El apetito de Boca aumenta a medida que se imagina la degustación: entrada, plato principal y postre. En esa figura pueden resumirse la Copa Argentina, el Clausura y la Copa Libertadores. El orden no importará ni implicará las conocidas apetencias xeneizes por el torneo continental. Pero, a estas alturas, van por la mentada triple corona y todo depende de ellos en el campeonato local, en el que no parecen sentir el cansancio. La incógnita será si alguno de los perseguidores se animará a hacerle frente. Tendrán la oportunidad el duro Arsenal (a tres puntos) y All Boys (a cinco) en el mano a mano con el equipo dirigido por Julio César Falcioni, que antes se medirá con Banfield.

El resto podrá sacar provecho de esos enfrentamientos directos según los resultados. Ahí nomás quedó Tigre (a tres), aunque por estas horas su gran inquietud es la permanencia. Un paso más atrás se ubicó Newell's (a cuatro), condicionado por las caídas con el mismo Tigre (3-1) y con San Lorenzo (3-2). A estas alturas vale una mención que podrá tomarse como ejemplo para otros equipos en el futuro: los últimos citados, más All Boys (a cinco), empezaron comprometidos por el bajo promedio y terminaron inmiscuidos en la lucha por el título.

Tras la eliminación en la Copa Libertadores, Vélez, en la misma línea que All Boys, quedó más lejos. Aunque, puertas adentro, Ricardo Gareca y el plantel se propusieron ganar todos los partidos que quedan. De todos modos, nada dependerá de ellos.

Además, tres de los seis candidatos jamás fueron campeones en primera: Tigre, Arsenal y All Boys. Cada uno quiere cruzar primero la meta para, automáticamente, prolongar el recorrido con una vuelta olímpica. Por ahora manda Boca.

Martino espera un milagro
El DT Gerardo Martino fue pesimista en Newell's: "Con cuatro puntos de ventaja, el líder se tiene que equivocar casi dos veces. Eso, con Boca, sería un milagro".