madrid arrendó por el plazo de seis meses y medio, con opción a compra, unos terrenos situados a 900 metros del Hipódromo, conocidos por el nombre de Villa Rosa (anteriormente Pacto de la Sangre).

Eran colindantes con una finca conocida como Villa Ulpiana, propiedad del conde de Maudes, y otra denominada Entrecaminos, de los señores Maqueda y Chavarri. Su extensión de 400.000 pies permitía la construcción de un campo de fútbol, con un graderío para 15.000 espectadores, susceptibles de ampliación y otras instalaciones deportivas.

La realización de las obras exigió un crédito de 500.000 pesetas, que fue avalado por Carlos López-Quesada, el presidente Pedro Parages y los directivos José de la Peña y Bernardo Menéndez. Se encargó de la dirección de las obras José María Castell. Su proyecto contempló la construcción de una tribuna cubierta con 4.000 asientos y todos los adelantos y comodidades existentes de los mejores campos deportivos.

DISCUSIONES SOBRE EL NOMBRE
Hubo ligeras discusiones sobre el nombre que debía llevar el nuevo campo. Algunos pretendieron que se llamase Parque de Sports del Real Madrid, pero la mayoría se inclinó por el más modesto de Campo del Real Madrid Fútbol Club. Fueron los aficionados los que le llamaron Chamartín y así ha pasado a la historia, aunque nunca fue su nombre oficial.

La opción de compra definitiva de los terrenos se hizo efectiva el 30 de junio de 1927. Presidía el Club Luis Urquijo, marqués de Bolarque, quien el año anterior había sustituido a Pedro Parages. Se adquirieron 366.857 pies cuadrados al precio de 1,75 pesetas. Un toral de 642.000 pesetas.

GRANDIOSO ESTRENO
La revista “Gran Vida”, como ya era costumbre, dedicaba en sus páginas amplias informaciones sobre todo lo que acontecía en el Real Madrid. Ofreció a sus lectores una extensa crónica del estreno del Viejo Chamartín, de la que extraemos estos comentarios.
“…De verdadera solemnidad deportiva puede calificarse la inauguración del nuevo campo deportivo del Real Madrid, verificada el 17 de mayo de 1924. (…) Queremos anotar la grata impresión que nos produjo ver terminado en poco más de cinco meses este hermoso campo.

… El campo de juego es de hierba, acotada por una fuerte empalizada, y en las líneas Oeste y Sur se han dispuesto amplias graderías para la entrada general; en la preferencia se ha construido una espléndida tribuna cubierta, con asientos para más de 4.000 espectadores. En el centro de esta tribuna está el palco real

LA VICTORIA CAUSÓ SENSACIÓN
… Para inaugurarlo se ha aprovechado la coyuntura de la venida a España del Newcastle, el equipo profesional inglés que tan gran sorpresa y excelente juego ofreció en la tradicional Copa de Inglaterra. la victoria alcanzada por el Real Madrid (3-2) produjo sensación, aunque fue muy justa. Poseedores los ingleses de excelentes pases y driblings, carecen de la debida rapidez, en lo que les superamos notoriamente los españoles…

Más de veinticuatro años transcurrieron hasta que el Real Madrid inauguró el Nuevo Chamartín, asentado en los pilares del viejo, que fue el prólogo del actual sublime estadio. Casi cinco lustros en los que las alegrías y los sinsabores se repartieron sobre aquel histórico terreno de juego. Un campo, el Viejo Chamartín, que, prácticamente, se tuvo que reconstruir tras la guerra civil española.

En 1943, tras acceder a la presidencia, Santiago Bernabéu presidente tomó la iniciativa de levantar un estadio que fue la envidia del fútbol europeo. El Viejo Chamartín puso el prólogo al que nuevo y majestuoso coliseo madridista.

0 comentarios - historia del real madrid 2