Sebastián Martínez ningunea al Chori. “Las estrellas están en el Barcelona, a él lo hacen estrella”, dice, picantísimo.

"¿Quién es el 10 de River? ¿Ocampos?" (river-Qu
Me quieren hacer decir cosas que no quiero...”, se ataja Sebastián Rodrigo Martínez Aguirre, termo en mano, sonrisa pícara.
Aunque es pertinente aclarar una cosa: a este rudo uruguayo, uno de los referentes del plantel de Quilmes, el que se animó a agarrar el teléfono móvil que del otro lado traía la voz de un interlocutor avezado como Aníbal Fernández en medio del conflicto por la falta de pago, nadie le saca una palabra más de las que pretende pronunciar. Ni una.

Ergo: todo lo que lea de ahora en más es absolutamente lo que el defensor que en abril cumplirá 29 años y tiene un pasado en Primera con Godoy Cruz quiso enunciar, a pocas horas del cruce con River. Y, del suyo con Alejandro Domínguez, obviamente.

-¿Cómo lo vas a tratar al Chori? ¿Igual o mejor que en la primera rueda? -Pienso estar tranquilo. Lógicamente voy a jugar a mi manera, pero voy a tratar de no cruzarme con él y de no dejar a mis compañeros con uno menos. Pero está más que claro que voy a ir fuerte, como voy siempre, a todas las pelotas.

-¿Y después de los chispazos que tuvieron, vas a tener que contenerte para evitar que Quilmes se quede con diez? -A veces un partido así te lleva a que se te levanten las revoluciones, por el marco que tendrá y por todo lo que implica, pero no por mucho más.

-¿Y por tener enfrente al 10 no? -¿Quién es el 10 de River? ¿Ocampos? -El Chori...

-Ah sí... Un buen jugador. Pero no, no me incomoda tenerlo enfrente. Ni me molesta. Es un jugador más para mí. Las estrellas están en el Barcelona.

-¿Decís que Domínguez se cree estrella? -No, no, yo no digo que se crea estrella: pienso que lo hacen estrella. Pero ya está. Hablemos de otra cosa. Me parece que va a ser un lindo partido. Y ojalá que lo disfruten todos.

“Ya está”, dice entre mate y mate, con sus compatriotas Cauteruccio y Goñi esperando un amargo, aunque habrá que ver si ese freno mañana tiene su correlato en el césped del Monumental o es sólo una manera de contenerse. De no decir más de lo que él quiere sobre el Chori.

Sin embargo, se vuelve a enfocar en el puntero del torneo de la BN. En el River al que todos, y Martínez -por obvia razón- mucho más, le quieren ganar.

-¿Cómo esperan un partido que puede ser decisivo para los dos? -Ansiosos. Es un gran partido, pero tenemos claro que nos quedan muchos más por delante. Si ganamos, podríamos conseguir un objetivo importante. Porque ahí sí vamos a saber para qué estamos...

-¿Creés que River está preocupado por el nivel de Quilmes? -Preocupado va a estar porque saben que somos un equipo duro, que está jugando muy bien y que viene siendo contundente. Y que además corre y marca mucho. Eso debe preocupar no sólo a River. Y si no se preocupa por nosotros, me parece que River se va a provocar un problema.

-¿A Núñez van de punto a hacer saltar la banca? -Nosotros vamos a salir a jugar. Mejor dicho, a ganar los tres puntos, como en todos los partidos. Y aunque sea una frase hecha, es así: adentro de la cancha somos 11 contra 11. Va ser un gran partido, lo repito, y hay que jugarlo.

-¿Cuánto los motiva el Monumental? -Muchísimo, por supuesto. Jugar contra un grande motiva, y más en el momento en el que estamos. Porque ganarle a River ahora puede ser fundamental para el resto del torneo.