Silva: Roman me prometio dos asistensias

Boca vuelve a la Libertadores con un delantero de lujo: el Pelado Silva, quien cuenta que Riquelme le aseguró dos pases gol. "¿Para hoy? No, para toda la Copa...".



El mate pasa de mano en mano. Pero el termo tiene un único dueño: Santiago Silva. Casualidad, lo que es un rito de compañía lo encontró solo al uruguayo en la llegada a Barinas: no comparte la habitación con nadie en la que es su primera concentración oficial por los puntos. “Se me hizo difícil ver a los compañeros precalentando para el partido ante Olimpo y yo a un costado sin poder jugar...”, cuenta quien sólo está habilitado para la Libertadores. Y a 27 días de haberse probado una camiseta que parece quedarle a medida, después de tanto entrenarse sin ver la acción, llegó el día del estreno. ¿Y cómo lo palpita entre cuatro paredes? ¿Nervioso? ¿Ansioso? “¡Contento!”, exclama. Y lo explica: “Ahora que estoy acá, la gran mayoría me dice que le hubiera gustado tenerme antes. Como lo hablé cuando firmé, creo que mi forma de juego entra muy bien en lo que es Boca. Ahora hay que demostrarlo y debutar”.
Es entonces que Olé lo transporta imaginariamente a esta noche. Al vestuario del Agustín Tovar. Al momento de ponerse el short, las medias, la camiseta...
-¿Qué va a pasar por tu cabeza en ese instante? -Ufff... Jugar en Boca era algo que me había propuesto. Sé que por mi forma de jugar, las cosas se me van a dar solas. Y en lo grupal, una Copa Libertadores con Boca es más que especial. Así que con mucha responsabilidad.
-¿Se siente que la gente pide la Libertadores? -Se siente, se siente... Hay que saber que se hace todo con cautela, con escalones. El primero es Venezuela. Hay que ganar, buscar los tres puntos, para que luego todo se haga más fácil. La verdad es que del Zamora estamos viendo videos, no sabemos mucho, pero no hay que confiarse.
-¿Qué recordás de las últimas Libertadores que ganó Boca? -Ya jugaba en Argentina, las seguía por tele. Ya jugar una Copa es algo importantísimo. Hacerlo nada menos que con Boca, era una meta pendiente. Y ganarla sería lo máximo. Hubo años anteriores que no fueron de los mejores, pero ese es el lema: salir a ganar porque Boca siempre estuvo acostumbrado. Es cierto: desde el 2009 que no se jugaba. Por eso hay que hacerlo con la mayor responsabilidad y asumir que al ser un equipo grande hay que llegar a lo máximo.
-¿Que hay para ganarla? -Jugadores de mucha trayectoria y jerarquía. Y jóvenes que vienen sumando. Va a ser un semestre con muchos partidos, en tres competencias, todos van a tener su momento.
-¿Por qué no usás la 9? -Me tocó la 19. La otra disponible era la 25. Yo me amoldé a lo que había. No puedo llegar a un club y exigir usar tal camiseta.
-¿Con quién te sentís mejor adentro de la cancha: Riquelme, Mouche, Cvitanich, algún volante...? -Con todos tuve algo bueno. Al llegar, y ya conectarme con todos ellos, eso fue positivo. Obvio que tengo que limar algunos movimientos, para que salgan mejor las cosas. He hecho menos fútbol del que quisiera, pero con ganas y responsabilidad las cosas van a salir bien.
-¿Alguno ya te prometió una asistencia? -Sí, Román me prometió dos asistencias...
-¿Para este partido? -No, para el torneo.
-¿Y vos te ponés una meta de goles? -No, nunca puse meta. Lo mío es dejar todo, como en los otros equipos que estuve. Con mucha confianza, entrega, garra y ganas, que es lo que yo pongo, los goles vienen solos. Como delantero es lo que tengo que hacer: goles.
-¿Esperás que lleguen ante el Zamora? -Claro que sí, claro.
-¿Ya tenés socio y festejo ensayado? -(Se sonríe) No hablé nada todavía, pero algo vamos a hacer. Y socios hay varios: Cvitanich, Mouche... Algo va a salir...