Lahm: "Nuestro modelo es España"


Philipp Lahm debutó con la selección alemana hace poco más de siete años. Desde entonces, el defensa ha madurado hasta convertirse en uno de los mejores laterales del mundo, que ha cosechado grandes éxitos tanto con su club, el Bayern de Múnich, como con el combinado nacional. El capitán de la tricampeona del mundo fue incluido en el once ideal de la Copa Mundial de la FIFA 2006, en la Eurocopa 2008 así como en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El carismático zaguero de 27 años habló con FIFA.com acerca de las nuevas fuerzas de la Mannschaft, el campeón de Europa y del mundo, España, y el inminente choque de clasificación para la Eurocopa.

En 2004 debutó usted con la selección absoluta de Alemania. ¿Cómo valora el progreso del equipo desde entonces?
Sus protagonistas han cambiado completamente. De aquel conjunto quedan muy pocos elementos. En contrapartida, hay muchas nuevas incorporaciones, sobre todo de jugadores jóvenes. En cuanto a nuestro estilo de juego, ha variado mucho por los dos cambios de seleccionador. Pero en general puede decirse que nuestro fútbol ha progresado. Se ha hecho más rápido y hemos tenido que adaptar nuestra forma de jugar a esa aceleración.

Es cierto que Alemania fue una de las selecciones más jóvenes de la Copa Mundial de la FIFA 2010...
En cualquier caso, hemos avanzado. Pero está claro que aún no hemos llegado al final de nuestra evolución. España sigue siendo nuestro gran modelo. Vamos por buen camino, como se ha visto reflejado en nuestros resultados a lo largo de los tres últimos grandes campeonatos, pero aún no hemos explotado a fondo nuestras posibilidades y queremos ganar un título por encima de todo.

¿Cómo ve a Alemania actualmente en lo que respecta a la conquista de un gran título?
Hemos demostrado que estamos en igualdad con Brasil y con otras grandes potencias del fútbol. España sigue estando un paso por delante. Pero nosotros nos estamos acercando. Disponemos de una selección joven, que posee la calidad que hace falta para seguir desarrollándose y ganar títulos en los próximos años.

Ha mencionado usted varias veces al campeón del mundo y de Europa. ¿Qué le falta a la selección alemana en comparación con la española?

Le falta tiempo. Los españoles juegan desde hace años conforme al mismo sistema y la misma filosofía. Nosotros hemos empezado con el nuestro hace dos años. De ahí que aún estemos en obras. España es fiel a su estilo de juego, que se basa sobre todo en la posesión de la pelota. Y eso es así incluso en sus equipos juveniles. Lo mismo ocurre en la mayoría de los clubes de la liga española. Pero nuestras canteras también están dando frutos, como puede verse ahora.

El seleccionador Joachim Loew también lo reconoce, puesto que ha nominado a nueve jugadores de menos de 24 años para el próximo partido de clasificación para la Eurocopa.
Los jugadores jóvenes que están surgiendo están aportando excelentes cualidades que hacía mucho que no veíamos. Hace mucho tiempo que en nuestro país no veíamos, por ejemplo, futbolistas con la suficiente rapidez para encarar el uno contra uno. Por fortuna, este tipo de jugadores está reapareciendo. De ahí que tengamos un equipo amplio, capaz de compensar las bajas. Durante mucho tiempo nos ha faltado eso.

En esa transformación también ha sido clave el seleccionador, que ha creado un entorno para que el equipo se desarrollase en esa dirección. ¿Cómo juzga su trabajo?
El seleccionador ha contribuido enormemente al éxito reciente. El cambio radical tuvo lugar antes del Mundial de 2006; de repente surgió algo completamente nuevo. Y Joachim Loew ha estado siempre ahí desde entonces. Es un entrenador que se interesa mucho por el fútbol, observa muchos partidos y puede determinar lo que nos falta en el ámbito internacional. Como nosotros no estamos tan familiarizados con ese aspecto, no siempre es fácil alcanzar nuestros objetivos, pero es evidente que cuanto más tiempo estamos juntos mejor jugamos al fútbol. Nuestro técnico sabe cómo debemos entrenar y cómo podemos aplicar lo que aprendemos.

Eso se ha visto en los tres últimos grandes torneos, en los que Alemania ha quedado dos veces tercera en el Mundial y se ha proclamado subcampeona de Europa. ¿Pero no es un poco frustrante no haber ganado ningún título?
Eso depende. En 2006 nadie contaba con nosotros, y por eso nuestro torneo fue apoteósico. Dos años más tarde estuvimos muy cerca de conseguirlo, pero España fue claramente superior y mereció ganar la Eurocopa. En 2010, en mi opinión, estuvimos aún más cerca, aunque cayéramos eliminados en la semifinal. Porque el partido contra España fue mucho más igualado y nosotros tuvimos nuestras ocasiones. De ahí que la eliminación fuera más amarga y decepcionante que la de 2006; yo tengo la sensación de que la última vez podríamos haber ganado el título.

La Mannschaft tendrá la próxima ocasión de intentarlo en la Eurocopa 2012. ¿Volverá entonces la corona continental a Alemania?
A la vista de lo sucedido en los últimos años, es lógico que nuestra aspiración sea el título europeo. Pero sabemos lo difícil que es lograr algo así. El torneo no será ningún paseo. Habrá que trabajar muy duro. Tenemos que seguir mejorando y luego ya veremos lo que pasa.

De camino a Ucrania y Polonia, las cosas marchan sobre ruedas por el momento: cinco victorias en cinco partidos.
Tal como lo habíamos imaginado. Hemos hecho un comienzo perfecto con cinco triunfos, pero aún no hemos llegado al final. Ahora tenemos que puntuar en Austria y Azerbaiyán. Si ganamos esos dos partidos, creo que habremos pasado, y que muy pronto sumaremos los últimos puntos que nos faltan.

El viernes se celebrará en Viena el duelo contra su eterno rival, Austria. Para usted que es muniqués y vive tan cerca de la frontera austriaca, ¿es un partido especial?
Los bávaros y los austríacos tenemos una mentalidad similar, y para mí, como bávaro, siempre es algo especial jugar contra Austria. Desde que era niño, me gusta ir allí de vacaciones. Por eso los partidos contra ese país son siempre muy interesantes, se palpa la tensión, y en Austria todavía se sigue hablando de lo que pasó en Córdoba (ndlr: En la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978, la selección de Austria despachó a la de Alemania del campeonato tras vencerla por 3-2 en esa ciudad). Es un encuentro muy particular, y tengo muchas ganas de jugarlo.

¿Y qué juicio le merece el rival?
Austria apuesta por la consistencia del colectivo. Naturalmente que conocemos a muchos de sus jugadores porque juegan en la Bundesliga alemana y son muy competititivos. Con toda seguridad, el partido en Viena en un estadio lleno hasta la bandera no será en absoluto fácil. Pero siento una gran ilusión por disputar este encuentro.

Pocos días más tarde viajará con sus compañeros a Azerbaiyán, cuya selección está dirigida por Berti Vogts. ¿Qué espera de ese partido?
Siempre tiene interés enfrentarte a un equipo entrenado por un alemán. Contra Berti Vogts, que se proclamó campeón de Europa con Alemania en 1996, será tanto más especial. Tenemos que ir a por los tres puntos allí, pero no será nada sencillo. En la última campaña de clasificación para el Mundial, ya tuvimos problemas en nuestros desplazamientos.

Fuente: http://es.fifa.com/worldfootball/news/newsid=1446320.html