"Me vi perdedor en varios momentos"

Roger Federer habló de los vaivenes emocionales que vivió en el duelo ante Del Potro

Roger Federer: Me vi perdedor en varios momentos

LONDRES -- "Me vi perdedor en varios momentos, pero en otros me pensé con la medalla. Para ser sincero, las emociones durante todo el partido fueron muy intensas y muy cambiantes", dijo Roger Federer en una sala de conferencias absolutamente repleta. Tras vencer al argentino Juan Martín Del Potro por 19-17 en el quinto set, el suizo se convirtió en el primer medallista de Suiza de los Juegos. Y habló tranquilo y sincero acerca de lo vivido.

-¿Qué le dijiste a Del Potro después del partido?
-Lo vi llorando y le dije que tenía que estar orgulloso, que había jugado un gran encuentro y que no tenía nada que reprocharse. Mi reconocimiento para él, que durante varios tramos del encuentro demostró lo gran jugador que es.

-¿Dónde estuvo la clave de la victoria?
- Creo que el servicio fue fundamental, de parte de ambos. Yo no reconozco en el saque mi mayor virtud, no creo que lo sea. Y él encontró respuesta en ese golpe cada vez que lo necesitó para salir de una situación complicada. Yo intenté hacer lo mismo, busqué compensar su altura, su potencia... En estos juegos tan cerrados el mejor sacador tiene una ligera ventaja. Yo jugaba con esa contra.

-¿Cómo te sentiste cuando la pelota final quedó en la red?
-Fue algo impresionante. Un alivio, a decir verdad. Casi como si hubiera ganado un Grand Slam, fue una alegría comparable, no exactamente así, pero casi.

- ¿Qué fue lo más difícil de ese último set?
- Mchas cosas. Seguramente lo más complicado fue estar siempre abajo en el marcador excepto cuando pude quebrar y tuve chance de sacar para el partido. Incluso cuando lo hice por primera vez, había viento y jugaba con pelotas usadas, que es básicamente lo mismo que le había pasado a Juan Martín en el game anterior cuando yo pude quebrarle.

-¿Sentís que sacaste una ventaja por conocer tanto la cancha central?
-No, creo que me pude mantener más calmo por haber jugado muchos torneos grandes, por haber tenido el peso de enfrentar algún récord, y cosas por el estilo. Significaba mucho para mí obtener una medalla en singles, y no puedo decir que no estuve tenso, lo estuve, me sentí nervioso y se habrá visto en la cancha que intenté motivarme, empujarme a dar lo mejor. Pero en el fondo creo que mi experiencia me dio tranquilidad, y no por haber jugado en Wimbledon.

-¿Qué diferencia dirías que hay entre un Wimbledon normal y este torneo olímpico?
-Hay menos gente de corbata en los palcos, y acá escucho llorar a los bebés. Me hace sentir como en casa.

-¿Cuánto desgaste genera el sistema de sets largos?
-Es agotador, y no sólo por el factor físico, que por supuesto afecta. También por lo mental. Yo sabía cada vez que sacaba que si perdía mi servicio perdía el partido. Y esa situación se repitió unas, no sé, diez o doce veces. Eso termina siendo mucho más demandante en lo emocional que un tie break.

-¿Preferirías que todo se definiera como siempre, en un tie break?
- No, el set largo le da mucha emoción a los partidos. Está bien para el último set, en algunos torneos. No creo que sea aplicable en todos los sets, como lo hacían las generaciones anteriores a las nuestras. Eso traería un esfuerzo físico difícil de combinar con las giras que hacemos por el mundo.

-O sea que pudiste disfrutar de esa última manga.
-Bueno, la verdad es que cuando estábamos 15-15 no disfrutaba demasiado... Je. Llega un momento en el que empezás a pensar algo que no está bien, pero que es inevitable: "Bueno, que el rival la tire a la red, ya no me importa cómo ganar, sólo quiero ganar". Pero por más que lo deseaba, hoy eso no pasó y hubo que ir a buscar el partido. Con el cansancio, la presión, el marco... se hizo difícil pero pude llevarlo adelante.

-¿Cómo pensás que se puede dar la final frente a Murray o Djokovic?
-Son dos jugadores extraordinarios y no me llama la atención que estén en esta instancia. Hace poco los enfrenté aquí mismo y sé cómo es jugar con ellos. Ninguno de los dos será un rival fácil. Si toca Murray, tendrá la ventaja de localía igual que en la última final. Si es Nole definiremos el número uno del mundo, aunque esta vez si gana se lo llevará él.

-¿Cómo compararías una medalla de oro en singles con la que ya obtuviste en dobles junto a Wawrinka en Beijing?
-La principal diferencia sería que, apenas terminado el partido, no tendría a nadie a quien abrazar. Creo que son cosas distintas, ambas muy especiales. Pero no tengo que apresurarme. Ahora hay que hacer lo que siempre en un Grand Slam; descansar, usar el sábado para calentar y llegar al domingo lo mejor posible.