River volvió a ganar y tiene puntaje perfecto en la cima
27/08/11

En Huracán, y sin público, superó por 3-1 a Desamparados de San Juan con goles de Ocampos, Sánchez y Domínguez (descontó Rosso). El equipo de Almeyda es líder en soledad con 9 puntos y es el único que ganó en sus primeras tres presentaciones.


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River su tercer partido sin perder


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nuevamente

River no necesita cautivar desde el juego para ser el único líder de la B Nacional. Después de las tres primeras fechas, tiene el puntaje ideal, los rivales lo empiezan a mirar cada vez con mayor respeto y sus hinchas comienzan a percibir que el poder de sus individualidades puede llegar a ser el mejor antídoto para las producciones colectivas poco convincentes. Y eso fue lo que ocurrió anoche en la cancha de Huracán. River hizo valer la mayor jerarquía de sus intérpretes ante un rival por demás entusiasta como Desamparados, un equipo cuyos jugadores se habrán ido a dormir sin reprocharse nada en cuanto a entrega: realizaron un esfuerzo físico notable. Pero como en el fútbol no alcanza con correr a destajo, River marcó la diferencia con la capacidad de Carlos Sánchez, con esa aparición sorpresiva y rutilante que constituye el pibe Lucas Ocampos, con el empuje criterioso de Luciano Abecasis desde el lateral derecho y con el acompañamiento del resto.
Hay un dato que resulta elocuente para entender que River todavía no está jugando como su gente desearía: en tres partidos, recién ayer Fernando Cavenaghi quedó de cara al arco rival para definir una jugada de gol. Fue en el segundo tiempo, apenitas después del descuento de Federico Rosso. Sánchez le sirvió el gol con un centro rasante y la tiró alta casi debajo del arco. Antes, en el primer tiempo, había tenido una chance después de un buen pase de Martín Aguirre y la tiró afuera. Pero ese no es el foco de la cuestión. Lo trascendente, lo realmente importante, es que si Cavenaghi está siendo poco abastecido, es porque al equipo le cuesta encontrar el modo de generar un fútbol fluido.
River tiene una idea (presionar al rival, salir jugando, sorprender en base a movilidad y llegada por afuera), pero todavía le cuesta plasmarla. Así y todo, su potencial ofensivo es de temer. De los cuatro volantes, hay tres con mucha capacidad de llegada y poder de gol, como Sánchez, Aguirre y Ocampos. Y si a ellos se le suma el talento del Chori Domínguez y la chapa goleadora de Cavenaghi, está claro que será un rival difícil de aguantar para los otros equipos.
Hasta los 35 minutos del primer tiempo, no sólo jugó en un nivel más bien flojo, sino que Desamparados lo hizo sentir incómodo con su presión infatigable. Chichizola lo tuvo que salvar de una desventaja al mandar al córner un cabezazo de Hernán Lamberti.
Pero River tiene jugadores que se pueden iluminar en cualquier momento. Y eso constituye un plus que ya le está dando resultados. En la primera llegada de riesgo, Sánchez rompió la última línea empalándola para Aguirre y éste puso el centro para el cabezazo goleador de Ocampos. Fue un gol de otra categoría.
En Argentina tampoco abundan quienes desequilibran en los manos a mano. Y, con apenas 17 años y tres partidos oficiales, Ocampos ya demostró tener capacidad para ello. Ayer presionó en la salida, se sacó de encima a Fontana con una sutileza y la colocó en la cabeza de Sánchez para el segundo.
Luego de una volea de Sánchez en el travesaño, Chichizola tapó un cara a cara en el arranque del segundo tiempo pero nada pudo hacer cuando Cuevas tiró el centro y Rosso la empujó al gol. River había perdido la pelota y Desamparados se entusiasmó con la posibilidad de un empate histórico. "Vamos a empezar a mover el culo, viejo", les gritó Agustín Alayes a sus compañeros, según pudo escucharse en medio de la noche silenciosa. La reacción esperada por el defensor llegó con un arranque de Ocampos, el centro de Sánchez, el tiro mordido de Cavenagahi y la definición del Chori Domínguez.
El triunfo pudo haber sido goleada, pero los palos les atragantaron los gritos a Mauro Díaz y a Bou. Por ahora, a River le alcanza con el peso específico de sus individualidades para pisar fuerte. Si encuentra una mayor continuidad en el juego, seguramente también empezará a gustar.



River su tercer partido sin perder