El Gordo Valarco te cuenta sobre la continuidad del entrenador de River en caso de que consiga el ascenso; pasaron muchas cosas para afirmar que la misma está asegurada




"Para poder entrar, hay que saber salir". Esta frase, patentada por César Luis Menotti, podría tranquilamente resumir el pensamiento que hoy invade a Matías Almeyda respecto a su continuidad en River. No dependiendo del final de esta pesadilla, que fue para todos los millonarios el haber descendido al Nacional B.

Si bien ante quien le pregunte sobre su futuro en el club él contesta que en caso de ascender, "no voy a dejar que esto que logramos lo disfrute otro", tiene muy presente sus vivencias desde el momento en que se puso la pilcha de bombero, tras la salida de Juan José López, hasta hoy. Con el diario del lunes, todo siempre es más fácil, pero haciendo un ejercicio de memoria recordemos que la asunción del Pelado como entrenador se produjo cuando aún la justicia realizaba la inspección óptica del Monumental, tras los destrozos causados post pitazo de Sergio Pezzotta, que marcó la pérdida de categoría. A fuerza de resultados y de mucho amor propio le fue ganando la pulseada al mismísimo Daniel Passarella. A fines de octubre del año pasado, bajo el título de "Almeyda, un técnico con memoria", en este mismo espacio contábamos la pelea interna que libraba con el presidente. Pasado el tiempo, el Kaiser se convenció que el haber confiado en Almeyda, cuando aún estaba verde para dirigir, fue un acierto. Esto le asegura su continuidad como entrenador. Pero resulta que ahora quien no está del todo convencido sobre la vigencia del vínculo es el propio Matías Jesús.

En lo que va de estas 36 fechas del torneo y de los encuentros de la copa Argentina, mucha agua corrió debajo del puente. Pareciera que el corolario de lo que muchos sentían y nadie quería decir fueron las palabras de Alejandro Dominguez, luego de la victoria frente a Boca Unidos. "En esto estamos solos. Nosotros, el cuerpo técnico, el cuerpo médico y la utilería. Y nadie más. Somos nosotros los que sacamos adelante ésto", dijo el Chori. Si bien estaba fastidioso por los insultos de la gente, los dichos le apuntaban a Passarella por la falta de respaldo, en momentos calientes, hacia todo el grupo.

Así como Jota Jota quedó marcado como "el responsable" del descenso, Almeyda puede quedar como el del regreso y esto le daría un plus a su cortísimo curriculum como técnico. Entró por la puerta chica y de apuro. De lograrse el objetivo, se iría por la puerta grande dejándola abierta para un futuro menos histérico y de mejor comunión con quien conduzca a la institución. Resulta que aun en momentos de euforia, Matías se hace tiempo para recordar y se da cuenta que la frase del flaco Menotti, le cae como anillo al dedo.