Una Liga de 10, una Liga de 100

Voraz hasta los postres

El orgullo pudo a la necesidad El Madrid no se jugaba nada tangible, a diferencia del Mallorca. Pero su deseo de entrar en la historia pudo más que el sueño europeo de los baleares.

Doble nueve... ¿y adiós? Mourinho alineó de nuevo juntos a Benzema e Higuaín. El francés marcó y el argentino regaló dos asistencias antes de su enigmático mensaje final.

Los bailes de Mesut El alemán volvió a ofrecer uno de sus recitales, realzado por dos goles. Pero su fútbol volvió a iluminar a un Madrid que siempre agradece su pausa.


El Real Madrid compendió en el último partido todas las virtudes que le han coronado como el mejor campeón de Liga de la historia. Fue un equipo intenso, voraz, vibrante y ambicioso, que sometió a su rival a un asedio por momentos brutal. No era un equipo cualquiera, sino el Mallorca de Joaquín Caparrós, que se jugaba Europa en Chamartín. No tuvo opción. El campeón le avasalló de principio a fin, y regaló a su gente un cierre digno de una Liga de Campeonato.

El Real Madrid es el mejor campeón de la Historia