El Rojo perdió 3 a 1 frente a Inter y dejó pasar la oportunidad de ganar el 17° título internacional de su historia; se debate la continuidad del proyecto de Mohamed







La desilusión quedó del lado de Independiente. Después de un recorrido con bastante esperanza por parte de los Rojos y de su técnico Antonio Mohamed, que fuera de la cancha debate su continuidad, el 3 a 1 de anoche de Inter le puso freno al sueño del conjunto de Avellaneda de alcanzar su 17° título internacional. La entrega de los Rojos no fue suficiente como para aprovechar la victoria por 2-1 que había logrado hace dos semanas en Avellaneda. La alegría en esta Recopa quedó en manos de este equipo brasileño con un claro sello argentino a partir del protagonismo de Andrés D'Alessandro y Pablo Guiñazú, que vuelven a ponerse en un lugar reservado para pocos en el fútbol sudamericano.

Algunos males puntuales condenaron a Independiente: jugó lejos del arco de Hilario Navarro y no lo defendió con solvencia; los errores de su capitán, Gabriel Milito, en el fondo lo tensionaron y jugó sin seguridad. Ese es el resumen de lo que vivió anoche el conjunto de Avellaneda. Habrá que dejar en claro que en el segundo tiempo acarició la resurrección, pero no la consiguió.