A Boca se le puede ganar como a cualquier equipo" (cór


Carlovich, el mejor de la historia de Central Córdoba, todavía piensa como futbolista. Y avisa: "A Boca se le puede ganar como a cualquier equipo".

Esta tarde juega el Trinche”. La voz se regaba por Rosario. Desde el barrio Belgrano, en el Oeste, hasta Arroyito y Parque Independencia. Es que en Tablada, Central Córdoba salía a la cancha con un tal Tomás Felipe Carlovich y los hinchas de Rosario Central y de Newell’s se hacían un hueco los sábados para ver a quien muchos consideran uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol argentino. “Nooo, nunca fui un fenómeno. Fui un tronco más. Me gustaba divertirme, con mucha garra, mucho amor por la pelota”, baja la euforia el Trinche. Su carrera se inició en el Canalla. También pasó por Flandria, Colón, Independiente Rivadavia y Deportivo Maipú. Pero fue en el Charrúa, con cuatro etapas y dos ascensos (73 y 82) donde se agigantó la leyenda. Como esa que lo señala como el creador del caño de ida y vuelta. Sí, túnel doble a un mismo jugador. ¿Mito o realidad? “Ja, ja... Se han creado muchas cosas sobre mí. Algunas son ciertas, otras no... Si se acuerdan, quiere decir que uno está vivo. Uno entraba y jugaba. Se divertía. Esto es un juego y hay que tomarlo como tal”.

-Antes del Mundial de Alemania 74, la Selección perdió 3-1 con la selección rosarina: cinco jugadores de Central, cinco de NOB y la figura: Carlovich. Eso está escrito.

-Sí, eso es verdad, fue un baile terrible. Todos me asignan el triunfo a mí pero fue todo el equipo el que jugó bien. Estaban Kempes, Zanabria, Aimar, Daniel Killer... Un solo jugador no te gana un partido. Y a lo mejor jugás 300 veces más y perdés siempre.

-¿Lo mismo se puede aplicar al Central Córdoba-Boca de esta noche?

-Es así. Es una expectativa muy grande para los chicos. La categoría es distinta, la jerarquía de los jugadores también, pero adentro son 11 contra 11 y más motivación que jugar contra Boca no existe. Se le puede hacer partido.

-¿Y se le puede ganar?

-A Boca se le puede ganar como a cualquier equipo. No hablé con el Negro Palma, pero si lo plantea bien y toma a los creativos... Habrá que ser inteligentes. Tenemos al Tate Lescano que es interesante, dos o tres con experiencia y muchos pibes que quieren llegar a lo máximo en el fútbol y que pueden aportar ganas, calidad y temperamento para mostrarse. Es un partido histórico.

-¿Te hubiera gustado jugar este partido?

-Pactaría con el Diablo con tal de jugar contra Boca: que me dé 90 minutos, a cancha llena, y después me muero. Le firmo, je. Siempre me gustaron los desafíos difíciles. Iría a jugar con los ojos cerrados.

-¿Y podrías jugar hoy?

-Ufff... Me hubiera divertido. Me encantaría jugar en este fútbol. Porque veo que cada vez se juega menos, y se corre más y se pega más. Hubiera sido una prueba linda... Pero no me arrepiento de nada, eh. Lo poco que hice me gustaba. Me mataba en la cancha. También he recibido cada patada que volvía a mi casa agarrándome de las paredes. Pero regresaba: y pasaba a un jugador y lo quería volver a pasar. Ese era mi temperamento, de jugar en el campito...

-El Cai Aimar, en un especial que vinieron a hacer desde España, te definió como una mezcla de Redondo y Riquelme...

-Las comparaciones no existen. Ellos hicieron sus cosas, yo las mías. Sí me reconozco como un tipo que no era veloz, pero pensante, inteligente... Dos segundos antes ya sabía el destino que le iba a dar a la pelota... Pero los grandes equipos necesitan del que marca, del que pega, del que corre... Yo, sin un goleador, no lucía.

-¿Arriesgás resultado?

-Que gane Córdoba 7-0.

-...

-No hay nada imposible, sería un sueño. Pero ganando 1-0, y que nos peguen siete tiros en los palos, vale igual. Pero lo que más quiero es disfrutarlo. Estas cosas no se repiten en mucho tiempo. Nos separan tres categorías. Pero jugar en la C contra un equipo de Primera es muy importante. A los 62 años, ya no puedo jugar. Pero por más que nadie me haya invitado a viajar, no me lo voy a perder.

Esta noche juega el Central Córdoba del Trinche.