El skate, una tribu urbana que sigue ganando adeptos

Son unos 500 los mendocinos que lo practican. La plaza San Martín y el parque San Vicente, los epicentros de la movida. Como profesional o aficionado, más que un deporte es un estilo de vida.



Una moda sobre ruedas y un deporte que cada día suma más adeptos, sobre todo entre el público joven. Se trata del skate board (o skate a secas), una disciplina que en Mendoza viene pegando fuerte desde hace un buen tiempo.

Se calcula que en la provincia hay más de 500 mendocinos dedicados a este deporte. Basta visitar la plaza San Martín, lugar de reunión por excelencia de los skaters, para ver a decenas de jóvenes sobre sus tablas intentando realizar, a veces con éxito y a veces no, elaboradas piruetas. Aunque la idea es pasar una tarde junto los amantes de esta disciplina, algunos van más allá y hasta se admiten profesionales del deporte.

Lucas Honorato es el delegado en Mendoza de la Asociación Argentina de Skate. Es, por lo tanto, un conocedor de la actividad. “En Mendoza ha crecido un montón en los últimos años. Pero también ha crecido mucho en el país con la inauguración de skateparks” (lugares específicos para este deporte). En el oeste argentino nuestra provincia es el punto de referencia de quienes practican esta actividad.

El skatepark provincial está ubicado frente al parque San Vicente en Godoy Cruz. Allí hay instalaciones para que, los profesionales, y no tanto, puedan practicar. “El skate está pasando por un muy buen momento. Creo que se va a quedar porque es un deporte muy moderno que ahora tiene una estructura detrás y eso lo va a hacer perdurar”, señaló el joven.

Su hermano Juan Pablo es el propietario de la tienda SMT, la única especializada de la provincia. Está ubicada en la galería Independencia en calle Lavalle. “Es un deporte de ciudad, nuevo. Tiene muchos adeptos porque se puede practicar en cualquier lado”, opinó su propietario. Además, el comerciante, que cuenta con más de 20 años de experiencia como skater, comentó que la esencia de esta práctica es compartir entre todos y que no haya competencia.

Lo que quedó atrás

El skate es una cultura particular heredada de los surfers: imitaron su tabla pero para deslizarse por las calles. Por eso es que hoy conserva algo de su estilo y los expertos reconocen que es una puerta a las tendencias de moda.

Hasta hace no mucho tiempo, quienes andaban sobre cuatro ruedas y una tabla eran considerados casi marginales. Hoy esta imagen cambió y muchas marcas tienen a los skaters como sus modelos publicitarios.

Cabe destacar que durante la intendencia de Eduardo Cicchitti en Capital esta actividad fue muy resistida. Incluso llegaron a secuestrarse tablas de skate y se aplicaron multas a sus dueños. Afortunadamente para sus practicantes, la actividad resurgió y cobró un mayor impulso con el skatepark de Godoy Cruz.

En cuanto a los riesgos de la práctica, todos coincidieron en señalar que no es más peligroso que otros deportes: “Tiene sus riesgos, pero es como toda práctica; con cuidados no hay problemas”.

“Hay padres que andaban en los ‘80 y que hoy traen a sus hijos para que aprendan. Muchos se han vuelto a prender a la par de sus hijos y eso está bueno porque son dos generaciones que comparten el mismo gusto", relató Lucas Honorato.

Tablas e indumentaria

Podría considerarse al skater parte de una tribu urbana. Con códigos propios, vestimenta y lugares identificados donde cada uno de ellos asiste vestido para la ocasión. Pero pertenecer tiene su precio, como en toda actividad. Los negocios dedicados al rubro (SMT, Extreme, Ficción, Bond Street, De La Qruz, entre otros) tienen propuestas que se adaptan a cada bolsillo.

Este deporte, claro, no sería lo que es sin las tablas, por eso es que merecen un párrafo destacado. En SMT la tabla completa más barata tiene un costo de 450 pesos y pueden alcanzar los 1.100. En tanto, sus accesorios (ruedas, tracks, etc.) parten desde los 180 pesos.

Si bien todos los skaters reconocen que no hay una vestimenta oficial, admiten que hay cierta indumentaria que no puede faltar. De la cabeza a los pies, lo primero que hay que tener es un buen casco. Lo siguiente son las rodilleras, coderas y muñequeras para evitar accidentes. En De la Qruz comentaron que los cascos profesionales pueden alcanzar los 300 pesos, aunque para los que no son especialistas los costos descienden. El combo de rodilleras, coderas y muñequeras va de los 160 pesos a los $ 400.

Respecto de las remeras, de manga larga o corta, rondan los 70 pesos y no hay un modelo específico que deba ser usado pero de todas maneras y tal como lo reconoce Lucas Honorato, “aunque la forma de vestirse es normal, es muy marcada la tendencia hacia ciertas marcas”. Las que prevalecen son C1rca, Etnia, Family, Sismo, Krial (industria nacional) y las asociadas al surf como Quicksilver, Rip Curl o Hang Loose, entre otras.

Para el caso de los pantalones (170 pesos aproximadamente) la situación es similar. Aquí lo que varía es la preferencia de los skaters. “Los que están más identificados con el rap utilizan pantalones más grandes u holgados. En cambio, los que prefieren el rock van más por el lado de los pantalones chupines", explicó Honorato.

Lo último y quizás lo más importante en cuanto a indumentaria son las zapatillas. El calzado especializado va desde los 320 hasta los 600 pesos en SMT, aunque pueden conseguirse otras más baratas pero que no aseguran durabilidad y no sirven para el alto rendimiento.

“Desde el negocio tratamos de transmitir una identidad. Por ejemplo, nuestros productos, los que fabricamos nosotros, tienen la silueta de las palmeras que hay en la plaza San Martín y sus canteros. Es una forma de decir: ‘Sí, hacemos skate, pero somos de Mendoza y estamos orgullosos de eso’”, destacó Juan Pablo en su tienda de la galería Independencia.

fuente: http://losandes.com.ar/notas/2011/7/28/skate-tribu-urbana-sigue-ganando-adeptos-583592.asp