Riquelme criticó muy duro al juez chileno: "Ya nos había hecho la vida imposible con Fluminense". Dijo que Corinthians jugó con "diez atrás" y mira con optimismo la revancha: "Confiamos en nosotros".

Riquelme no suele irse de boca. No suele cuestionar árbitros. Pero esta vez lo hizo, después del empate contra Corinthians en la primera final de la Libertadores. Pese a que el juez les dio una mano por no expulsar a Roncaglia en el primer tiempo, el 10 salió como referente a marcar territorio, de cara a la revancha. También habló de fútbol, claro, y dijo que merecieron ganar, y repitió varias veces que "confiamos en nosotros".

Al 10 se lo vio varias veces criticar al chileno Osses, durante los 90. Después, ya pasada la medianoche, lo cuestionó duro. "Cuando íbamos 0-0 tiraron bengalas los del Corinthians y el referí no paró el partido. Y con nosotros lo paró cuando estábamos 1-0, yo soy grande y conozco de esto... El árbitro se hizo el boludo. Lo pechó a Erviti, le digo que no tiene por qué pechar al jugador. Ya en Brasil, con Fluminense, nos hizo lo mismo y ahora se repitió. Ojalá no nos dirija más". En su análisis futbolístico, se ocupó mucho de remarcar la influencia negativa del juez: "Vinieron a pegar, a trabajar, a defenderse. La Copa también se gana con los árbitros, pusieron un árbitro que los ayudó. Con Flu nos hizo la vida imposible, no nos sorprende esto. Nunca vi que un arquero se cambie la vincha dos minutos y no le digan nada. No digo que no ganamos por el árbitro, pero hay cosas que nunca vi"
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