El mundo entero habla de Hleb [Megapost] El mundo entero habla de Hleb Messi

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Para todos los que le dicen escandinavo frio y todas esas giladas, simplemente la tienen adentro

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Cualquier semejanza con un Top Post sobre Riquelme es pura coincidencia

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Bueno empecemos con el post:



Los grandes del futbol mundial (y otros) hablan de Alexander Hleb:
(las imagenes son mias, pero si se cae alguna háganla ustedes y resubanla )


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Alexander Hleb

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Александр Павлович Глеб
(su nombre real en Ruso, pero pueden decirle Alexander Hleb)

'No llegarás lejos, eres enclenque' fueron las palabras que Hleb escuchó durante mucho tiempo; esto no minó el ánimo del futbolista; que adoraba jugar con su hermano Vyacheslav (dos años menor) al fútbol en las calles de Minsk. Alex admite que prefería jugar en invierno porque: había nieve y al caer sobre el cemento te haces daño.

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Henry: Hleb es como Pelé

Arsenal - Publicado por Brant párrocos de julio, 23 2008 06:41 AM
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El ex estrella del Arsenal se le preguntó sobre su nuevo compañero en el Barcelona (y anteriormente en el Arsenal y que tenía un gran elogio para el internacional de Bielorrusia.

Alexander es un jugador versátil. Él puede jugar en la derecha, la izquierda o detrás de los delanteros. Se puede cambiar el curso de un juego en una fracción de segundo. Tiene una gran visión y técnica. Que es mejor parar ahora porque usted va a pensar que estoy hablando de Pelé, pero él tiene un montón de cualidades y espero que será un gran jugador para nosotros.

http://blogs.orlandosentinel.com/sports_soccerblog/2008/07/henry-hleb-is-l.html

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actualmente juega en el PFC Krylia Sovetov Samara. Es un centrocampista rápido, con visión de juego y regate, polivalente y versátil, de gran recorrido sobre el terreno de juego. Su posición favorita es la de mediocentro ofensivo, aunque juega a menudo por la banda derecha y ocasionalmente por la izquierda, llegando a jugar en ocasiones como delantero

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Hleb, hijo de la radiación

El día transcurría con tranquilidad. Nada hacía sospechar lo que iba a suceder minutos después. Lo que comenzó como una jornada como cualquier otra de las que se habían vivido en abril de 1986 en la central nuclear de Chernóbil se tornó en pesadilla. Todo arrancó con una prueba rutinaria. El equipo se mantenimiento quiso testear la seguridad del reactor, y el experimento se les fue de las manos. El reactor se volvió incontrolable hasta explotar y provocar un incendio en la planta, liberando una gigantesca emisión de productos de fisión a la atmósfera. Instantes después, bomberos, policia y todo tipo de personal de salvamento acudió a la zona para mitigar los daños más evidentes, pero lo peor ya habia sucedido.
Apagadas las llamas, recogidos los escombros y ingresados los heridos, los ingenieros de Chernóbil recibieron la peor noticia desde Suecia el día posterior al accidente. Unos empleados de la central nuclear de Forsmark, en Suecia, encontraron particulas radiactivas en sus uniformes y tras comprobar que estás no procedían de su central, dedujeron que la radiación emergía desde Ucrania, informando inmediatamente de ello. La reacción del gobierno ucraniano fue inmediata, pero poco pudo hacer para evitar la peor tragedia nuclear de la historia, que causó directamente la muerte de 31 personas y afectó a millones de víctimas. Incluso en la actualidad todavía es posible detectar problemas causados por el accidente de Chernóbil.
Entre los afectados por la catástrofe se encontraba un tripulante de petroleros de Minsk, el señor Hleb. Los graves problemas de visión y de garganta le impidieron continuar ejerciendo el trabajo gracias al que mantenía a su mujer y a sus dos hijos Aliaksandr y Vyacheslav. Las urgencias económicas obligaron a la señora Hleb a trabajar como albañil, alicatando cuartos de baños. “En la URSS era común que una mujer hiciera el trabajo de un hombre“, relata Aliaksandr, el mayor de los dos hermanos. Viendo que su madre se deslomaba ejerciendo una labor propia de hombres y su padre enfermaba cada día más, los hermanos Hleb se marcaron un reto. Iban a traer dinero a la familia. Y lo harían gracias a su don para el fútbol.
Así, los dos se lanzaron a las calles para perfeccionar su técnica y jugaban hora tras hora, día tras día, sin importar el frío que pudiera hacer en Minsk. De hecho, ellos consideraban el frío como un aliado. “Prefería jugar con nieve, porque si caes sobre el cemento te haces daño“. Aliaksandr, que también coqueteó con la gimnasia y la natación, tuvo que escuchar como le acusaban de enclenque y le augubaran un negro futuro como futbolista durante sus años en la escuela del Dinamo de Minsk, pero no se dejó vencer por el desaliento y continuó creyendo en sus posibilidades. A los 17 años le fichó el Bate Borisov, y en el 2000 llegó su gran momento. Unos ojeadores del Stuttgart le vieron jugar junto a su hermano y decidieron llevarse a los dos Hleb a la Bundesliga.
Bajo el mando de Félix Magath, Hleb lideró una nueva camada de talentos en el conjunto de Baden-Wurtemberg, en la que brillaban Hinkel, Hildebrand, Kuranyi o Lahm, y se convirtió en el referente del fútbol bielorruso. Su carrera estaba en pleno apogeo y mejoraría todavía más en juniodel 2005 cuando el Arsenal decidió pagar 15 millones de euros por él. En Londres, Hleb sustituyó la figura de su hermano por la de Cesc Fábregas, con quien formó una sociedad demoledora y juntos colocaron a los Gunners en la final de la Liga de Campeones, donde cayeron ante el Barcelona de Ronaldinho.
Su evolución en la Premier League le valió para que Pep Guardiola le pidiera para liderar su ilusionante proyecto en el Barcelona. El bielorruso llegó a golpe de talonario a la Ciudad Condal, pero su rendimiento dejó mucho que desear. Poco a poco fue perdiendo protagonismo hasta convertirse en un residuo y el pasado verano se le abrió la puerta de salida para marcharse cedido de vuelta al Stuttgart, donde empezó todo para él. En Alemania Hleb todavía no se ha reencontrado con su mejor versión, pero poco a poco se acerca a lo que un día fue. Pese a todo, tiene claro que no quiere continuar el próximo año en Alemania. Tiene una espina clavada con su fracaso en el Barcelona y está decidido a triunfar vestido de azulgrana. Este miércoles tendrá el primer examen para ganarse un puesto en el próximo proyecto culé. El Stuttgart visita el Camp Nou por los octavos de final de la Liga de Campeones. El hijo de la radiación tiene la oportunidad ideal para resurgir de sus cenizas.

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