El dos del mundo, que perdió ante Verdasco, se quejó por el polvo azul, en el que se sintió incómodo. "Me voy con la cadera cansada", agregó.

"O cambia la pista o no vuelvo a Madrid"

Tras perder ante Fernando Verdasco por 6-3, 3-6 y 7-5, explotó. El dos del mundo no toleró el polémico polvo azul del que se viene quejando desde el inicio del Masters 1000 de Madrid y dijo: "Muy a mi pesar, hay dos opciones: o se cambia o no vengo".

Y agregó, en conferencia de prensa: "He llegado antes que a ningún torneo. No he sido lo suficientemente bueno para adaptarme a las circunstancias. Es un juego distinto al que venimos haciendo. No pienso asumir riesgos. Me voy con la cadera cansada. Me voy a Roma (ciudad donde se jugará el siguiente torneo) con una desconfianza que no debo después de haber trabajado por lo contrario".

Nadal fue uno de los primeros en quejarse por el polvo azul, con la explìcación de que la superficie cambia el juego en todos los sentidos: pique y velocidad de la pelota y dificultad para deslizarse, entre otras cosas: "Hice lo que pude para hacer frente al torneo y no he sido lo suficientemente bueno para adaptarme al torneo. Si las cosas siguen así será un torneo menos en mi calendario, lo siento mucho".

Cuando le preguntaron si la derrota contaba en el historial entre las de polvo de ladrillo, dijo: "Yo me cuento como una derrota. Después, ¿en tierra batida?. Yo pienso en que he perdido. He perdido con Fernando después de trece veces sin perder".