Entrevista con Lucas Ezequiel Viatri

Viatri, pese a su gran gol tras siete meses afuera, sabe que la tendrá difícil con los otros puntas. Pero tiene banca: "Palermo me mandó un mensaje", dijo...


-¿Te sentiste Palermo por un rato?


-No. Se hablaba de la vuelta, de la comparación con Martín y gracias a Dios, el de arriba me iluminó un poquito y se dio. Pero yo siempre lo dije: hasta el día de hoy veo el video del gol de Martín y se me pone la piel rara. Martín lo hizo en una Libertadores, contra River, en un clásico, cuando todo el mundo esperaba que volviera, en una semana en la que se hablaron muchas cosas, el técnico de River había dicho algo... No lo puedo comparar.

-¿Pudiste hablar con él?


-A la mañana me mandó un mensaje, la verdad que tengo que agradecerles a todos, no pude contestarles a todos, tuve un millón de mensajes. Igual, hablo seguido con Martín.

-Bromeabas con que no sabías si la rodilla te iba a dejar tirar lujos como los de Román... ¿El taco tuvo algo de eso?


-Sí, igual la mocha es la izquierda. Trato de hacer todo con normalidad, es lo que me dijeron los médicos: si tengo miedo me van a quedar los gestos, la rodilla mal. Trato de saltar a cabecear sin miedo, por más que esté un poco a destiempo todavía...

Mira la tapa. Se ríe. Empieza a pasar las páginas de Olé y se detiene en los puntajes. “¡¿Diez?!”, se sorprende. “¡¿Riquelme + Palermo?!”, lee en voz alta el título y se vuelve a reír. Es demasiado para Lucas Viatri que lo comparen con sus dos ídolos. Pero volvió después de siete meses, de una lesión como la que tuvo el Loco y su gol recicló imágenes en VHS.

Libertadores

-¿Pensaste el gol?

-Lo soñé, pero no pensé que iba a pasar.

-¿Viste venir a Cahais?


-Lo vi, tiré el taco y giré. Estaba para tocarla, porque ahí estaba Nico, pero estaba muy apretado con dos rivales. Me quedó alta la pelota, por eso pico y recién después la fui a buscar.

-¿Tu gol más lindo?

-Hubo uno con el Barcelona que me gustó mucho, no porque fuera a ese equipo, sino por cómo se dio.

-¿Volvió Kluivert?

-Ja. A Kluivert lo miraba de chico, me fijaba en él. En Inferiores, un comentarista de un programa me decía así. Estaba loco, ¿no?

-¿Qué pensaste cuando viste que era gol?

-En la familia, en los amigos, en la gente que está siempre. En los médicos, los kinesiólogos, uno se acuerda de ellos, porque estuvieron todos los días conmigo, cuando estaba amargado o cuando venía contento. Son los que me dieron las palabras de aliento cuando tal vez decía: “No vuelvo más”.

-Cuando hiciste el gol llamaste al médico...

-Sí, porque el día en que me fui a operar sabía que iban a estar (Jorge) Batista, Pepe (Veiga) y Gerardo (Godoy). Todavía no era el médico de Primera, pero estaba todo el día acá y yo lo conocía. Tenía un poco de miedo cuando me fui a operar, pero los vi a ellos y me quedé tranquilo. Y después cuando volví, Gerardo empezó a trabajar con nosotros e hicimos una amistad. Quise agradecerles a los que me recuperaron.

apertura

-Pasaron siete meses, ¿se te hizo largo?

-Se me hicieron largos los primeros dos meses, noviembre y diciembre, pero más que nada diciembre, porque estaban todos de vacaciones y yo andaba solo acá.

-¿El gol te permitió volver a sentirte parte importante del grupo?

-Sí, seguro, siempre es bueno. El gol te da la seguridad de poder meterte en el equipo, porque la verdad es que están todos -los grandes y los chicos- en un muy buen nivel y tenés el miedo de entrar y estar descoordinado del resto. Yo había jugado en Reserva, pero es muy distinto a la Primera. Por suerte, traté de hacer las cosas simples y salieron bastante bien.

-¿Cómo te sentís para competir con tantos delanteros en buen nivel?

-Sabía que ahora iba a ser más difícil, porque vienen demostrando que somos 30 y que pueden jugar los 30. Tengo que esforzarme más que nunca para poder sacarle el puesto al de adelante. Pero me enseñaron de chico que juega el que está mejor, y ojalá que sea así. Hoy, los delanteros vienen jugando de la mejor manera y ese es un problema para el técnico.

-Quedaron como únicos punteros, tiene la revancha de cuartos de la Libertadores y siguen en la Copa Argentina. ¿Se puede conseguir la triple corona?

-Cuando llegás a las últimas instancias y ves que estás ahí peleando todo, te da más ganas todavía. Venís cansado por todo el semestre, pero cuando estás ahí en los últimos pasos, la camiseta de Boca se agranda más. Si seguimos así vamos a dar pelea por todo.

-¿Tu objetivo es, si Boca pasa, sumarte al plantel de la Libertadores?

-Mi objetivo es trabajar en la rodilla hasta el día en que me retire y demostrar que quiero estar. Después será decisión del DT. Ya estoy a disposición.

-Si no tenés lugar, ¿esperás una venta?

-Trabajo para progresar, si se da una transferencia bienvenida sea, de lo contrario hay que seguir acá o en otro lado. Nunca tuve problemas en jugar donde sea. En el 2007 me dijeron que no tenía lugar en Reserva y me fui al Maracaibo... Todos piensan que jugando en Boca te salvás y no te salvás nada.



entrevista