El "Cervecero" se impuso por 3 a 0 con dos goles de Cauteruccio y otro de Pablo Garnier. El "Xeneize" fue una sombra. Debutó Oscar Ustari en el arco y el "Pochi" Chávez ocupó el puesto que era de Riquelme



En la primera parte Quilmes fue el claro dominador del juego, presionando bien en el mediocampo y teniendo la posesión de la pelota ante un Boca que estuvo desconcertado en el campo de juego y que careció de ideas como para vulnerar a su rival.
 
Así fue que Quilmes sorprendió en lo que fue su primera llegada al arco defendido por el debutante Oscar Ustari: Caruzzo intentó salir jugando con un pase corto, la pelota rebotó en un rival, Cauteruccio aprovechó la ocasión y doblegó al ex Independiente con un violento derechazo.

 
 
Ya abajo en el marcador, Boca no mostraba reacción y para colmo se quedó con un jugador menos por una violenta reacción de Santiago Silva. Sebastián Romero le cometió una dura infracción al uruguayo y éste reaccionó pegándole una patada en el pecho desde el piso. El árbitro Néstor Pitana le mostró tarjeta roja al oriental y amarilla al ex Gimnasia. 

 
En el complemento el "Cervecero" se tiró unos metros más atrás, cerrando los caminos del confuso Boca, que chocaba una y otra vez contra la línea defensiva rival. Además, cada contragolpe de Quilmes hacía tambalera al fondo boquense. 
 
En ese contexto, Boca no lograba generar peligro como para conseguir la igualdad y Quilmes, que insinuaba más en las réplicas, marcó el 2 a 0 cuando Pablo Garniercoronó una gran jugada colectiva.

 
Con Boca jugado en ataque, Quilmes volvió a sacar provechó de la debilidad del rival en defensa y estampó el 3 a 0 final por intermedio de Cauteruccio.