Esto era una semana atrás




El Chori Domínguez fue contundente y aseguró que se fue golpeado por el trato de la gente cuando el equipo no encontraba la victoria. “Me dolieron los insultos. Revisen mi contrato a ver si vine a robar o no”, disparó.

La agónica y trabajosa victoria ante Boca Unidos no fue suficiente para borrar la bronca que Alejandro Domínguez masticaba dentro de sí. “Me dolieron los insultos de la gente. No vinimos a robar acá, que revisen mi contrato y vamos a ver si vinimos a robar”, sostuvo, con mucha calentura. “Estamos solos desde el principio, esto lo estamos sacando adelante los jugadores, el cuerpo técnico, el cuerpo médico y los mozos”.

Siguiendo con el tema, el Chori aseguró que “nadie lo obligó a volver”, y aclaró: “Tienen que poner la cara los referentes y hoy el que sale a ponerla soy yo. En el vestuario había muchos chicos que se les caían las lágrimas porque lo vivimos de una forma muy especial. Por eso hay cosas que nos duelen y si conseguimos el ascenso lo vamos a festejar porque eso es lo que vinimos a hacer”.

“No es enojo, es dolor. Yo esperaba otra cosa, queremos ganarnos el respeto que River tenía hace muchos años”, continuó Domínguez, y redondeó: “Si no ganábamos no iba a ser un final feliz como el que fue. Pero se terminó bien y podemos ir a casa a descansar. Dimos un paso muy importante, había que ganar de cualquier manera”.

El enojo, sin embargo, no dejó de lado de la autocrítica: “Me quería comer a alguno (después del empate). Estaba fuera de mí, no podía creer lo que nos estaba pasando. No podemos cometer esos errores como equipo grande, como equipo que aspira a ser campeón”, cerró el Chori.