Landon Donovan se convierte en el jugador que más veces ha sido seleccionado para el Juego de las Estrellas





Como viene siendo habitual, nunca falta un jugador de Los Angeles Galaxy en el Once Inicial del All Star de la MLS.

Landon Donovan se convierte en el jugador que más veces ha sido seleccionado para el Juego de las Estrellas
En esta edición, los mejores jugadores de la liga se medirán el 25 de julio ante el Chelsea de la Premier League, y dos nombres ocupan un lugar destacado: Landon Donovan y David Beckham.

Cada uno con sus méritos y desméritos; con sus brillanteces y carencias; con sus estribos o sin ellos. El equipo campeón de la temporada pasada siempre acude a la cita a tiempo, aunque este año esté demostrando que las eras son cíclicas con un juego poco tranquilizador para sus aficionados.

Igual son capaces de vencer con una solidez férrea que sucumbir con una imagen de debilidad inaudita hasta esta campaña. En estos ciclos de subidas y bajadas hay un nombre que se escribe con mayúsculas y otro que acude casi por compromiso.

Donovan no se ha perdido ningún Juego de las Estrellas desde que debutó en la MLS en 2001. Con esta edición acumula 12 apariciones y supera así al defensor Eddie Pope, que llegó a participar 11 veces.

Aunque la temporada del Galaxy no es para tirar cohetes, el capitán por antonomasia de los pupilos de Bruce Arena es de lejos el jugador que mejor trabaja. Es capaz de liderar al equipo, de agarrar el timonel y voltear situaciones a base de velocidad, claridad, asistencias, control de los tiempos, visión de los espacios y gol.

Su papel está siendo vital en la mejora de los resultados del equipo angelino y es que él mismo es consciente de la importancia de su figura dentro del vestuario. Por todo esto, Donovan merece un hueco en el Olimpo de los mejores jugadores de la liga. Buena prueba de ello es el gran partido que completó este domingo ante Chicago Fire.

Además del plano deportivo, la imagen que ofrece Donovan es ejemplar. Su deportividad le hace merecedor de los galones y es que rara vez se le ve alentando emociones y broncas a lo Bekham; sí, a lo Beckham.

Porque no se puede decir lo mismo del jugador inglés, la marca de la MLS, la imagen de la liga en el exterior. No jugó contra Chicago por una sanción motivada debido a una acción de preescolar en la derrota de su equipo ante San José Earthquakes de hace dos jornadas, cuando lanzó el esférico a un rival y se encaró con medio equipo fruto de los nervios. Y es que no es lo mismo mostrar intensidad y presionar al rival, que perderle el respeto, y 'Becks' ha caído demasiadas veces tropezando con la misma piedra. No es raro que el inglés sea uno de los jugadores que más tarjetas amarilla recibe a lo largo de la temporada y muchas de ellas son porque se le olvidan los estribos en casa.

Además, su juego está dejando mucho que desear esta temporada. La irregularidad del Galaxy es parecida a la del volante, y es que lo mismo está desaparecido y protestando cada jugada, que marca un golazo de falta o una asistencia imposible. Beckham, que participará por tercera ocasión en el Juego de las Estrellas, está demostrando esta campaña que vive de chispazos y no de la regularidad, y eso no es suficiente para formar parte del Juego de las Estrellas.

Puede que para el aficionado, juez último e irrebatible de la selección del Once Inicial que saldrá contra el Chelsea, la sombra de Beckham sea demasiado alargada como para dejarle fuera de la cita; aunque a efectos meramente deportivos no lo merezca tanto.