Después del gol, Boca se mostró sólido y firme. Con un Riquelme jugando otra vez en gran nivel, le ganó 1-0 a Estudiantes con un gol de Clemente Rodríguez. Se afirmó en la punta y le sacó cuatro de ventaja a los segundos.

Baila Boca, baila. Román guió al equipo a una nueva victoria, el equipo de Falcioni estiró su invicto a 18 partidos, y le sacó cuatro de diferencia a Racing y a Atlético Rafaela, los escoltas del cada vez más líder. Esta vez, la víctima fue el Estudiantes de Russo que, como en 2007, volvió a ver a Riquelme en su mejor nivel, pero esta vez del lado de enfrente.

Es que este Boca, ordenado y rutinario, no peca de previsible a pesar de repetir nombres y funcionamiento fecha tras fecha. En esta oportunidad, manejó los hilos del partido desde el medio; Román coordinaba los ataques, Somoza y Erviti se encargaban de la recuperación, y Rivero le aportaba el sacrificio y la velocidad que necesitaba la banda derecha. Eso sí, Clemente, como un volante más, pasaba y pasaba en cada subida de Mercado.

Y fue el propio Clemente quien hizo gritar a la tribuna del Xeneize. Centro del defensor, Viatri chocó con Albil en el aire y, tras una carambola, el pelado le reventó el arco a Desábato, que quedó desparramado buscando evitar la conversión.

De ahí en más, Boca hizo lo que quiso con el Pincha, que apenas se proponía ataques por derecha, buscando ganarle la espalda a un intratable Clemente, que corría todas. Insaurralde, también atento, tapaba los huecos que dejaba el lateral y no permitía al rival pisar el área.

Román hace bailar (y gustar) a todo Boca. Orden, sacrificio y contundencia son los platos fuertes de un Xeneize que cada vez se siente más sólido en la punta. La próxima, va a La Paternal a enfrentar a Argentinos.