Ni un poco de cariño para el Ogro Fabbiani

Del amor al odio hay un solo paso, dicen los que alguna vez sufrieron un corazón roto. De eso se trata esta historia, la de Cristian Fabbiani con los hinchas de River. Esos mismos hinchas que coreaban su nombre y se ponían con alegría la careta del ogro Shrek para celebrar su llegada a Núñez, en la tarde de ayer le demostraron que de ese amor ya no queda nada. Por el contrario, las muestras de afecto que Fabbiani supo recibir allá por 2009 se convirtieron en insultos y silbidos por doquier.

El momento del equipo en aquel tiempo sumado a sus exposiciones mediáticas rompieron el encanto que existió alguna vez. Ya cuando la voz del estadio pronunció su nombre, la gente estalló en su contra. En lo futbolístico tampoco tuvo una buena tarde. Apenas algunos tacos y una rabona que no gravitaron en el juego pudo esbozar un Fabbiani que suele pelearse con los simpatizantes de River que lo maltratan en su cuenta de Twitter (@elogro23).

Su presencia se sintió más por los reproches que le cayeron de la tribuna local que por lo que mostró en cancha. No hubo caretas ni aplausos; el amor se hizo odio y se lo hicieron saber.