Por, Kelly Dwyer

Hay una cancha de baloncesto en Munich que te hará explotar la mente.

No parece existir una razón, aparte del sentido artístico, de hacer una cancha de basket en tres dimensiones, con monticulos, ondulaciones, caídas y partes planas que te dejan sin aliento. Sin importar el sentido que tiene, nosotros apreciamos el resultado porque nos permite ver como funciona una cancha en 3D en lugar de sólo poder imaginarlo.

Esta es la descripción oficial de la cancha:

Una cancha de basket de dimensiones normales se ha usado para erigir una cancha en 3D. La cancha tiene un recubrimiento de tartan naranja y dos cestas convencionales. La cancha da la apariencia de estar forzada bajo las luces que han puesto en medio del espacio y a partir de allí surgen las ondulaciones. La cancha no es un capricho, es el resultado final de una perfecta simulación realizada en un programa especial de informática.

Si se mira la cancha desde la superficie, luce como una montaña rusa interminable, con zonas dinámicas y descansadas, el resultado requiere altas dosis de energía creativa, visión periférica y sentido de la perspectiva.

No se preocupe si no entendió nada de la anterior explicación, nosotros tampoco. Pero lo que si es cierto es que Dirk Nowitzki se vería muy divertido con sus tobillos torcidos tratando de realizar su lanzamiento clásico de arco iris.