Messi sigue frustrado porque no encuentra su lugar con Argentina




No es Messi. Lleva el 10 de Argentina y es el capitán por deseo expreso del nuevo seleccionador Alejandro Sabella. Pero Messi sigue sin ser Messi. Da igual quien sea el técnico. Ya fuera Maradona, un Dios viviente, Batista, un cómplice entrenador, o Sabella, un hombro amigo para reconstruir una selección que no tiene identidad. Mientras, la frustración de Messi es infinita. "Hay que contagiar al público con buenos resultados, claro que da bronca todo esto", confesó un Messi abatido tras la nueva decepción de la selección que sufrió para empatar en Buenos Aires con Bolivia (1-1), mientras mañana le aguarda Colombia en Barranquilla. "Esta vez no podemos fallar", dijo la estrella.

Messi, que abandonó el césped mordiendo el brazalete de capitán, ejerció luego de tal. Salió en defensa de Demichelis, el central del Málaga, el culpable del gol boliviano porque cometió un grave error al borde del área cuando intentaba controlar la pelota. El público le abroncó. "Es una lástima lo qué le ha pasado, no sé si era para tanto", le disculpó Messi asumiendo la capitanía en los malos momentos que se convierten en rutinarios cada vez que va a su país. Argentina no tiene una defensa fiable desde hace años y su estrella, Messi, no es el mismo que deslumbra cuando juega en el Barcelona. En cinco años han pasado cinco entrenadores de todo pelaje (Pekerman se fue tras el Mundial de Alemania 2006, Basile, Maradona, Batista y ahora Sabella). No llena Argentina ni sus estadios. Ni nadie sabe interpretar a Messi.

Pasan los años, cambian los técnicos, juega, mal juega, Argentina y Messi no se reconoce, mientras la pregunta se hace cada vez más incómoda. ¿Cómo puede Sabella rentabilizar tener al mejor jugador del mundo? De momento, tres partidos, una derrota (Venezuela), una victoria y un empate (Bolivia).

Tampoco estuvo muy fino el madridista Gonzalo Higuáin. Lejos del excelente olfato de gol que suele tener en su equipo, el delantero apenas sí aportó algo de calidad en el choque y apenas pisó el área contraria.