Llegó al estadio como cualquier otro hincha. Acompañado por un grupo de amigos, se sentó en una de las plateas del Monumental a esperar el inicio del trascendental encuentro. El no lo sabía. Los otros hinchas millonarios tampoco. Aquel 26 de junio quedó marcado a fuego en la historia del club, en el corazón de los hinchas, allí donde los recuerdos más tristes, los más dolorosos, se alojan sin intenciones de irse.
David Trezeguet vivió el trágico partido ante Belgrano, el de la vuelta, el del descenso, sentado en la tribuna. Con la impotencia de no poder hacer nada por ese club en el que nunca había jugado, pero que amaba desde muy pequeño. De todas formas, la vida da revancha, y el fútbol mucho más. Es que menos de un año después, ahora como jugador, le pudo regalar al hincha millonario la alegría de volver a lo más alto: con dos tantos de su sello, fue determinante para la victoria 2-0 ante Almirante Brown y devolvió al equipo de sus amores de donde nunca se debió haber ido: River es de primera. Trezeguet, también.
El regreso a la Argentina
A los 34 años, con 14 títulos, tres mundiales disputados sobre sus espaldas y lejos de su familia, que estaba radicada en Mónaco, Trezeguet atravesaba el peor momento en la carrera de un futbolista: cuando la incertidumbre, el desgano y la falta de motivación golpean la puerta. Más allá del contrato millonario, Baniyas SC, de la Liga de Emiratos Árabes, no podía encenderle a David ese fuego interior, esas ganas de jugar.
"Venía de dos años malos en lo profesional y de una etapa poco clara en Emiratos Árabes. Estaba perdiendo motivación para salir a la cancha hasta que vine a la Argentina... Un par de partidos como espectador me despertaron un cosquilleo interior. Entonces mi tío le acercó el teléfono a un dirigente y se dio el primer contacto. Después me junté con Matías y en poco tiempo entendí que podía ser útil al equipo. Y a partir de esta historia mutua es que comenzamos a pensar en el regreso", rememoraba Trezeguet en un entrevista con canchallena.com.
La noche del 19 de diciembre de 2011 el ex campeón del mundo con Francia firmó el contrato con River y se convirtió en el primer refuerzo de Matías Almeyda para la segunda mitad de la travesía millonaria en el Nacional B. Pero, ¿qué Trezeguet llegaba al club? Esa era la gran incógnita del mundo River
Del hincha al ídolo
Titular, goleador, ovasionado. fue el día de Tezeguet.El Gigante que no se cansa de salvar a River.Trezeguet desató el nudo.River vuelve a creer por la fe del Rey David. No hay mucho que explicar, los títulos de las crónicas de los partidos millonarios hablan por sí solos: el francés respondió, y con creces.
Para ser más claro, y no dejar todo sujeto a la subjetividad, alcanza con repasar los números de Trezeguet: en 17 encuentros disputados, entre Copa Argentina y el torneo de Nacional B, marcó 13 goles. Lo más destacable aun es que 11 de esos tantos fueron claves (Deportivo Merlo, Gimnasia de Jujuy, Atlético Tucumán -2-, Ferro -2-, Instituto, Defensa y Justicia -2- y los dos de esta tarde). "Sin Trezeguet, River estaría cuatro o cinco puntos menos", declaró hace unos días Ariel Ortega, referente del club. Y se quedó corto...
Trezeguet puede sentirse orgulloso porque fue clave en el regreso de River a la Primera Divisón. Ahora, con el objetivo cumplido, David ya puede festejar. como un hincha más.
El delantero llegó a River con la ilusión de vestir los colores de sus amores y, en menos de un semestre, se ganó el cariño de todo el público millonario; con los dos goles de hoy, sumó 13 y fue una pieza clave para el regreso a Primera
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