En un final dramático, River empató con Rosario Central y alcanzó a Instituto en la punta


En el “Monumental”, el “Canalla” ganaba con gol de Gonzalo Castillejos. A partir de ahí, el “Millonario” no se quedó y lo fue a buscar hasta alcanzar el 1 a 1 gracias al tanto de Cavenaghi. De este modo, llegó a la cima del torneo y ahora espera por lo que suceda el lunes con la "Gloria", que de ganar sacará nuevamente tres puntos. Los rosarinos siguen terceros, a tres unidades de los líderes



Uno elige con qué imagen quedarse. La avivada de Ríos al final con la pelota pegando en el palo o los desconciertos defensivos del equipo. Vaso lleno, vaso vacío. La sensación, por empuje y actitud, fue que River terminó dejando una imagen que no se corresponde con todo el partido que jugó. Porque sufrió mucho con Central, porque mostró muchas dudas en defensa y porque no termina de reacomodar sus líneas por más que fuera de menor a mayor.

Central no aceptó la invitación a ser un actor secundario del partido. Logró partir el medio de River por un largo rato y dio señales de que cuando atacara, podía lastimar. Así fue como Castillejos dejó el aviso reventando el travesaño de Chichizola en el final del primer tiempo.

Con Cavenaghi sin terminar de soltarse, el juego de River parecía centrarse en las luces del Chori Domínguez. Pero Central no desaprovecharía una nueva oportunidad si le regalaban tantos rebotes en el área. Castillejos definió bien y el 1-0 abrió sí otro partido. La necesidad de uno y la paciencia de otro. El "voy por todo por el empate" contra "lo trato de definir de contra".

Buena actitud general, lucidez en los pies del Chori y la justeza del Torito. Primero Broun le sacó un mano a mano pero luego, Cavenaghi definió como crack. Faltaban diez más el descuento y el sueño era posible. Central se embarulló en cada contra clara que tuvo y River iba por más. Hasta que llegó esa avivada de Ríos (ayudado por la dormida de Talamonti y Broun) y la pelota que no entró. Ni el palo del final se le dio.


¡Perdió el Barcelona!

A pesar de que Messi fue de lo mejor, y clavó una en el palo sobre la hora, el Barcelona perdió 1-0 con Getafe en Madrid y sufrió la primera derrota en la Liga. Quedó a seis puntos del Real Madrid, que le ganó el clásico al Atlético.



El Barcelona necesitaba una victoria ante el Getafe para no perderle pisada al Real Madrid en lo más alto del campeonato. El equipo de José Mourinho ganó ampliamente el clásico ante el Atlético Madrid y por eso los de Josep Guardiola tenían la presión de sumar de a tres. Y en el Coliseum Alfonso Pérez se dio, justamente, todo lo contrario.

Es que el Barsa no fue el Barsa. Si bien tuvo siempre la posesión de la pelota y arrinconó al Getafe contra su arco, no tuvo esa frescura que lo caracteriza. Por eso, un tiro libre de Lionel Messi, un disparo de Alexis Sánchez y alguna que otra apilada emocionante del argentino fueron las situaciones con las que gozó el conjunto catalán.

El equipo madrileño (que contó con Daniel Díaz de titular) apenas si intentó algún que otro contraataque. Uno de ellos derivó en un córner y fue de esa manera que se abrió el marcador: Sarabia le pegó y Valera, después de que el Cata se elevara altísimo sin poder llegar a tocarla, fue el que terminó definiendo para el 1-0 definitivo.

Sobre el final, el culé casi araña el empate. Primero, La Pulga llegó al gol, pero el juez se lo anuló por un offside de Keita. Después, otra vez el argentino se escapó y la estrelló contra un palo. Y de ese rebote, Pedro le pegó y entre el Cata Díaz y el arquero Moyá (figura) sacaron de la línea. Caras largas en el Barcelona, que quedó a seis del Real Madrid, único líder y sufrió la primera derrota en la Liga.