Real Madrid-FC Barcelona: La noche de Leo Messi



El Barça confía en que la furia ganadora de Messi se desate en el Bernabéu
Para el equipo de Pep, el reto de remontar al Madrid es un desafío inédito





A las 10 de la noche de este sábado 10 de diciembre el Barça se jugará mucho más que tres puntos en la primera ocasión que el equipo de Guardiola llega al Bernabéu por debajo del Real Madrid en la clasificación. Un escenario inédito para el Barça de los sueños, donde el cálculo del impacto psicológico y mediático del resultado probablemente sea lo que más espera y teme a la vez todo el barcelonismo.

Frente a esa amenaza de una inversión en la jerarquía y el retorno de las urgencias al planeta azulgrana, en el Barça no se adivinan, sin embargo, los tics nerviosos y desesperados que antes arruinaron al Madrid de Schuster, Juande Ramos, Pellegrini y al de Mourinho el año pasado.

La ventaja cedida ha situado provisionalmente al aspirante un par de peldaños por encima del campeón, un equipo que había sometido al Madrid de Florentino, Mou y Cristiano a base de una inmaculada regularidad en la Liga y que se enfrenta en esta hora trascendental a un desafío extraordinariamente motivador, al reto de pelearle y arrebatarle el liderato viniendo desde atrás. Para el Madrid sería doblemente doloroso haber llegado hasta aquí para acabar siendo, de nuevo, pasto de la grandeza futbolística de su gran rival. Además del rearme moral de Tito Vilanova, en los momentos de dificultad, Guardiola nunca ha dudado ni el equipo tampoco, antecedentes de hecho que mantienen insomne a Mourinho y constituyen el material del que están hechas las pesadillas de los madridistas.

Demasiado orgullo circula en la sangre de la plantilla azulgrana como para no esperar una reacción y no temer que la furia ganadora de Leo Messi, el jugador 10, se desate hoy en el Bernabeu.



Duelo Cristiano-Messi: Individualistas con permiso

Aunque no lo reconocen tanto Cristiano Ronaldo como Leo Messi se vigilan porque su pulso es universal. Hoy habrá nuevo capítulo en el Bernabéu






Cristiano Ronaldo y Leo Messi compiten por todo. No hace falta que se vean las caras físicamente, como sucederá hoy. Ellos mantienen un pulso diario por el número 1 del mundo del fútbol similar a los de los grandes tenistas de la historia. Se comportan como si tuvieran que defender sus puntos del ranking de la ATP en cada partido. Pelean por el Pichichi de la Liga y la Bota de Oro (empatan a 17 goles), quieren ser el máximo goleador de la Champions League (gana el argentino 6-3) y, con permiso de Xavi, se disputan otra vez el Balón de Oro que CR7 levantó en 2008 y que ahora pertenece a Leo (2009 y 2010).

Se saben los mejores (otros pueden jugar igual de bien, pero no tienen su gol) y se miran de reojo. Aunque han coincidido en varias galas y actos, no se llevan bien. Es imposible. Son más que rivales. Y ese espíritu competitivo les ha hecho a los dos más grandes. Intentar superarse continuamente les empuja a ser ambiciosos. Y contagian esa mentalidad a sus equipos. Son dos ganadores natos.

Aunque no lo reconozcan en público, uno siempre está informado de lo que hace el otro. Se trata del pulso individual más evidente dentro de un deporte colectivo. Incluso tienen permiso para perderse en ocasiones en regates imposibles o acciones personales. Se han ganado ese derecho por la cantidad de veces que su improvisación ha tenido éxito. El mérito de Guardiola fue hacer ver a Messi que si ponía su ego al servicio del conjunto, acabaría recibiendo más todavía de sus compañeros. A Mourinho le ha costado más con Cristiano, pero también está en ello
Dos porterazos que saben enfrentarse al peligro

Iker Casillas y Víctor Valdés saben que van a tener trabajo porque se enfrentan a los mejores delanteros del mundo. Pero los goleadores de ambos equipos tampoco se comportan como en otro partido cualquiera cuando les encaran porque saben que son dos de los mejores guardametas del planeta. Aguantan en el uno contra uno, llegan donde otros sólo pueden mirar y, lo más importante, se crecen en los grandes encuentros. Serán tan decisivos como Cristiano o Messi

CASILLAS - VALDÉS
Más presión para el vasco en el pulso de cerebros

XABI - XAVI

Xavi Hernández ha impuesto el ritmo que ha querido en tantos clásicos que llega al de esta noche sin tener que demostrar nada a nadie. Sólo a sí mismo. Su reto es volver a adueñarse del balón y jugarlo con sus amigos, como ha hecho desde niño. A Xabi Alonso se le exige algo parecido. Aunque su posición es más retrasada, llega al choque encumbrado y se le exige que haga jugar al Madrid, algo que no ha logrado en clásicos anteriores. La presión es suya
Cesc y Alexis, a emular a Ibra y Villa

Los últimos grandes fichajes del Barça se han caracterizado por marcar al Madrid en su primer clásico con la camiseta azulgrana. En la 'era Guardiola' lo lograron Villa, que bigoleó en el 5-0 de la primera vuelta de la pasada Liga, e Ibrahimovic, autor del tanto que decidió el 1-0 del Camp Nou también en la primera vuelta de la 2009-10.

Antes de Guardiola, también se estrenaron con gol en su primer clásico Thierry Henry, aunque con derrota en el 4-1 del Bernabéu en la 2007-08, y Eto'o, que marcó en el 3-0 en el Estadi de la 2004-05.

El '4' ya ganó en el Bernabéu

Cesc debutará como azulgrana en el Bernabéu. Ya ganó allí con el Arsenal en 1/8 (ida) de la Champions 2005-06 (0-1, con asistencia a Henry)


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