Pelado en alerta roja


River-Central fue un bonito espectáculo, pero cada vez que el equipo de Almeyda perdió puntos, los goles fueron culpas propias. En la cuarta fecha el gol del empate de Quilmes, en la quinta los dos de Defensa, en la duodécima los dos de Aldosivi, en la décimocuarta los dos de Atlético Tucumán y en la última el de Rosario Central. Con Deportivo Merlo fue 0-0. Esto es empírico, pero es lo que pasó

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Van 16 fechas de la injustificada experiencia (dos presidentes a la cabeza del peor dolor de su historia, y está en los hinchas repasarla) en la B Nacional y, si no fuese por errores propios River podría tener 12 puntos más de los que tiene.

Si tuviera solidez como equipo hay 8 goles que le convirtieron que no debieron serlo. Y si se es generoso y se le permite a un súper plantel cometer errores, se le podrían perdonar 3 o 4 puntos, por lo que estaría o podría estar 8 o 9 por arriba de donde está. Todo esto, si su entrenador le hubiera agarrado la vuelta y sus jugadores entendieran el juego.

Primero hay que entender que este River no es un fiel exponente de aquellos equipos que van y van y que saben que siempre van a convertir más goles que los que le hacen. Últimos exponentes de esto en el fútbol argentino: el Independiente de Pastoriza (83-84-85), el Argentinos del "Bichi" Borghi (antes con Pasculli, 83-84) y los River de Ramón a nivel local.

El único partido que este River llegó y llegó y mereció otra suerte fue -precisamente- frente a Rosario Central. Lo debió haber ganado por más de un gol de diferencia. Pero regaló el primer tiempo y el gol de Castillejos, ya que otra vez en retroceso lo atacaron con más de los que defendió. Eso, más los córners en contra, las pelotas paradas a favor que Chichizola fue a buscar a la red y el equipo como tal que no apareció, es lo que preocupa al Mundo River y al "Pelado" Almeyda. No hay equipo aún. No se pueden regalar tantos puntos.

Si aparece un segundo semestre brillante todo esto será una anécdota, pero si el lote de arriba se mantiene con seis o siete equipos puede correr el riesgo de jugar otra Promoción (esta vez con desventaja deportiva) o ni siquiera llegar a ella. No hay que olvidar que la temporada pasada se decía que era imposible que River jugara la Promoción. Y la jugó.

También se decía que era imposible que descendiera. Y lamentablemente para todo el fútbol argentino descendió.

Y es cierto que empezar perdiendo o perder puntos sobre la hora condiciona toda una campaña. Y jugadas 16 fechas, River no lo pudo corregir:
-En la Fecha 4, fue 1-1 con Quilmes. Sobre la hora un córner sobre la derecha, una cortina y dos distraídos dejaron el partido en empate. Dos puntos menos.
-En la Fecha 5 River sufrió su primer gran dolor en la categoría, aunque el gol sobre la hora de Funes Mori le puso un poco de aspirina: fue 2-2 con Defensa y Justicia. El primero fue un error en la salida y el segundo un contraataque con la defensa mal parada, casi infantil. Los dos de Piriz Alvez. Señal de alerta para corregir errores que siguen vigentes.
-En la Fecha 12, en el 1-2 contra Aldosivi (a River le regalaron un penal). Le hicieron dos goles de córner. En uno se durmió Maidana y en el otro Vella.
-En la Fecha 14, en el 0-2 contra Atlético Tucumán, fueron dos contragolpes predecibles, donde los que atacaron fueron más que los que defendieron. Nunca se retrocede en bloque; mientras que los relevos brillaron por su ausencia en todo el torneo.
-Y en la Fecha 16, el mismo error en el 1-1 con Rosario Central. En la contra antes del gol fueron 3 "Canallas" contra 2 "Millonarios".

Esto pasó. Está claro y por ahora no se pudo corregir. Hoy River está en la B Nacional y si algo tiene que aprender o haber aprendido es que en el fútbol los errores se pagan muy caro.

EDITORIAL : Gonzalo Mozes

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