Maxi Rodríguez fue presentado en el estadio de Newell’s y regaló pelotas, a la europea. “Para mi es un honor vestir esta camiseta”, dijo con su 11 en mano.

Llegó el día, se terminó la espera y se calmó la ansiedad. Tanto para Maxi Rodríguez como para los hinchas de Newell’s, el lunes 16 de julio de 2012 quedará grabado en sus memorias para siempre, porque se produjo el regreso de uno de sus hijos pródigos.

En horas del mediodía, la Fiera ingresó al campo de juego del Marcelo Bielsa, con sus hijas en brazos, lo que hizo delirar a los más de 3500 hinchas que colmaron la platea baja, 'la platea del Museo' del estadio Leproso. “Es el día más feliz de mi vida, volver a mi casa donde tanto cariño me dan”, dijo micrófono en mano después de que el presidente Guillermo Lorente lo presentara oficialmente y le entregara la camiseta número 11 que se puso de inmediato.
Maxi Rodriguez se copia de Verón y usa la 11
“Para mi es un honor vestir esta camiseta. Ojalá que todo este cariño que ustedes me dan desde la tribuna yo se los pueda devolver dentro de la cancha”, fueron las primeras palabras que le dedicó a los hinchas. “Pasé días de muchos nervios, de mucha tensión, y por suerte todo salió bien”, comentó respecto a la negociación para desvincularse del Liverpool. “Fueron diez años eternos pero ahora ya estoy porque estoy de vuelta”, dijo.

En horas de la mañana, la Fiera ya había dedicado algunas palabras desde su cuenta de Twitter, @MR11ok. “Hoy es un día muy especial”, había posteado. Desde el campo de juego, el jugador firmó pelotas que luego pateó hacia los hinchas. Por la tarde, a las 18, será el turno de la presentación ante la prensa en el hotel Ross Tower.