"Presión, más presión"
valencia
No hay otra forma. Al Barcelona hay que presionarle hasta no poder más. Es la receta de un Valencia y de un Emery que tienen muy claro que si el equipo de Guardiola tiene problemas para sacar el balón jugado y hacerlo llegar a la línea ofensiva sufre más de la cuenta. Durante la primera sesión de trabajo de cara a la semifinal, Emery sacó su recital dedicado a la presión.

A puerta cerrada, el vasco se desgañitó arengando a sus hombres para que la intensidad defensiva cerca del portero del rival fuera la máxima. “Que sientan la presión, de verdad”, apretaba a sus delanteros. “Vamos todos a la vez, sin dudar”, repetía una y otra vez. “Tienen que notar que somos muy intensos”, insistía.
Lo cierto es que para aguantar el nivel que es necesario para que el Barcelona no pueda desplegar su potencial se necesita un esfuerzo físico desmesurado. Por ello, Emery volverá a repetir su opción de jugar con Mathieu por delante de Jordi Alba. Músculo en el centro del campo para agobiar la salida de balón y evitar que los laterales de Guardiola se sumen con asiduidad al ataque.

El caso es que la presión como argumento le ha funcionado al Valencia, aunque siempre a medias. Pese a que el equipo ha hecho buenos partidos frente al Barça de Guardiola, al final no ha podido doblegarle en ninguna ocasión. Empates varios en Mestalla y algún susto en el Camp Nou que no se concretó.

El técnico trabajará mañana por la tarde, justo antes de dar la lista de convocados. A primera hora habrá vídeo y charla. Jugadores como Jonas o Soldado ya han recibido órdenes de que, pese a que su objetivo será marcar, el inicio de la presión a los centrales y a Pinto resulta fundamental para tener opciones reales de superar la eliminatoria. Uno de los objetivos es que Pinto tenga que jugar muchas veces en largo.

Unido a la presión, para Emery la clave es evitar recibir un tanto en Mestalla. Igual que sucedió frente al Sevilla, una victoria por la mínima y con la portería a cero fue suficiente para aguantar en el Pizjuán. Los técnicos están convencidos de que podrán llegar al gol en el Camp Nou, por lo que el gran objetivo es no sufrir un tanto en Mestalla.

Para ello Emery recupera a su pareja de centrales titular, Rami y Víctor Ruiz y, sobre todo insistirá hoy en cerrar el grifo de errores en la defensa de las jugadas a balón parado que han costado muchos puntos en los últimos encuentros de Liga.

A la presión dentro del campo, la gran máxima en toda la eliminatoria, se unirá la que llegue desde la grada. Por vez primera en lo que llevamos de temporada, la ilusión se ha desbordado en el entorno valencianista. Han vuelto las colas para adquirir localidades. El club anunció ayer que a la hora de cierre de taquillas se habían retirado ya cerca de 40.000 entradas. Al ritmo que se lleva el estadio registrará un lleno absoluto, con más de 50.000 aficionados del Valencia luchando por llegar a la final.

Hay que recordar que en las últimas cuatro eliminatorias a doble partido que han jugado ambos equipos el Valencia siempre ha salido vencedor. Inició su racha en las semifinales de Copa del Rey de 1999. Luego doblegó al Barça en la Supercopa de España a doble partido y eliminó a los blaugrana en la semifinal de la Liga de Campeones. En 2008, con el equipo a punto de bajar a Segunda división y Koeman en el banquillo, el Valencia también pudo con el Barça en las semifinales de una Copa que acabaría ganando ante el Getafe.