Son varios los ejemplos y las razones que hacen de este certamen el más atractivo de todos. Llegar a la cima de América encierra una serie de misterios que encantan a los jugadores

Son varios los datos que revelan a esta competencia como la más cautivante del mundo. Se insiste en que el contexto es determinante por encima de las cualidades técnicas de los equipos que la disputan. Es posible que muchos de los conjuntos que integran la Champions sean superiores, pero en su mayoría están por debajo de varios de los equipos de América Latina, sin dudas. Es posible que el clima que se genera alrededor de la Libertadores sea determinante es esta historia. Más allá de las Batallas de la Libertadores, aquellas que comenzaron en 1962 cuando se bautizó la primera "Batalla del Atlántico", en las finales entre Peñarol y Santos (allí la competencia se llamaba Copa Campeones de América). Los uruguayos ganaban por 3-2 cuando el árbitro chileno Carlos Robles suspendió el partido a causa de los golpes y patadas que se prodigaban los jugadores. En la final de 2011 disputada nuevamente por ambos equipos, luego del final del partido, los jugadores se enfrentaron en una pelea generalizada. Lo que cautiva de la Libertadores es lo que se respira, las ansiedades, las ilusiones de sus protagonistas. Son varios los jugadores que se han desvelado por ella.

Una de las curiosidades de la Copa Libertadores está vinculada a Diego Armando Maradona que nunca participó del torneo. Cuando se consagró campeón en la Argentina con Boca en 1981, se perdió la Copa del año siguiente porque ya había pasado a Barcelona, de España. Y después, nunca más jugó en un equipo americano que estuviese participando en el certamen. Pero otras figuras han querido jugarla, porque Diego Simeone tenía como anhelo poder participar de una edición de la Copa cuando vestía la camiseta de Racing, como así Claudio el Piojo López compartió el mismo deseo. Juan Sebastián Verón volvió a Estudiantes con la única misión de llevar a lo más alto del continente al Pincha y lo logró en 2009, después de 39 años. Y en la 2012 habrá un futbolista como Mauro Camoranesi, campeón del Mundo con Italia y multicampeón con Juventus, que tiene una enorme expectativa por vivir esta experiencia americana. Incluso, algunas voces dicen que el propio Lionel Messi, cuando habla de su intención de terminar su carrera en Newell’s, encierra también un profundo deseo de jugar la Libertadores.

Se han consagrado otros importantes, como Neymar, la joya de Brasil, que en 2010 deslumbró a todos en la final y en todo el certamen. Carlos Tevez disfrutó como pocos su coronación en 2003 con Boca, así como Juan Román Riquelme no se cansa de repetir que nada lo motiva más que jugar la Copa con el conjunto de la Ribera. Son varios los ejemplos e interminables las razones que hacen de esta competencia la más cautivante de todas.

En esta edición se renueva la esperanza de todos. Cada uno jugará como cuando era niño e imaginaba alguna vez ganar la Libertadores. Todos quieren ser los Reyes de América. Y eso ya dice suficiente


Copa Libertadores o la competencia más cautivante del mundo