Orion tiene el promedio de gol MAS chico del mundo



¡Orion lo achicó! Tiene el promedio de gol más bajo del planeta, superior al de equipos top. Hoy, ante su ex San Lorenzo, puede entrar en la historia de Boca.

Si el concepto de garantía (“Que ofrece confianza”, según la Real Academia Española), es incompatible con las infinitas variables del fútbol, deporte sorpresivo por definición, Agustín Orion llegó a Boca para cambiar la historia. Mirado de reojo al comienzo, su brillante Apertura 2011 lo elevó a la categoría de pieza clave en el equipo que tiene a la solidez como principal característica. Y el 2012, para desestimar la idea de que “seis meses buenos los tiene cualquiera”, lo encuentra nuevamente con un nivel altísimo: con sólo seis goles en contra, es el arquero menos goleado de la temporada. Y no hablamos solamente del fútbol argentino. Su promedio de gol es el más bajo a nivel mundial, superando al Manchester City, Juventus y Barcelona.

0,27.

Menos de un gol en contra cada tres partidos, para ser claros. Y hoy, en el clásico contra San Lorenzo, puede entrar en la historia del club. Boca nunca tuvo a un arquero que haya sostenido las primeras cuatro fechas del torneo con el arco en cero. Había estado cerca en el campeonato pasado, pero un tiro libre de Gabriel Méndez le dijo chau al récord. De todas formas, la solidez defensiva no hay que encontrarla solamente en el 1. El equipo, con el chip Falcioni incorporado, se destaca por la solvencia de sus centrales, el desgaste que generan los volantes y la presión que ejercen en todo momento los puntas de turno. Aunque, nobleza obliga, cada vez que alguna de las líneas falló, ahí estuvo Orion para salvar las papas.

Sobrio y seguro.

Nunca una jugada lo va a encontrar volando para la foto, salvo que la situación lo amerite. Siendo las pelotas aéreas su principal virtud, logró solucionar un problema que arrastraba el club desde hace años. Atravesando uno de los mejores momentos de su carrera (es alternativa en la Selección), tendrá hoy un partido especial. Enfrentará por primera vez a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro desde que es arquero de Boca. Sin entrar en el clima que aportan los hinchas locales, que no lo suelen tratar bien cuando lo tienen de adversario, él buscará seguir con su tarea. “Es un puñal en el corazón”, graficó alguien que lo conoce bien refiriéndose a su relación con la hinchada cuerva. Igual, lo importante es lo que pase en el arco propio. Ya consiguió lo que en los últimos años flacos parecía utópico: achicar el arco más grande del mundo.