Silva con gran tiro por arriba y Viatri marcaron en San Juan para que el Xeneize se lleve la Copa Argentina. Viola descontó en su despedida.  

8 de agosto de 2012 | 22:15

El capitán Schiavi levanta la Copa Argentina. Otro título para Boca... y para él. /Télam
Con un merecido 2-1 a Racing, Boca detuvo en la noche del miércoles su vertical caída de los últimos tiempos, se quedó con la Copa Argentina y logró clasificarse para la Sudamericana 2012 en el Estadio Del Bicentenario de San Juan.

La superioridad del equipo de Julio Falcioni fue haciéndose amplia con el transcurrir de los minutos y durante el segundo tiempo dispuso de oportunidades como para una goleada, que no consumó por sus propias inseguridades en la definición.

De todas maneras, se observó en Boca evidentes mejorías en rendimientos individuales como los de Lucas Viatri, Cristian Chávez, Leandro Somoza y Clemente Rodríguez, además de la gran solvencia que transmitió desde el arco Oscar Ustari.

Racing asumió el partido con una gran determinación y posibilidades ofensivas, especialmente a través de los aportes personales de Valentín Viola -en su último partido en la Argentina antes de incorporarse al Sporting de Lisboa- y Ricardo Centurión. Pero acusó mucho el impacto del primer tanto rival y en el segundo período quedó muy expuesto, por lo que a duras penas se salvó de un revés más abultado.

Aunque no elaboraba juego asociado, Boca tuvo la primera oportunidad a los 9 minutos con una pelota que Walter Erviti jugó para el uruguayo Santiago Silva, cuyo zurdazo contuvo Sebastián Saja.

De inmediato, Mauro Camoranesi robó una pelota en el medio y la puso para el pique de José Sand, quien quedó solo frente a Ustari pero demoró la definición. Cuando quiso cruzarla, la pelota se desvió y derivó en un tiro de esquina.

El desarrollo siguió con Racing disponiendo más del balón, pero parejo en llegadas. Así fue como a los 14 un derechazo de Lucas Viatri salió desviado junto al palo derecho y cuatro minutos más tarde Diego Villar llegó por derecha, tocó hacia atrás y la volea de Sand resultó muy elevada.

Sobre los 21 Ustari sacó largo y el muy defectuoso rechazo de Claudio Corvalán no hizo más que dejársela servida a Silva, quien se fue solo y ante la salida de Saja definió muy bien por encima del arquero para poner el 1-0.

Desde entonces Racing perdió calidad en el armado, comenzó a dividir la pelota y siguió mal parado en el fondo, aunque a Boca le faltó precisión para concluir los contraataques que se le presentaron.

Hasta el final de la etapa, la única acción de riesgo concreto le correspondió a Boca. Ocurrió a los 37, cuando Silva volvió a escaparse solo, ahora por la izquierda. Esta vez, Saja le ganó brillantemente el mano a mano.