Se cumplirán mañana 4 años del adiós de Bianchi a Boca

La sorpresiva salida del “Virrey” de la entidad de la Ribera, que fuera comunicada en primicia a Télam, sembró el temor en el mundo “xeneize” por el futuro inmediato, pero el club supo salir finalmente adelante y ganó luego siete títulos más.

Se cumplirán mañana 4 años del adiós de Bianchi a Boca


"Me voy de Boca porque creo que es la decisión más acertada para el bien del club. Agradezco a toda la parcialidad por el apoyo incondicional que aún hoy sigo recibiendo y el afecto que me brinda, y a los dirigentes, porque siempre pude trabajar con total tranquilidad y sin ninguna clase de problemas en este año y medio. Muchas gracias a toda la familia boquense y felicidades", dijo Bianchi en su despedida de la dirección técnica “xeneize”, comunicada a través de Télam.

Un nuevo cortocircuito entre el entrenador, que logró 9 títulos para Boca y el por entonces presidente de la entidad, Mauricio Macri, actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, suscitó la renuncia de Bianchi, quien se sintió molesto, entre otros motivos, por la contratación de futbolistas para la temporada 2004/05 sin su consentimiento.

Boca venía de perder por penales la final de la Copa Libertadores 2004 con Once Caldas, de Colombia, luego de haber dejado en el camino en semifinales a River Plate, en la recordada revancha en la que se prohibió el ingreso de hinchas “xeneizes” al estadio Monumental.

El “Virrey” obtuvo en el banco auriazul, en el primer período, seis títulos: el Apertura 1998 (el primer certamen que dirigió en el club); el Clausura 1999; el Apertura, la Copa Libertadores y la Copa Europeo-Sudamericana 2000, y la Copa Libertadores 2001.

Vencido el contrato en diciembre de 2001, Bianchi decidió no renovarlo y lo comunicó con anticipación, lo que motivó que Macri le pidiera en plena conferencia de prensa post-partido ante Independiente por el torneo Apertura “explicaciones” por no querer seguir en el club.

El entrenador se levantó intempestivamente y se retiró de la sala de prensa de la Bombonera, dejando plantado al presidente de la institución. Fue el primer entredicho notorio de una relación conflictiva, que pudo sostenerse sólo por los sucesivos éxitos deportivos.

Luego de un frustrado paso de Oscar Tabárez en 2002, Bianchi regresó a Boca en enero de 2003 y conquistó tres títulos más en ese año: la Copa Libertadores, la Copa Europeo-Sudamericana y el Apertura 2003.

Ya sin Bianchi, Boca debió soportar la renuncia de su sucesor, Miguel Angel Brindisi, en pleno vestuario del Monumental, luego de una derrota ante River por el Apertura, pero dio después siete vueltas olímpicas más en apenas tres años.

Brindisi y Jorge “Chino” Benítez compartieron la conquista de la Copa Sudamericana 2004, mientras que Alfio Basile obtuvo los cinco torneos que disputó: la Recopa Sudamericana, el Apertura y la Copa Sudamericana 2005, y el Clausura y la Recopa Sudamericana 2006.

Al traumático paso de Ricardo La Volpe en el segundo semestre de 2006, sobrevino la llegada de Miguel Angel Russo, quien consiguió la Copa Libertadores 2007, pero renunció a fines de ese año porque no aceptó que la dirigencia le modifique la conformación de su cuerpo técnico.

Russo no pudo conquistar el Mundial de Clubes de Japón, que ganó el Milan y las autoridades “xeneizes” pensaron nuevamente en Bianchi, quien rechazó el ofrecimiento y propuso a cambio a su ex ayudante de campo, Carlos Ischia, quien completó el primer semestre de 2008 sin éxitos (con el contraste del título local de River), aunque llevó al equipo a las semifinales de la Copa Libertadores.

A cuatro años del impensado adiós de Bianchi, Boca se apresta a iniciar la temporada 2008/09 con la certeza de que se pueden conseguir éxitos sin su presencia, pero también con la obligación de recuperar los primeros planos a nivel mundial, a los que el “Virrey” supo conducirlo brillantemente.


Fuente:http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=110317&id=236873&dis=1&sec=1