La cordobesa, quien consiguió el bronce en Atenas, quedó eliminada, al igual que Pereyra, quien volverá a competir el próximo viernes.

La decepción de Bardach

No era el final que ella quería para su carrera olímpica, tras la sorpresiva y resonante medalla de bronce que logró en Atenas 2004. Después de ese logro, tanto en Pekín 2008 como hace minutos, en la capital inglesa, Georgina Bardach salió última en su serie clasificatoria.

"¿Y ahora qué viene? Si es necesario no volver más, no vuelvo más. Ahora, a descansar", resume la cordobesa tras completar con el peor registro su fase clasificatoria.

"Salí muy lento, los últimos 30 metros de pecho fueron buenos, voy a hablar con mi entrenadora para ver cómo lo vio", explica Bardach, que marcó un tiempo de 4m57s 31/100 en los 400 metros combinados y terminó 34ª sobre 36 competidores. "Todavía estoy sorprendida, no me esperaba este tiempo", analiza, en caliente, apenas segundos después de salir del agua.

La cordobesa era consciente que llegar a una final no estaba a su alcance: "Siempre fui realista y en los Juegos sabía para qué estaba. Volví a disfrutar de la natación por lo menos y llevarme una mejor sensación de cómo me fui en los Jugos de Pekín". En aquellos Juegos de 2008, Georgina terminó con un alarmante tiempo de 5m00s87/100. "En Pekín ni siquiera tocaba el agua, sufrí mucho esa carrera", recuerda. En Atenas, cuando alcanzó el podio, clavó el reloj en 4m37s51/100.