Dominadores absolutos el curso pasado, levantaron todos los títulos posibles y sentenciados a encontrarse. Primer título de la campaña para los dos ‘gigantes’ del fútbol moderno.




La Supercopa de Europa que este viernes regresa al ya singular Louis II de Mónaco, vuelve a ser el punto de partida para el arranque del fútbol europeo. Una cita histórica, que ha logrado hacerse su hueco en el corazón de cada romántico futbolístico y que ha conseguido que su título no sea uno más en la lista de objetivos a cumplir, sino una noche determinante y de máximo compromiso. Si además, cruzas a los dos absolutos dominadores del fútbol europeo durante la campaña pasada, la cita se vuelve mucho más atractivo y motivante para sus protagonistas, que quieren empezar el curso con un título que redondee los grandes elogios y méritos concretados hace unos meses con la Champions Leaue (Barcelona) y la Europa League (Oporto).

Dos clubes que, co un estilo muy definido, brillante en lo ofensivo y con equilibrio global pese a disponer de estrellas salientes, encontró la perfección que les llevó a los honores el pasado año. Curiosamente, tanto Barcelona como Oporto llegan a la cita después de haberse convertido en Supercampeones nacionales, porque ambos ya han iniciado la defensa de su supremacía consiguiendo el primer objetivo de la campaña.




El Barcelona de Guardiola mantiene la misma base del curso pasado, pero mejorada con jugadores estelares que siguen esa misma línea sobre el césped (Alexis Sánchez, ya recuperado y listo, y Cesc Fábregas). Asociación, dominio de la pelota como base de su juego, presión en la salida de balón rival y gran solidaridad global para explotar sus individualidades en tres cuartos de campo. Difícil será ver a los catalanes cediendo en alguna de estas premisas, más aún cuando su rival no tendrá problemas sobre el papel, a ceder la pelota buscando sorprender con espacios.

El Oporto, ahora dirigido por Vitor Pereira (ex asistente) tras la marca del icono Villas-Boas (dirección al Chelsea), ha tenido que reorganizarse un año más tras perder a Falcao (su máximo goleador) y a secundarios como Ruben Micael-Mariano González. Pero siempre con un juego veloz, buscando las contras, con dos extremos muy rápidos y con la clara intención de dar espectáculo ofensivo. Aún no ha encontrado la perfección ni el nivel de hace unos meses pero la sintonía sigue el mismo camino. El joven Kleber (brasileño llegado de Atlético Mineiro) parece el destinado a suplir la vacante de goleador, mientras Defour, Alex Sandro, Bracali y Mangala, completan las caras nuevas de un bloque que puede sufrir aún varias bajas de mercado en las próximas semanas dado el interés de muchos clubes en algunos de sus jugadores.

La baja defensiva de Piqué (tiene para tres semanas por lesión muscular), unida a la de Puyol (sigue sufriendo dolores el capitán), deja muy mermada la línea de zagueros, algo que tendrá que solventar con la pareja Mascherano y Abidal. La otra opción sería confiar en el canterano Fontás, central a todos los efectos aunque con menos experiencia. También se han caído de la convocatoria por lesión Afellay y Maxwell, además del aún sancionado Pinto, con lo que veremos en el banquillo culé a varios canteranos como Oier, Dos Santos, Cuenca y Bartra.


POSIBLES ALINEACIONES:

FC BARCELONA: Valdés; Alves, Mascherano, Abidal, Adriano; Busquets, Xavi, Iniesta; Pedro, Villa y Messi.

FC OPORTO: Helton; Sapunaru, Otamendi, Rolando, Fucile; Varela, Moutinho, Guarín, Souza; Kléber y Hulk.

ÁRBITRO: Björn Kuipers (Hol).

ESTADIO: Stade Louis II - Mónaco.










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