Tras el gran gesto de Scola, Sebastián Crismanich, medalla de oro en taekwondo, fue el encargo de encabezar a la delegación argentina en la ceremonia de cierre. El correntino, pura emoción, agitó la celeste y blanca con orgullo.
Con el mismo orgullo con el que combatió hasta las últimas consecuencias para colgarse la medalla de oro en el pecho, Sebastián Crismanich tomó la bandera argentina y encabezó a la delegación en la ceremonia de cierre. El correntino la hizo flamear ante la mirada de todos los británicos, y fue secundado por el resto de los atletas, que dejaron todo por el país.
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