El capitán del equipo lamentó la falta de apoyo de los dirigentes del fútbol mexicano para encarar el encuentro de ida de la Libertadores ante Libertad.

“Tenemos el preparador físico de México, pero así como la federación paraguaya le dio permiso al Libertad de jugar en viernes ( en su torneo local) creo que en México también se podría”, aseguró el argentino.
Tras enfrentar al América por la última jornada del Clausura, los dirigidos por Enrique Meza sólo tuvieron 48 horas de descanso antes de medirse ante los paraguayos: “Duele cuando ves a la gente que te llena el estadio y que vos lo haces por amor a la camiseta, por amor propio y no te dan las piernas, es una gran realidad”, agregó.
Sin embargo, refiriéndose al encuentro de vuelta comentó: “No hay que dar a Cruz Azul por muerto y tener mucha confianza en que vamos a buscar el resultado”.
A su vez, sobre los defectos que dejaron plasmados en cancha admitió: “Caímos en la desesperación, ciertos pases que no los concretamos ahí el equipo rival se creció y logró el empate. Hay que ser inteligentes, defensivamente bien parados y buscar a como dé lugar el gol”.