Murió el Gallego González

Dejó una huella indeleble en el basquet mens sana y en donde actuó

Carlos Alberto González, el `Gallego`, que descolló con la camiseta de Gimnasia y Esgrima en la década de los `70 y los `80, falleció el pasado domingo en nuestra ciudad, provocando un hondo pesar en la familia mens sana como en la basquetbolística, en donde este notable jugador se había ganado el aprecio y el resto de todos.

Era el Gallego pero, en su tierra natal, Chivilcoy, se lo conocía como el Oso. quien marcó toda una época en el deporte de los cestos y resultó todo un referente para muchos jóvenes en su época de esplendor, de la que los platenses tuvieron el privilegio de conocer muy de cerca.

Su carrera deportiva la inició en el club San Lorenzo, de Chivilcoy, y apenas finalizó el bachillerato se mudó a nuestra ciudad y para enrolarse en Gimnasia, ya que su tremenda capacidad era bien conocida en todo el ámbito provincial.

Primero salió campeón con su querido Lobo y enseguida se coronó campeón provincial con la selección platense, cortando una hegemonía de ocho años que traía Bahía Blanca en dicha competencia.

Su actuación en esa competencia resultó consagratoria ya que resultó una de las figuras más valiosas del provincial, razón por la cual casi de inmediato fue convocado para formar parte de la selección provincial.

Ya por entonces el Gallego había hecho suya la camiseta Nº 13, y pasó así a integrar un equipo de lujo, que ganó todo, y que conformaban jugadores que hicieron también historia como el "Mago" Alberto Pedro Cabrera, su gran amigo Ernesto "Finito" Gehrmann, Adolfo "Gurí" Perazzo, Alberto Monachesi, José Ignacio De Lizaso y Atilio "Lito" Fruet, entre otros.

Con la camiseta de Buenos Aires debutó en el torneo argentino de San Luis, disputado en 1969, y con ese grupo de élite logró cinco títulos consecutivos (ocho en total), hasta que en 1973 decidió cambiar de aire y siguió los pasos del misionero Gehrmann y se marchó a San Pablo, Brasil, para incorporarse al poderoso equipo del Palmeiras.

Allí también dejó su marca de basquetbolista aguerrido, temperamental, de gran despliegue físico y de una puntería mortífera, ganando títulos. El Gallego fue un jugador exitoso también en la selección argentina, donde llegó a ser capitán y obtuvo triunfos a nivel sudamericano.

PAGINAS MEMORABLES

Pero luego regresó a Gimnasia con Gehrmann para escribir páginas memorables con la casaca del Lobo. Tras dos subcampeonatos (1976 y 1977), arrasó luego en 1978 y 1979 a nivel metropolitano. El primer titulo lo logró en el '78 al vencer en el estadio de Ferro a Obras Sanitarias, por 72 a 67. Y al año siguiente volvió a frustrar a Obras, ahora por 92 a 84.

Ese gran equipo, que quedó en la memoria de todos, lo integraban el Gallego, Finito, los americanos Clarence Metcalfe, Michael Jackson, Larry Jackson y Melvin Daniels, los uruguayos Germán Haller y Carlos Peinado, Raúl Guitart, Ricardo Kunkel, Carlos López, Néstor Pasetti, Fabián Crivaro y Pagola entre otros, con la conducción de Rolando Sfeir. El dirigente Amadeo Cejas fue el factotum de ese gran plantel.

Para aquellos que no lo vieron jugar y que, seguramente, alguna vez se lo cruzaron por las calles de nuestra ciudad sin saber que era el "Gran" Carlos González, se lo puede presentar como un gran jugador que se desempeñaba de base o escolta y tenía un lanzamiento formidable.

Y que en 1965 se incorporó a las inferiores de Gimnasia, club en el que permaneció durante 25 años, salvo entre 1972 y 1978, cuando jugó en el Palmeiras de Brasil junto a su amigo `Finito` Gehrmann.

Además, participó del Mundial de Puerto Rico, en 1974.

Aún joven, decidió abandonar la práctica activa y se dedicó de lleno a su otra pasión: la ingeniería electrónica.

Bonachón, humilde, pero de convicciones muy firmes, el Gallego dejó una huella indeleble en el básquetbol. Y si bien se alejó luego para atender su profesión, aunque tuvo un fugaz paso como entrenador de Universal, siempre resultó un hombre de consulta para quien lo necesitara.

Siempre generó el elogio de compañeros y rivales, tanto en el triunfo como en la derrota. González era casado y padre de tres hijas.

Con su muerte, a los 65 años, el básquetbol argentino ha perdido a uno de sus principales referentes.

Su deceso se produjo el último domingo en nuestra ciudad y sus restos fueron sepultados en el Cementerio Parque De la Gloria.
Dar puntos
13 Puntos
Votos: 0 - T!score: 0/10
  • 0 Seguidores
  • 1.581 Visitas
  • 1 Favoritos

0 comentarios - Murió el Gallego González

Los comentarios se encuentran cerrados