Grandes partidas de Mikhail Tal

Cuando uno quiere escribir sobre Mikhail Tahl sabe que se enfrenta a un tarea complicada. ¿Qué decir que no se haya dicho ya?, un jugador que ha acaparado todos los elogios, tanto por su juego lleno de genialidades como por su atrayente personalidad.

Esta partida sobrepasa cualquier elogio que se pueda hacer. Sacrificar la dama en la jugada 11, con las blancas al menos tan bien desarrolladas como las negras, es un gran riesgo. Pero después de unas jugadas las negras son más activas y las blancas se encuentran sin piezas para defender a su rey. Bobotsov jugó la apertura con agresividad y Tahl aceptó el reto, jugar así contra un mago puede ser una temeridad... y más cuando hay enroques opuestos, entonces la partida se convierte en una carrera de peones que percuten contra el enroque rival, y en esa carrera Tahl logró gran ventaja. Misha movió con maestría sus soldados, que aunque estaban en inferioridad numérica lograron una gran victoria.



Esta partida es muy representativa del estilo de Tahl. Esto no es sólo ajedrez, entran en juego ciertos aspectos externos, como un poco de psicología y el temor que inspiraba a sus rivales con su sola presencia. Además sacar a ciertos jugadores de los caminos conocidos suele desconcertarles, las posiciones complicadas no son para todos y en ellas Tahl era un auténtico maestro.









Tahl - Suetin, Tbilisi 1969


Esta partida tiene una curiosa historia detrás. De todos es conocido que Tahl tuvo graves problemas de salud, de hecho llegaron a serlo tanto que se tuvo que someter a una operación para extirparle un riñón. Las noticias sobre la operación fueron confusas y en un periódico yugoslavo se publicó la noticia de su muerte. La consternación en el mundo del ajedrez fue terrible, Tahl era el jugador más querido por el público y la noticia llenó de tristeza los tableros de todo el planeta... pero el mago se convirtió en Ave Fénix y regresó de entre los muertos para alivio de muchos.

Un mes después de la operación, Tahl reapareció en un torneo en Tbilisi y allí disputó esta maravillosa partida. El sacrificio de dama que ideó es original y sólo propio de una mente brillante, sin duda debe ser catalogado entre las jugadas más espectaculares de la historia. Tras la partida, demostrando su afilado sentido del humor, comentó: "No está nada mal para un difunto". Esta es la historia del jugador que se convirtió en un pájaro muy especial: el ave fénix que renace de sus cenizas.








Tahl - Smyslov, Bled 1959









Tahl - Koblenz, Riga 1960








Tahl - Larsen, Bled 1965







Tahl - Uhlmann, Moscú 1971








Tahl - Spassky, Tilburg 1980











Espero que salga el visor de pgn