La Pulga arribará hoy a Barcelona tras los compromisos con Argentina, agotado por el trajín de casi un día de viaje. Además debido a la asfixiante temperatura de Barranquilla se espera que aparezca con cuatro kilos menos. El crack la rompió ante el conjunto Cafetero, pero si no para…


En España prenden velas por la llegada de Messi

Lionel Messi llegará en las próximas horas a España, para volver al lugar que mejor le sienta: Barcelona. Satisfecho por su excelente actuación en el duelo frente a Colombia en Barranquilla, pero agotado por el regreso que impone un viaje eterno de 20 horas y 9.754 kilómetros hasta volver a su lugar de partida.

Su compañero de aventura es Javier Mascherano. Ambos trataran de aprovechar al máximo la jornada extra de descanso que Josep Guardiola le dio al plantel para recuperarse, ya que además de los albicelestes, también regresan muchos soldados de sus compromisos con otras selecciones. Alexis Sánchez viajaba desde Santiago de Chile y los integrantes de la Roja volaban desde Costa Rica.

Así las cosas, el cuerpo técnico blaugrana decidió que la mejor forma de empezar a preparar el choque del sábado contra Real Zaragoza es permitiendo que sus hombres se recuperen y vuelvan al trabajo mañana, con las pilas relativamente cargadas. Tras diez días de tener lejos a los futbolistas que se desempeñan en diferentes partes del mundo cada vez que hay un compromiso FIFA.

Pero el caso de la Pulga preocupa y Pep cruza los dedos para que regrese en buen estado. Cabe destacar que el tema tiene una especial relevancia porque Colombia convirtió el partido en una ratonera con el objetivo de tumbar a Argentina por asfixia, ya que las características climatológicas de Barranquilla, situada en el Trópico y a orillas del Atlántico, son un arma más para la selección Cafetera. El partido se jugó en horas de la tarde, con una temperatura cercana a los 32 grados y un 85 por ciento de humedad. Por eso, se espera que debido al desgaste de los jugadores de la albiceleste, regresen con hasta cuatro kilos menos.

La última parte de la historia es el viaje de retorno, casi un día repartido entre tres aviones y los hangares de cuatro aeropuertos (Barranquilla, Miami, Madrid y Barcelona). Unos diez mil kilómetros y 20 horas de vuelo.

Como siempre, el crack argentino, que esta vez si fue el héroe del triunfazo albiceleste querrá jugar el sábado frente a Real Zaragoza porque Messi no se pierde un solo partido. Algo normal en un jugador de 24 años en su plenitud profesional, pero un punto arriesgado cuando se acumulan tantos partidos y viajes en apenas cuatro meses de competencia. Claro, que no hablamos “de un jugador común y corriente”, como afirmó Gustavo Bolívar antes del partido de Barranquilla. Sino del mejor del mundo.

El dato. Los primeros juegos de Argentina, en la era de Alejandro Sabella, frente a Venezuela y Nigeria se enlazaron con el partido de Liga ante Real Sociedad. Pep se mostró prudente y dejó a Messi inicialmente en el banco. Pero el 2-2 en el marcador hizo que el técnico recurriera sin éxito a su estrella, en el minuto 61.

Semanas más tarde, en la primera ronda de las Eliminatorias Sudamericana rumbo al Mundial de Brasil, Argentina se midió ante Chile y la Vinotinto. En su retorno, Lío fue titular frente a Racing en el triunfo blaugrana por 3-0 y doblete del mejor jugador del mundo. ¿Esta vez la Pulga volverá con todo, tras la gran labor con la pilcha celeste y blanca?