Falto Chicharito
A dos jornadas para el final de la Liga inglesa, el Manchester City recuperó el primer puesto en la tabla al superar por 1-0 a sus vecinos del Manchester United en un derbi eléctrico que da paso a uno de los finales de temporada más apretados de los últimos tiempos en Inglaterra.

Los locales pudieron ampliar su ventaja en el electrónico en el tramo final del duelo, pero fue un gol de cabeza a la salida de un córner al filo del descanso, del belga Vincent Kompany, el que dio a los Citizens tres puntos que les sirven para empatar a 83 con los Diablos Rojos, que quedan segundos, apenas por la diferencia de goles.

El título se quedará este año en Manchester, si bien, los seis últimos puntos del campeonato decidirán si viaja hacia el Etihad Stadium o bien hacia Old Trafford.

Para resolverlo, el United recibirá al Swansea, primero, y visitará al Sunderland, después, dos rivales de media tabla asequibles a priori, mientras que el City tendrá que desplazarse a Newcastle, uno de los cuadros más correosos de la Premier, y se medirá en casa al QPR en la última jornada.

La noche de ayer, el City se encontraba ante su última oportunidad de mantenerse en la lucha por un título que no gana desde 1968, y el técnico italiano Roberto Mancini no escatimó recursos para buscar la victoria.

Por su parte, el escocés Alex Ferguson, quien lleva 26 años en el banquillo de los Diablos Rojos y ha ganado la Premier en 12 ocasiones, planteó, como viene siendo habitual esta temporada, un dibujo conservador en el que el inglés Wayne Rooney era el encargado de los goles en solitario.

El United funcionaba con base en latigazos en los primeros compases y fabricaba ocasiones por medio de rápidos contragolpes, si bien estaba más centrado en desbaratar una y otra vez las triangulaciones de un City que parecía partido por la mitad, incapaz de ponerse en contacto con sus delanteros.

Los de Mancini dominaban las estadísticas de control del balón, pero se mantenían la mayor parte del tiempo en zonas que no inquietaban al guardameta español del United, David de Gea, más allá de ciertos destellos de talento por parte de Silva y compañía, que lograban levantar de sus asientos a los seguidores en el Etihad.

En los últimos minutos del primer tiempo, los Citizens parecieron hacerse más conscientes de que sus vecinos continuaban tres puntos por encima en la tabla y agarraron con fuerza las riendas del partido.

Se sucedían los disparos a puerta de los locales, mientras los Diablos Rojos habían perdido la desenvoltura en el ataque de los primeros minutos.

Al filo del descanso, un actor a priori secundario en el derbi de Manchester, el defensa belga Vincent Kompany, aprovechó una distracción del inglés Chris Smalling, quien perdió su posición a la salida de un córner, para rematar de cabeza un gol que desató el delirio en el Etihad.

En la segunda parte, los contendientes se volcaron al ataque, pero todo quedó en aproximaciones.